Opinión

  • | 2011/08/24 07:00

    Historia del pensamiento administrativo - ¿o el presente?

    Hoy miramos a los clásicos como referentes históricos, pero una mirada calmada nos podría hacer ver que no hemos cambiado tanto ¿Se podría decir que estamos repitiendo la historia? La opinión de Anne Marie Zwerg-Villegas, profesora del departamento de Negocios Internacionales de la Universidad Eafit.

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“La sola fuerza de inercia no es suficiente para organizar la cultura viviente. Otra Europa está próxima a nacer: la del Humanismo y la Reforma”. Estados Unidos, con sus múltiples crisis económicas, laborales, bélicas y éticas reclama lo mismo. En Colombia, Santos ha ganado la aprobación pública con la continuación de reformas pero con un grado de humanismo que le faltó a su predecesor. ¿Serían Humanismo y Reforma las palabras clave para una nueva era? No, no exactamente. La cita del inicio refleja el sentimiento del Rey de Francia desde 1452 cuando apoyó la reforma educativa propuesta por el cardenal primado de Estouteville para “modernizar el mecanismo envejecido de las facultades” de las universidades (Renaudet citado en Gusdorf).

En ese momento las universidades europeas, escolásticas en su naturaleza, habían marcado, según Gusdorf, “un momento decisivo para la historia de Europa, en la medida en que esta desarrollará, por demás, su pensamiento y su ciencia bajo un régimen muy particular que codifica los principios universitarios”. A pesar de sus intenciones nobles, el problema surgió en que la educación se enfocaba en ‘la verdad’ según una ‘autoridad’. “Los manuales latinos básicos de la época y los grandes textos griegos, a medida que reaparecen, son considerados con la misma devoción; todo saber, cualquiera que sea el tema, es validado, siempre y cuando sus tesis estén ligadas con la enseñanza de los autores aprobados. El empleo sistemático del método de la autoridad constituye la mayor diferencia entre el pensamiento moderno y el pensamiento medieval: Desde Donat en gramática hasta Aristóteles en metafísica, la cultura se elaborará sobre textos considerados como los maestros del buen pensar o del buen decir; ellos son las ‘autoridades’ y sus textos son ‘auténticos’” (Chenu citado en Gusdorf).

Chenu afirma que la educación de la universidad medieval resulta en “racionalismo corto, sin intuición y sin dinamismo sintético, enclavado en un proteccionismo clerical o laico, donde la libertad de actuar y el ardor del progreso eran la contrapartida de los favores oficiales”. Renaudet comenta, “no saben más que releer textos y comentar los comentarios”. Así que la educación se había corrompido por la endogamia.

¿Qué tan distintas son las universidades de hoy?
El pensamiento administrativo occidental tiene sus raíces en la jerarquización y el juicio comparativo excluyente que resulta en este riesgo todavía presente de la endogamia y de la exclusión social institucionalizada, con el reconocimiento de una sola autoridad, con una sola verdad. Desde los textos de Aristóteles nos ofenden la jerarquización justificada del hombre, los juicios de superioridad y las auto-proclamaciones de sabiduría realizada.
Los filósofos griegos platónicos mostraron “sosegada indiferencia…por las cosas que parecían importantes al resto de los hombres, como el dinero, el honor, e incluso la casa y la familia. El filósofo es el gran extravagante, algo misterioso, pero digno de estima, que se levanta por encima de la sociedad de los hombres, o se separa deliberadamente de ella para consagrarse a sus estudios” (Jaeger). No investigaron, no escribieron, no hablaron para el bien de la gente. Lo hicieron para ellos mismos y para la gente considerada merecedora dentro de su círculo de influencia.

Anaximandro fue el primero que “tuvo el valor de escribir sus discursos en prosa y de difundirlos del mismo modo que el legislador escribía sus tablas” (Jaeger). Se atribuye a Anaximandro el primer mapa de la tierra y se le considera el creador de la geografía científica. Según Jaeger, “fue el primero en crear una imagen del mundo de verdadera profundidad metafísica y rigurosa unidad constructiva”. ¿Será coincidencia que el primero que escribió para la gente es el reconocido por sus aportes a la humanidad?

Entre los filósofos clásicos se critican entre ellos por sus enfoques, cualitativos o cuantitativos, humanos o ambientales, aplicados o conceptuales, mundanos o divinos. Con cada vaivén de pensamiento, se cree superior y más avanzado que el ‘primitivo’ anterior. Hoy en día, miramos a los clásicos como referentes históricos pero debemos cuestionar qué tanto hemos cambiado. ¿No estamos simplemente repitiendo la historia?

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