Opinión

  • | 2010/09/25 07:00

    El liderazgo empresarial y familiar: ¿Cómo se traspasa?

    La primera generación de una empresa de familia tiene un líder que es querido y respetado tanto en la empresa como en la familia, ese es el fundador. Cómo se pasa ese afecto a la siguiente generación. Opinión de Gonzalo Gómez.

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La empresa familiar es un espacio en el que se reúnen dos grupos con intereses muy distintos. Por un lado la familia que se guía siempre por la emoción y se caracteriza por aceptar a todos sus miembros por lo que son y busca siempre su desarrollo y bienestar como persona; por el otro lado está la empresa, que se basa en la razón y quiere a las personas por sus capacidades intelectuales y laborales, las cuales al final del ejercicio deben verse representadas en un resultado económico que fomente el crecimiento de la organización.

Estos dos mundos que aparentemente no son compatibles, están presentes en más del 70% de las empresas del mundo, y por lo general en primera generación tienen un líder que es querido y respetado tanto en la empresa como en la familia, ese es el fundador. Con el tiempo, la empresa y la familia van creciendo, y ese rol de liderazgo tiende a dividirse para cada uno de los ámbitos, es decir, en la empresa el fundador conserva La autoridad, y en la familia el cónyuge se convierte en el pilar que mantiene unido a sus miembros.

El traspaso del liderazgo empresarial en la empresa familiar
Según el profesor John Ward “la grandeza de un fundador no está en crear la empresa sino en entregar la batuta a la siguiente generación”.

Al pensar en la sucesión del liderazgo, lo más recomendable es realizar una planeación con al menos 10 años de antelación, en la cual se identifique al posible sucesor dentro de los miembros de la familia o se comience con la búsqueda de un profesional externo. Para ello debemos tener en cuenta múltiples criterios, como por ejemplo, que sienta orgullo por la empresa, que tenga una clara visión del negocio y que viva los valores familiares. Otro criterio a tener en cuenta al seleccionar el sucesor, es que esta persona debe contar en lo posible con experiencia en cargos directivos de otras empresas, así no sean del sector. Y además debe tener formación en dirección de empresas. Si no cuenta con alguno de estos puntos, es necesario comenzar a trabajar en estas debilidades.

Los estudios han mostrado que cuando el nuevo líder asume el control en las empresas, que es dónde la mayoría de académicos se enfocan, pueden presentarse en términos generales tres distintos escenarios. En primer lugar, el sucesor puede adolecer de liderazgo y la compañía comenzará a decrecer. Otra opción es que el heredero se sienta obligado a asumir ese rol y, aunque tenga facultades como líder, por falta de compromiso lleve la empresa al fracaso. La última es aquella en la que el sucesor es un líder innato y con libertad escogió tomar las riendas de la empresa. En éste último escenario el nuevo líder puede continuar con lo que hacía su predecesor, cambiar parte de lo que hacía e innovar levemente, o romper con todo y empezar un nuevo sistema organizacional. Sea cual sea el camino a tomar, el éxito de este cambio dependerá del nivel de aceptación que él tenga frente a su directorio, el personal, los clientes y proveedores, de lo contrario, cualquier modificación por leve que sea será tomada a la defensiva y con dificultad tendrá éxito en lo que se propone.

El traspaso del liderazgo familiar en la familia empresaria
En las familias existe por lo general un miembro de la siguiente generación que es respetado por los demás, tiene aptitudes de liderazgo y es capaz de mantener en franca comunicación a todos los miembros de la familia. Esta persona es la encargada de evitar que los conflictos dañen la armonía familiar y lleguen a afectar las empresas. En gran parte de las familias este liderazgo está en manos del fundador, aunque en algunos casos es el cónyuge quien asume este papel, pero sin importar quién sea el líder de la familia en la actualidad, es fundamental identificar en las nuevas generaciones a una persona con estas capacidades de liderazgo para que apoye la gestión del hoy actual y asegure la unión familiar del mañana cuando esa persona falte.

La elección de este líder familiar no está necesariamente en función del orden de nacimiento, el sexo, la geografía o cualquier otro factor. Por lo general es la persona que está emocionalmente más cerca a los demás, está enterado de sus vidas sin ser entrometido, tiene empatía, actitud de servicio y entrega; todos depositan su confianza en él porque tiene autoridad moral y de hecho mantiene viva la cultura, los valores y los principios de la familia.

Cuando una familia decide profesionalizarse con el fin de mantener la armonía y fomentar una cultura de mejora, esfuerzo y sacrificio por los demás, suelen establecer actividades que promueva esa unidad a través del Consejo de Familia. Este órgano de gobierno familiar tiene un carácter decisorio y activo. Su principal función es promover la unidad y armonía de los miembros familiares, mediante diferentes actividades que les permita compartir su historia familiar, sus valores y principios familiares, resaltando los aspectos que los une como familia.

Todo lo anterior hace evidente la necesidad de identificar y formar a los sucesores de ese liderazgo, tanto para la familia como para la empresa, y especialmente, trabajar en pro de la familia, ya sea con reuniones periódicas o a través de la conformación de estructuras un poco más sofisticadas que garantizaran que el liderazgo se conserve por varias generaciones.

 
El autor es director del Area Empresas Familiares, INALDE, Universidad de La Sabana
gonzalo.gomez@inalde.edu.co




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