Opinión

  • | 2010/09/17 15:00

    Homosexualidad

    Hay personas que creen que el enamorarse de una persona del mismo sexo es una elección y no lo es. ¿Por qué soy así?¿Cómo sé si lo soy o no lo soy? Me siento mal por ser así ¿La terapia me puede cambiar? La opinión de Martha Escamilla y Lidia Gesteira.

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Homosexualidad significa "inclinación hacia la relación sexual y erótica con individuos del mismo sexo" y la heterosexualidad, por definición, es la inclinación erótica y sexual con individuos del sexo opuesto. Según ésto, la única diferencia entre ambas orientaciones , es el sexo de la persona por la que se siente la atracción. No hay diferencia entre que una persona sea mejor que otra, o sienta diferente del otro. Sin embargo, por falta de información, o información equivocada que existe sobre este tema, muchas personas que tienen una orientación sexual diferente a la esperada son víctimas de discriminaciones y abusos.

 

Hay personas que creen que el enamorarse de una persona del mismo sexo es una elección y no lo es. Es una elección en cuanto a la persona elegida, pero no en relación a ser homosexual o heterosexual. La orientación sexual de una persona, es decir sus fantasías sexuales, la atracción, el comportamiento y la identificación con las preferencias sexuales, es algo con lo que se nace dentro, es algo innato en el ser humano, nadie lo escoge. La homosexualidad es una característica que no la puede cambiar ni la persona, ni los padres, ni tampoco el psicólogo, porque es algo que se siente y no tiene nada que ver lo que los padres hayan hecho o dejado de hacer, o con algo que la persona haya vivido.

 

Cuando la persona entiendo ésto, y decide aceptar su orientación sexual, aun sabiendo que tal vez va a experimentar rechazo, dificultades y discriminaciones, recupera una parte de sí misma, una conexión con su yo más íntimo. La terapia psicológica ayuda a la persona y a su familia a despejar dudas, manejar los conflictos internos, eliminar los miedos, para que vuelva a tener armonía, al recuperar y aceptar este aspecto de sí mismo. La persona homosexual, puede tener una vida plena en pareja, porque lo que hace daño no es la homosexualidad, lo que hace daño es la mentira, la traición, el engaño, etc y ésto sucede en cualquier tipo de parejas, sean éstas heterosexuales u homosexuales.

¿Por qué soy así?
Mark Dombeck, Ph.D. dice que a pesar de las muchas investigaciones que se han hecho sobre este tema, aun no se sabe por que alguien se siente atraído por una persona del mismo genero. Por ejemplo, en una familia de 3 hijos, los cuales han recibido el mismo trato, dos pueden ser homosexuales y uno no, o pueden ser los tres heterosexuales. El ser homosexual o heterosexual no obedece a la educación recibida por el entorno: familia, escuela, grupo de iguales... Es más bien un compromiso y una orientación sexual que obedece a una variación psicológica normal . Si usted, que está leyendo estas palabras, tiene orientación sexual diferente, no sienta culpa porque es algo que simplemente le sucedió. No podemos controlar quien nos atrae y quien no, aunque nos esforcemos en ello. No hay un dominio sobre el tema, nos sintamos atraídos por personas del mismo sexo u opuesto.

¿Cómo sé si lo soy o no lo soy?

En realidad es una pregunta que nadie debería hacerse. La orientación sexual debe vivirse desde la libertad y la tolerancia. Para algunos la confusión comienza en la adolescencia, lo cual es normal en este período de transición. Pero cuando va pasando el tiempo, y la orientación sexual es hacia alguien del mismo sexo y ésta persiste, la persona puede empezar a deducir que es homosexual. Aceptarlo puede ser duro y doloroso por la sociedad en la que vivimos, pues está escogiendo un camino que puede traer dificultades y discriminaciones.

 

Muchos para evitar este sufrimiento, prefieren pensar que no esta sucediendo, y se casan y tienen familia , deseando que tal vez pasará o se les olvidará, pero no es así. Pretender ser una cosa que no se es hace daño a uno mismo, a su pareja y la familia. El aparentar lo único que hace es camuflar la situación, pero la esencia de la persona esta por debajo de ese disfraz, lo cual les hará sentirse frustrados y decepcionados consigo mismo y con los demás.

Hemos visto mujeres llegar a terapia con mucha rabia, tristeza y resentimiento porque acaban de descubrir que su marido es homosexual y ha estado llevando una doble vida. Durante los años de matrimonio no tenían relaciones sexuales y él la culpaba a ella, por falta de atracción sexual. Muchos temen enfrentar su situación y prefieren culpar a otros, porque aceptar ser diferente a lo establecido, y correr el riesgo de ser etiquetado, requiere valor y fortaleza.

