Opinión

  • | 2011/09/20 09:00

    ¿Llegó la hora de glocalizar?

    La glocalización cambia la perspectiva de la globalización. Permite reaccionar a las transformaciones microeconómicas, ser más sensible a los cambios y predecir el mercado local. La opinión de María Alejandra González-Pérez, jefe del departamento de Negocios Internacionales de la Universidad Eafit.

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El concepto de glocalización surge de la replica de la geografía económica, el marketing internacional y ciencias informáticas para explicar dinámicas que incrementalmente se vienen observando de localización de los fenómenos políticos, económicos y los procesos corporativos. La glocalización puede ser definida como el proceso de aplicación y incrustación de lo global en lo local. En la era de la glocalización, los individuos y las empresas tienen la apertura mental y las capacidades para maniobrar los procesos y fenómenos asociados a la globalización y conjuntamente las posibilidades de adecuarlos a sus necesidades particulares.

A diferencia de la globalización donde la tendencia es asumir una interdependencia local a las complejas dinámicas internacionales y por ende a implementar decisiones estratégicas para aumentar exitosamente la presencia internacional, en la glocalización la tendencia es adaptar las mejores practicas existentes en el mundo a lo local. En otras palabras una localización de lo global, mientras que la globalización implica una re-localización. La glocalización puede verse como una respuesta al incremento de los costos de transporte y transacciones internacionales, los cambios en las posiciones de los países en cuanto a liderazgo económico y otros indicadores de desarrollo, y las tendencias proteccionistas de los países relacionadas a los pánicos financieros y las recesiones internacionales. No obstante, según el Índice de Libertad Económica del 2011 de The Heritage Foundation, se presenta un incremento en el libre comercio en relación al periodo 2008-2009.

En Colombia han pasado cerca de dos décadas, desde la formalización de la apertura económica la cual tuvo como objetivo aumentar los índices de productividad en Colombia mediante la exposición a competencia internacional. Así mismo como supuso, una actualización a los cambios significativos a nivel económico, social, político, tecnológico y cultural para el mundo conocidos como la tercera era de la globalización. Cada una de las eras de globalización ha estado asociada con disminución de las barreras para el comercio internacional y disminución de los costos de transporte. La última era de globalización tuvo con ella el auge del sector de servicios sobre la manufactura, en términos de la importancia en la creación de empleos, de la contribución al PIB, y visibilidad internacional para los países.

Más que mirar la glocalización como una manifestación del proteccionismo, un síntoma del retorno a posiciones nacionalistas o una evidencia de barreras comerciales internacionales, podemos ver la glocalización como un cambio de perspectiva. Por ejemplo, bajo la óptica de la globalización las adquisiciones y fusiones (M&As) son vistas como métodos de operación en el extranjero, mientras que bajo los lentes de la glocalización son vistas como posibilidades de internacionalizarse localmente a través de la incorporación capital, personal y prácticas de una empresa originalmente extranjera en local. La perspectiva de glocalización, implica entonces el desarrollo de habilidades para conectarse profunda y decididamente con lo local, poder reaccionar a las transformaciones a nivel micro, y concentrarse en el valor de conocer, estar más sensible a los cambios, y poder predecir el mercado local. Es ser sede de oportunidades para anclar soluciones a empresas extranjeras para sobreponer la liability of foreigners (LOF), y buscar ganancias genuinas para los mercados locales en el momento de internacionalizarse. Volver a local, solo que esta vez, sin importarnos donde esta ubicado lo local, de alguna manera es retomar el concepto del libro del economista inglés Ernst Frederick Schumacher “Small is Beautiful: Economics as if people mattered” (Lo pequeño es hermoso: la economía como si la gente importara), de anteponer los beneficios universales a los nacionales, los beneficios humanos a los económicos.

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