Opinión

  • | 2008/05/02 00:00

    La ética en la Responsabilidad Empresarial

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El éxito de las empresas al asumir los retos económicos, sociales y ambientales en su conjunto, está principalmente en su capacidad de dirección y liderazgo (Gobierno corporativo). El ámbito de la empresa se convierte en un lugar de tensiones entre estas dimensiones que deben ser resueltas con decisiones acertadas.

De acuerdo con el Banco Mundial, gobierno corporativo es el grupo de procesos, costumbres, políticas, normas e instituciones que afectan la manera en que se dirige, administra y controla una empresa. En otras palabras, es el sistema por el cual una empresa es dirigida y controlada (OECD). La manera en que se dirige una empresa está basada en decisiones, y las decisiones en juicios de valor que hacen las personas para tomar tales decisiones. Si esto es así, el fundamento del Gobierno Corporativo no es ni más ni menos que la “ética”. Pero no es cualquier tipo de ética, cuando hablamos de responsabilidad social empresarial, RSE, hablamos de la ética de la “responsabilidad” es decir la capacidad que tiene una empresa para asumir las consecuencias de sus actos como propias y prevenir o mitigar sus efectos negativos.

El caso de la empresa internacional de auditorías Arthur Andersen, que debió cerrar sus puertas y vender sus operaciones en el mundo entero como efecto de la destrucción de evidencia en la investigación de uno de su clientes - la empresa americana de energía Enron -, llenó muchas páginas de análisis de especialistas empresariales con opiniones sobre los errores en las decisiones gerenciales.

 

Curiosamente pocos concluyeron que se trataba, de tomar a la ligera o entender equivocadamente el fundamento ético de la Responsabilidad Social Empresarial. Este ejemplo es paradójico, pues mientras la empresa tomaba decisiones gerenciales poco éticas, la auditora , dentro de suplan de donaciones y patrocinios entre los años 1987 y 1994, entregó US$5 millones para un programa conjunto con 525 universidades, que buscaba concientizar y educar a muchos estudiantes del área de negocios y finanzas sobre la ética empresarial.

Para muchos la Responsabilidad Social de la empresa de auditoría estaba cumpliéndose con estas donaciones. Sin embargo, la RSE no es solamente la buena voluntad para donar recursos en proyectos de interés social, sino que es parte integral de la gestión al interior de la empresa. Si Arthur Andersen hubiera aplicado las enseñanzas de los cursos que estaba financiando con su política de filantropía, probablemente todavía existiría en el mercado.

Esto mismo puede estar sucediendo en Colombia, muchos empresarios toman decisiones de negocios a la luz de criterios básicos de rentabilidad o de “supervivencia”, sin darse cuenta que el mundo ha cambiado y que además de estos criterios, aparecieron otros de mayor envergadura, que son los de sostenibilidad. La pura rentabilidad podrá garantizar la existencia de las empresas en el corto plazo, pero no en el mediano y largo plazo. La sostenibilidad se sustenta en la lógica de la ética de la responsabilidad pues intenta prevenir o mitigar los efectos negativos de las acciones empresariales, en aras de una relación sustentable de largo plazo, con el entorno económico, social y ambiental.

El diario británico Sunday Times de marzo 14 de 2004, haciendo la crónica sobre la premiación que el ministerio de industria del Reino Unido le hacía a los empresarios que habían cumplido con las mediciones de la responsabilidad social, advertía que aquellas empresas que no tienen en cuenta los estándares de RSE, como las condiciones de trabajo de sus empleados, las actividades de su proveedores o la cantidad de polución que producen, están más cercanos a ser enjuiciados y hasta clausurados por las autoridades y a ser boicoteados por el público.

La ética, más allá de reflexiones filosóficas complejas, o de libros de texto para guardar en las bibliotecas de los ejecutivos, es un ejercicio cotidiano para entender el efecto positivo o negativo que tienen las decisiones en todos los ámbitos, no solo en el de la rentabilidad, para garantizar la existencia de la empresa, en medio un mundo cada vez más exigente con el comportamiento de las corporaciones.

 
 
Director de Portex – Acción para la Reputación
rmateus@portex.com.co  Cel. 316 526 4868


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