Me siento mal por ser así
La persona que tiene una orientación sexual diferente a “la establecida” socialmente pasa por momentos de confusión, culpa, rabia, dolor, frustración, tristeza.

 

En una ocasión, un paciente, un hombre profesionalmente exitoso que provenía de una familia conservadora, religiosa y prestigiosa, decía: “me he parado tantas veces frente a este espejo preguntándome ¿por qué? ¿por qué siento así? ¿por qué no puedo solamente no sentirlo? ¿se me nota?...Quiero ser “normal” como mis amigos. He hecho promesas, rezado, llorado, gritado y , por último, quise ignorarlo y “ser como todos”. Me casé, tengo tres hijos….pero todo ésto ha sido en vano. La verdad se me revela y grita dentro de mí y yo no lo escogí…. Y ahora ¿qué?... Me planteo el silencio para esa parte de mí y sigo condenando ese trocito que sé que la sociedad y mis padres condenarían. Renuncio a una parte importante de mi persona para no defraudar a mi familia, para encajar en una sociedad, para no ser juzgado. Pero tengo miedo, dañaría a las personas que más quiero. Pero también me pregunto ¿qué hay de malo?... Soy homosexual, ¡Dios cómo odio esta palabra!... Me mirarán mis hijas con desprecio cuando se lo cuente,¿ me perdonaran algún día? ¿ellas también saldrán como yo?...".


Este es el sufrimiento y la confusión de una persona que vive su homosexualidad con angustia por la sociedad, la cultura, la educación. ¿No es bastante complicada la vida para añadir más carga a nuestro equipaje vital?

 

Afortunadamente vivimos en una sociedad cada vez más abierta, tolerante y basada en el respeto por el otro. Hay personas que entienden que ésto no es una enfermedad, que es una opción que no debe de ser etiquetada. Otros sí lo harán, porque parece que no sabemos vivir en una sociedad sin categorías, sin comparaciones, sin clasificar a las personas por diferentes motivos.

 

No caigamos en este error, pero no sólo eso, también debemos hacer que los demás sean conscientes de este tipo de realidades cada vez más frecuentes gracias a la valentía de algunas personas. No es que haya más homosexuales, simplemente es que se habla más y los casos, afortunadamente, salen a la luz, que es donde deben estar.

 

Hace unos años, una paciente dijo que se había enamorado de una persona, que su alma le había encandilado... pero, ¿qué pasaba? esa alma era de una mujer. Esto no debe de ser un problema. Independientemente de a quién elija como pareja debe centrarse en ser mejor persona, no hacer daño a los demás, ser buena pareja.

 

Aprenda a solucionar las diferencias y a comunicarse, busque equilibrio entre el dar y el recibir alegría. Estos deben de ser objetivos en la vida de cualquier persona sin tener en cuenta su orientación sexual. Su pareja es el complemento de su vida.

¿La terapia me puede cambiar?
De nuevo la terapia no puede cambiar algo que es “normal”, que no es una enfermedad y que viene de adentro. Lo que la terapia puede hacer por usted y su familia es ayudar a despejar dudas, entender miedos y a aceptar este aspecto suyo, para que pueda vivir tranquil@ y en armonía.

 

En la terapia puede ver cual es el mejor momento para compartir con su familia este aspecto de su persona, puede explorar cómo y a quién decírselo. También puede ser útil para tener una mejor relación con la pareja que escogió.

 

Cuando la persona esta tranquila y acepta esta parte de sí misma, es mas fácil que otros lo apoyen. Una vez la persona acepta su realidad está feliz, sin vergüenza. Sin tener esconder, o tratando de bloquear esta parte que sólo es un aspecto en ell@.

 

Cuídese y busque personas que lo valoren por sus cualidades, por su esencia, por su valía como persona, por sus actitudes, etc y no por su orientación sexual. Recuerde que tener una pareja heterosexual tampoco es un garantía de felicidad en una relación.

 

Todos buscamos ser felices. Por qué no dejar que las personas amen independientemente del sexo, y lo hagan desde el respeto y el compromiso, como en cualquier relación. Utlize esto como una oportunidad para ser una mejor persona y companer@.

Martha Escamilla es sicóloga especializada en Trauma
www.traumatreatments.com

Lidia Gesteira es experta en mediación y orientación familiar. Psicóloga
Pedagoga- Neuropsicóloga y maestra en educación infantil. lidiagesteira@gmail.com

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