Opinión

  • | 2009/09/02 00:00

    Cuestión de fondo ¡y de forma!

    Muchas veces, a pesar de usar las palabras apropiadas, no logramos generar credibilidad e impacto en nuestras comunicaciones. Qué tener en cuenta para aumentar la probabilidad de hacerlo. Opinión de Andres Aljure.

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“No me pidas que crea en tus palabras, cuando tu comportamiento habla a gritos”. Una contundente frase que alude claramente a las implicaciones de no mantener la coherencia entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos.

 

Sin embargo, sin desconocer el valor de esta alusión, esta misma frase tiene un matiz interesante que quiero compartir: la importancia de cuidar tanto el fondo como la forma de nuestras comunicaciones. ¿Por qué? Imagine un par de casos.

 

El primero en el que el jefe le dice textual y rápidamente a un colaborador “siento mucho lo que le está sucediendo…” mientras que, simultáneamente, y de medio lado, escribe un mail desde su computador sin mirarle a los ojos. El segundo en el que una persona, a la que usted recién conoce, quien le dice textualmente “es un placer conocerte” mientras que estrecha su mano en forma rápida y, simultáneamente, le está dando un beso en la mejilla al amigo que les ha presentado.

 

Estos son dos casos, como otros posibles, que seguramente alguna vez usted ha tenido oportunidad de vivir e incluso protagonizar, pero que, tal ves, no ha dimensionado adecuadamente. Para dimensionarlos tenga presente que el antropólogo Albert Mehrabian concluyó que un mensaje hablado, en forma presencial, está constituido a su vez por tres mensajes así: el visual (comportamientos y presentación), el vocal (voz) y el verbal (palabras), cada uno de éstos con impacto en la comunicación de 55%, 38% y 7% respectivamente.

 

Esto significa, como en el par de casos descritos, que de nada sirve pronunciar palabras coherentes y apropiadas si éstas no están acompañadas de un comportamiento y un aspecto visual coherentes y de un manejo vocal en la misma línea. ¿Y qué hay con esto?

 

Simple. ¡La incoherencia entre el fondo y la forma de lo que comunicamos mata nuestra credibilidad! y sin credibilidad, entre otros aspectos, nadie compra ideas ni proyectos, los hijos no hacen caso, los colaboradores se desmotivan y sobre todo, el capital social se destruye.

 

Visto con un ejemplo, piense en la última vez que adquirió un electrodoméstico o un vehículo. ¿Fue la forma importante para su escogencia? Incluso, ¿ésta pudo llegar a ser el factor determinante en su compra? Salvando las diferencias, su caso, el mío o el nuestro, podría llegar a compararse con el de uno de esos electrodomésticos que no compramos porque, a pesar de tener excelentes especificaciones, su forma dificulta creer que es de valor a pesar de que realmente lo tenga.

Cinco sencillos tips que pueden serle de utilidad para aumentar su impacto y credibilidad al comunicar:

1. Mire a los ojos.
2. Sonría.
3. Cuide su aspecto personal: ropa, manos, uñas, cabello.
4. Cuide sus gestos y movimientos.
5. Maneje la intensidad, tono y variaciones de voz en coherencia con las características de su mensaje y del contexto.

El autor es socio fundador de Aljure y Ocampo Comunicación Corporativa.

 

andres@aljureyocampo.com

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