Opinión

  • | 2011/04/11 08:00

    Credenciales verdes: la reputación medioambiental de las empresas

    La deducción por donación del Estatuto Tributario colombiano se puede usar para actividades de protección ambiental y puede contribuir a la construcción de credenciales verdes para las empresas. La opinión de Maria Alejandra Calle, profesora de Negocios Internacionales. Universidad Eafit

COMPARTIR

Hoy como nunca responsabilidad de la empresa no sólo puede mirarse desde su dimensión social sino también ambiental. En el mundo de los negocios y especialmente de los negocios internacionales, las llamadas credenciales verdes o de compromiso ambiental tienen igual relevancia para la sociedad y el consumidor, especialmente para el consciente, para el conspicuo. Ese consumidor que día a día encontramos en nuestro mercado interno y especialmente en mercados como el de la Unión Europea (recuerde el lector que Colombia tiene a la fecha suscritos dos tratados de libre comercio con la Unión Europea y los países del EFTA, esto es, Islandia, Noruega, Liechtenstein y Suiza).

 

De allí que las credenciales verdes de la empresa no se limiten a la internalización de las externalidades negativas de carácter ambiental (por ejemplo utilizando tecnologías más limpias en los procesos de producción) sino que también comprendan iniciativas ancladas en el comercio sostenible. No obstante, es también posible para la empresa adquirir credenciales verdes aún cuando sus métodos no tengan un impacto ambiental considerable o en sus producción no se haga uso de la biodiversidad. Tal es el caso de las actividades filantrópicas destinadas a organizaciones directamente vinculadas con la protección del medio ambiente y la fauna.

 

El consumidor conspicuo desea no sólo comprar productos y pagar por su valor de uso. La opción de compra se encuentra motivada en valores intangibles que para una compañía pueden representar la ventaja competitiva en el mercado. De allí que cada vez más, el consumidor indague no sólo por el impacto ambiental al cual la fabricación de dicho bien contribuye, sino también al modo como el fabricante o distribuidor se vincula a las causas abrazadas por el consumidor. De allí la importancia de las donaciones con deducción tributaria.

 

El instrumento de la deducción por donación del artículo 125 del Estatuto Tributario puede contribuir a la construcción de credenciales verdes para la empresa, sin perjuicio de que se esté en presencia de una gran multinacional o una PYME. En dicho estatuto se contemplan las actividades vinculadas a la ecología y protección ambiental desarrolladas por asociaciones sin ánimo de lucro. Las donaciones empresariales a ellas otorgadas son también deducibles del impuesto de renta. De ahí que sea tan loable para la empresa hacer de estas donaciones a organizaciones comprendidas en este amplio abanico de actividades, parte de sus credenciales verdes. Credenciales que a la postre serán conocidas por el consumidor final, especialmente si se considera la enorme visibilidad de las mismas y eficiente uso de las redes sociales para dar a conocer no sólo el quien se encuentra en la “lista negra” de las empresas no amigables con el medio ambiente sino también de aquellas que lo incluyen de una u otra manera como manifestación de su Responsabilidad Social Empresarial.

 

Esta clase de instrumentos no reemplaza la responsabilidad que le atañe a la empresa por las actividades contaminantes que realice pero no obstante envía señales al consumidor a propósito de su quehacer ético y su involucramiento con actividades altruistas de gran importancia para el mejoramiento de nuestras sociedades. Entre las que se destacan aquellas vinculadas a la protección de la biodiversidad, la fauna silvestre y el trato humanitario de la fauna callejera.

 

Existe una amplia lista de fundaciones cuyo objeto es la defensa del medio ambiente, el bienestar animal y el cuidado de la fauna, destacándose especialmente la organización Animanaturalis, Sociedad Protectora de Animales de Medellín, Green Peace Colombia, Orca, La Huella Roja, Corporación Raya, además de pequeños de refugios para la atención del animal abandonado y maltratado, como en el caso de Canelot, Ghea y otras tantas por todo el país, cuyos recursos son limitados pero no su enorme impacto en diferentes regiones.

 

"Así, la responsabilidad social de los negocios abarca las expectativas económicas, legales, éticas, y discrecionales que la sociedad tiene en un lugar y en un momento dado en el tiempo" (Archie Carroll). Las credenciales verdes no escapan a dicha tendencia.



¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?