Opinión

  • | 2009/04/30 00:00

    Las estructuras patrimoniales de las empresas familiares: un problema ético o una oportunidad para el país

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Más allá de los dilemas éticos que se plantean en torno a las actividades emprendedoras de los hijos del presidente de Colombia, surge un tema que atañe a los empresarios familiares de nuestro país y la región: el uso de estructuras legales internacionales para blindar su nombre y su patrimonio.

Recientemente Colombia fue testigo de un nuevo escándalo por las actividades empresariales realizadas por los hijos del presidente Álvaro Uribe, Tomás y Jerónimo, quienes en una comunicación dada a conocer por el periodista Daniel Coronell en el noticiero de televisión Noticias Uno y la revista Semana, fueron acusados de haberse enriquecido irregularmente por cuenta de decisiones de subalternos de su padre al crear una zona franca que afecta el valor de terrenos de su propiedad ubicados en el municipio de Mosquera.

En el artículo de la revista Semana aparecen las sociedades Achlys Investment Corporation y Artlist Investment Corporation, conformadas en Panamá cada una con 10.000 dólares de capital, cuyos socios no aparecen en el registro mercantil panameño y cuyo representante se mantiene oculto en las actas.

Estas figuras legales, denominadas por Coronell como los elementos de una “telaraña societaria”, no son más que estructuras legales a las que los empresarios familiares de los países de nuestra región deben recurrir, entre otras razones, para proteger sus nombres y su patrimonio.

Según un estudio realizado recientemente por el grupo de investigación de Empresa Familiar de Inalde, Universidad de La Sabana, parece existir una tendencia en las empresas de nuestro país a usar estructuras legales internacionales , en algunos casos, en busca de mantener la confidencialidad del patrimonio de las familias empresarias para que terceros al margen de la ley no usen esa información con fines delictivos como extorsiones y secuestros, en otros casos simplemente se busca la elusión impositiva, evidenciada por una serie de imprecisiones.

El uso de estructuras legales internacionales en los países de la región se ha convertido en una práctica empresarial muy usual debido a la falta de una figura jurídica local que brinde todos sus beneficios. En este artículo partimos del supuesto que todos los empresarios familiares de nuestro país son personas de bien, que sólo buscan el bienestar a largo plazo de sus familias y la sociedad a través de la continuidad de sus empresas.

Algunos de los beneficios principales de estos mecanismos que están bajo el amparo de otra legislación, es que permiten convertir el patrimonio en un ente autónomo de la familia, aunque sea regulado o controlado por esta, es decir que el patrimonio pasa a ser propiedad de la estructura legal, pero la familia sigue gobernando sobre él, garantizando así que sus nombres y sus patrimonios familiares no puedan ser vinculados, que en materia de seguridad es una herramienta altamente efectiva.

Debemos decir que aún existe un vacío en la legislación colombiana sobre patrimonios autónomos, tema necesario para las familias empresarias que consideran esta figura más apropiada para perdurar en el tiempo ya que la propiedad no es de los hijos sino de las siguientes generaciones, concepto muy poderoso que mantiene el patrimonio unido, a diferencia del concepto de la propiedad individual que termina separando la fuerza que genera la unión de un patrimonio familiar.

Vale la pena aclarar que muchos de estos mecanismos han sido creados con fines sucesorales en países donde el impuesto de sucesión no existe, lo cual implica que se elimine una de las principales causas de cierre o venta de empresas familiares en el paso de primera a segunda generación, que es cercano al 70%, más aún si consideramos que el 70% de las sociedades del país es familiar .

Algunas investigaciones internacionales indican que sólo el 27% de las empresas familiares tendría la liquidez para pagar los impuestos si sus herederos recibieran el negocio hoy mismo, el 31% de las familias vendería una parte o la totalidad del negocio para pagar los impuestos y el 42% pediría prestado el dinero . Por otro lado, se ha observado que las provisiones para los impuestos han causado que el 26% de las empresas familiares reduzcan su capital de inversión , generando de esta forma depresión en el crecimiento y la inversión de los negocios .

