Opinión

  • | 2010/11/12 09:00

    Lecciones de una quiebra en una empresa familiar

    La compañía Japonesa Kongo Gumi, con más de 1400 años de existencia y con 40 generaciones de la familia Kongo en su dirección, tuvo que ser adquirida por el gigante de la construcción “Takamatsu”. Opinión de Raúl Serebrenik G.

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La Familia Kongo Gumi es la compañía que mantiene el récord de haber estado activa por más de 1.430 años en manos de una misma familia, teniendo su sede en Osaka, Japón.

Sus ancestros la fundaron en el año 578 cuando el príncipe Shotoku mando a traer de Corea a miembros de la familia, con el objeto de construir un templo budista Shitenno-JI templo que aún existe. Entre otros edificios famosos esta el castillo de Osaka que data del siglo 15 construido por la familia Kongo- Gumi.

Se mantiene la historia de 40 generaciones

A través de los años, el linaje se continuo a través de hijos varones y hembras, teniendo unas políticas muy flexibles en los temas de sucesión ejecutiva, rompiendo con los cánones de la cultura japonesa referente a estos temas hereditarios.

Masakazu Kongo, su último gerente familiar, miembro de la 40va generación, comenta que la familia mantuvo unas políticas muy liberales, siempre escogiendo a la persona más capacitada dentro de la familia para ser el sucesor, inclusive a las mujeres más capacitadas (comenta que su abuela fue la gerente N. 38 de la compañía), contrario a la tradición del primogénito y que como condición, a pesar de casarse las mujeres y tener hijos; éstos para trabajar en la empresa (los sobrinos) adoptaban el apellido Kongo, permitiendo la continuidad de la empresa bajo el mismo nombre.

La quiebra:
La compañía llegó a operar con más de 100 trabajadores y con ingresos aproximados de 70 millones de dólares por año. Su declive se debe a dos razones principales:

La primera; al nivel de endeudamiento que adquiere la compañía en la década de los 80´s para ser invertidos en el sector inmobiliario y su posterior desinfle de la “Burbuja Inmobiliaria” a comienzos de los años 90 en Japón y el nivel de endeudamiento insostenible. La segunda ocurre en la década del 2.000 al sufrir una reducción en sus ingresos dado que el gobierno del Japón quita los subsidios y reduce los presupuestos para la construcción de más templos budistas dando un entorno de secularización de la sociedad moderna japonesa.

Lecciones de vida:
Siendo éste un caso supremamente interesante y curioso hago las siguientes reflexiones:

La supervivencia tan longeva de esta empresa se dio por estar en un sector muy estable de la economía japonesa y particularmente, la familia mantuvo unas políticas de sucesión liberales con el superior propósito de mantener y beneficiar a la compañía.

Por último concluyo, que habría sido mejor evitar entusiasmarse en hacer inversiones por fuera de los límites de la capacidad de endeudamiento a pesar de la gran oportunidad que representaba la especulación en el mercado inmobiliario japonés a finales de los años 80, significando esto la caída y posterior quiebra de la compañía.

 

Consultor de Patrimonios y legados familiares
Family Council Wealth Planning Consulting, FCWPC.
rauls@fcwpc.com

 

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