Opinión

  • | 2007/08/31 00:00

    Desarrollo limpio

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Bogotá es la tercera ciudad Latinoamericana más contaminada después de Ciudad de México y Santiago de Chile. De ahí que la infección respiratoria aguda es la primera causa de consulta para menores de 5 años en la mayor parte de las localidades y que de acuerdo con datos de la Secretaria Distrital de Salud, en el año 2004 murieron más de 116 niños y niñas menores de 5 años por enfermedades respiratorias. Crecen los casos de bronquitis y las hospitalizaciones por polución, en pocas palabras nos envenenamos diariamente sin hacer y decir mucho al respecto. Ante esta realidad, un punto fundamental en la agenda del próximo Alcalde será formular e implementar políticas, programas y acciones sistemáticas para reducir los gases causantes de efecto invernadero, es decir gases culpables de la contaminación y precisamente del calentamiento global. Necesitamos entonces una ciudad que tenga como objetivo principal el desarrollo limpio.

La excelente noticia de hace unos días indica que estamos haciendo algo al respecto y que vamos en la dirección correcta. La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), gracias al proyecto Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) en la Central Hidroeléctrica Santa Ana, se constituyó como la primera empresa de servicios públicos del país en obtener la certificación de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) por parte de la Junta Ejecutiva de Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) de las Naciones Unidas, organismo mundial que certifica los GEI en el marco del Protocolo de Kyoto. El proyecto Santa Ana permitirá la reducción total de más de 200 mil toneladas de dióxido de carbono y la venta durante 10 años de cerca de 206 mil certificados de emisiones reducidas (CER) a los países desarrollados que hacen parte del Protocolo de Kyoto. Estos países se comprometieron a reducir las emisiones de gases en un 5 por ciento en promedio, por debajo del nivel de emisiones presentados en el año 1990.

De acuerdo a las cifras conservadoras del Gerente General de la EAAB (podrían ser superiores), cada certificado es pagado a 2 Euros ($5,900 pesos), con lo cual se obtendrán alrededor de 7 mil millones de ingresos para la protección, restauración y conservación del parque nacional natural Chingaza. De este parque Bogotá se surte el 80% del agua potable que consume. Sin duda, el proyecto Santa Ana es un modelo a seguir como círculo virtuoso para aportar efectivamente al desarrollo sostenible del país, reducir el calentamiento global y generar recursos económicos adicionales.

Aparte de los evidentes beneficios para el medio ambiente y en consecuencia para nuestra salud, los proyectos MDL y los CER, establecidos por el Protocolo, son una alternativa atractiva y efectiva de inversión extranjera puesto que permiten a los gobiernos de los países industrializados o desarrollados y a las empresas (personas naturales o jurídicas, entidades públicas o privadas) suscribir acuerdos para cumplir con metas de reducción de gases GEI. Adicionalmente, facilitan la transferencia y actualización tecnológica en los diferentes sectores productivos del país. Por ejemplo, en el sector de residuos, al capturar el metano generado por la descomposición de la biomasa en rellenos sanitarios y plantas de tratamiento de aguas residuales, en el sector forestal vía la reforestación y forestación, y quizá en uno de los mas importantes para los bogotanos, en el sector transporte. Se imaginan lo que lograríamos aplicando proyectos de MDL aprovechando un sistema organizado de transporte masivo integrado y al sistema de taxis. Se podría desarrollar la sustitución de combustible a biocombustible, o inclusive de gasolina a un diesel bueno siempre y cuando Ecopetrol finalmente asumiera su responsabilidad y nos vendiera uno de buena calidad.

Apoyándose en la filosofía y herramientas de los proyectos MDL, diferentes ciudades y regiones en el mundo ya están avanzando significativamente en la materia. Precisamente porque es un gran negocio. El Gobernador Arnold Schwarzengger ya lo comprobó y por eso hace más de lo que dice Al Gore. El Estado de California es el referente para los demás estados y el Gobierno Federal en políticas y acciones efectivas en desarrollo limpio. Así mismo, ciudades como San Francisco, Seattle, Chicago, Toronto, Ciudad de Mexico, son otros ejemplos que vía la sustitución de taxis obsoletos, mejoramiento en la utilización del agua, creando fondos para la financiación de proyectos que reduzcan la emisión de gases, fomentando la inversión en ciencia y tecnología, mediante el uso eficiente del alumbrado publico, vía turbinas de viento, vehículos híbridos, etc. están generando prosperidad y cambiando la manera de vivir de sus ciudadanos.

Bogotá tiene el potencial y sobre todo el deber de incursionar eficazmente en el mercado internacional de los CER y la implementación de proyectos MDL. Las herramientas ya existen, lo que necesitamos es hacerlas realidad como ya lo hizo la EAAB.

* MPA – Consultor Internacional


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