Debemos recordar que la sucesión patrimonial es una gran fuente de ingresos para el Estado; el problema radica en que en la búsqueda de recursos en el corto plazo se están destruyendo organizaciones lucrativas que son fuente de empleo y de aportes considerables a los ingresos de la nación. Diversos estudios señalan que el 78% de los nuevos trabajos son creados por las empresas familiares , que en cinco años pueden llegar a instaurar 10 trabajos nuevos, pero con las responsabilidades que genera la sucesión patrimonial se ponen en riesgo un promedio de 12 trabajos existentes.

Ante estos precedentes nos preguntamos ¿por qué los gobiernos de nuestra región siguen permitiendo que los empresarios familiares saquen su patrimonio del país? ¿Por qué no diseñamos una estructura legal a la medida de sus necesidades?

Invitamos a los gobernantes a pensar en una estructura legal que busque garantizar la continuidad y competitividad de las empresas familiares. Algunas de las características que deben considerar en esta estructura legal que soñamos son:

· Permitir entregar a las nuevas generaciones la propiedad sin ceder un alto grado de control sobre el negocio.
· Garantizar que al ceder la propiedad a las nuevas generaciones, el usufructo pueda ser conservado por el fundador para garantizar su bienestar económico y el de su familia.
· Minimizar o incluso eliminar el impuesto de sucesión patrimonial para empresas familiares, bajo el compromiso de mantener en funcionamiento la compañía durante algún tiempo.
· Permitir que el protocolo familiar pueda ser parte de los estatutos de la empresa, obteniendo la validez jurídica necesaria para exigir su cumplimiento.
· Garantizar la seguridad de los empresarios a través del anonimato de su información económica, que puede ser a través de la conformación de patrimonios autónomos.

Recientemente se han dado grandes pasos al respecto con la Sociedad Anónima Simplificada, pero ¿esta estructura legal les brinda a los empresarios todas las herramientas que necesita? Indudablemente esta estructura brinda grandes beneficios. Los principales son la reducción de costos, de trámites y la flexibilidad que ofrecen frente a las otras, pues sin importar su tamaño ni su capital, se pueden abrir con una sola persona o según las necesidades de los accionistas, con el simple registro de un documento privado en la Cámara de Comercio, sin ir a una notaría, sin junta directiva, sin revisor fiscal (salvo excepciones), permite crear diversas clases de acciones, permite que las reformas de estatutos se hagan por documento privado, y los socios sólo responden hasta lo aportado porque no hay extensión de responsabilidad por deudas laborales ni tributarias.

Como vemos, se han hecho grandes avances en pro de las empresas, pero aún nos hace falta una herramienta legal que brinde los beneficios de las estructuras legales internacionales, de forma que los empresarios no tengan que acudir a ellas y, en especial, sacar sus patrimonios de nuestro país.

En la Unión Europea se han elaborado diversas recomendaciones para facilitar la transmisión de la PYME en general, y las empresas familiares en particular, mejorando su entorno fiscal y en especial la carga tributaria asociada a las herencias. En España, que es uno de los países que más ha avanzado en materia de empresas familiares, se diseñó una legislación que plantea lo siguiente :

· Previo cumplimiento de ciertos requisitos, las empresas familiares tienen exención del impuesto sobre el patrimonio.
· Se redujo el 95% del impuesto de donaciones en caso de transmisión lucrativa “inter vivos” a favor del cónyuge, descendientes o adoptados.
· Se redujo el 95% del impuesto de sucesiones en caso de transmisión “mortis causa” (herencia) de la empresa familiar a favor del cónyuge, descendientes o adoptados del fallecido, o de sus ascendientes, adoptantes y colaterales hasta el tercer grado.
· Se ha suavizado el régimen de transparencia fiscal en materia operativa a través de la sociedad holding familiar, bajo ciertos requisitos.

Lo anterior ha servido para la reorganización de las empresas familiares de ese país y su planificación financiero-fiscal, facilitando el crecimiento de las mismas. Esperamos que estas lecciones aprendidas en otros países sean adaptadas muy pronto en Latinoamérica, para evitar que el patrimonio de nuestras familias empresarias se siga marchando al exterior.

 
Gonzalo Gómez es profesor del área de Política de empresa del Inalde de la Universidad de la Sabana y consultor Senior de Family Council Consulting International Group. gonzalo.gomez@inalde.edu.co
 
José Betancourt es Investigador Académico - Grupo Empresa Familiar, INALDE - Universidad de La Sabana
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