Opinión

  • | 2011/05/23 15:40

    Cómo se hace una dinastía familiar

    Importantes empresas familiares colombianas de primera y segunda generación, van por el camino de convertirse en dinastías familiares, gracias a una adecuada visión patrimonial. La opinión de Raúl Serebrenik G.

COMPARTIR

Después de casi 20 años de asesoría en el tema de patrimonio familiar, se logra entender que hay una diferenciación profunda entre las empresas familiares de primera, segunda, tercera e incluso cuarta generación, con respecto a las de quinta y sexta generación en adelante, las cuales son empresas que pueden ser referenciadas como dinastías y que cuentan con una clara y concreta visión patrimonial.

 

En general en Latinoamérica la mayoría de las empresas familiares son de primera y segunda generación, particularmente en Colombia el Grupo Bolivar, Colpatria o Luis Carlos Sarmiento Angulo, entre otros, están en el paso de primera a segunda a generación y en ellos se refleja un claro comportamiento o una visión de crecimiento empresarial, es decir, su patrimonio se representa principalmente en la empresa y hay una concentración de éste que se enfoca en el crecimiento de esfuerzos y proyectos enfocados en el negocio.

 

A diferencia de los casos anteriores, lo que pasa con las dinastías familiares que son de cuarta generación en adelante, es que poseen una manera de pensar diferente, una mentalidad que se enfoca en la responsabilidad de proteger y prolongar el patrimonio en el tiempo, para lo cual es necesario contar con factores como la diversificación del negocio como una manera de alcanzar la estabilidad y asegurar lo que ya se ha conseguido.

 

Con base en lo anterior, se pueden identificar dos mentalidades distintas entre empresas familiares y dinastías familiares, parte de esta diferencia se debe a un proceso por el cual debe pasar toda empresa familiar y es la resolución de conflictos, que no sólo se presentan durante el crecimiento sino además durante la sucesión del patrimonio y es en este punto en donde las pocas empresas que llegan a ser dinastías demuestran por qué la visión patrimonial es tan importante, porque refleja ese cambio de mentalidad que empieza con la concentración de la riqueza y que luego debe evolucionar para asegurar que esa riqueza perdure en el tiempo. Para eso se necesita construir una visión patrimonial y llevar a cabo una gestión estratégica de diversificación, en donde es necesario abarcar elementos adicionales al negocio o a la empresa, que son muy claros para las dinastías, pues además de estar enfocados en fortalecer el patrimonio individual, lo hacen también en el familiar con una planeación conjunta y diversificada que va a permitir que el patrimonio siga creciendo y se mantenga.

 

Elementos básicos de una visión patrimonial
Como lo acabo de mencionar, la planificación conjunta del patrimonio individual y colectivo de la familia y la diversificación del negocio, son los elementos básicos y necesarios para alcanzar el equilibrio entre la concentración y crecimiento del patrimonio. El primer elemento es la gestión organizada y estructurada de los negocios y la empresa, el segundo elemento es el cuidado y la apropiada administración de los activos físicos, junto con un tercer elemento que es el cuidado de la liquidez en donde además también se tienen en cuenta las pertenencias más personales.

 

Vale la pena resaltar que además de una apropiada gestión estratégica en la administración de estos elementos, en la visión patrimonial hay temas fundamentales en lo que respecta a la sustentabilidad del patrimonio, lo que está muy relacionado con una visión clara en la solución de conflictos familiares, ya que éstos se convierten en uno de los factores con mayor relevancia cuando no se logra la prosperidad de las empresas que están pasando por primera y segunda generación o se fracasa en su intento de continuidad, pues estas generaciones son más propensas a sufrir conflictos capaces de amenazar lo logros alcanzados. Por otro lado las generaciones que logran trascender y que logran convertirse en Dinastías, son las que logran manejar y resolver dichos conflictos, además de tener bien estructurada la visión de qué hacer con el patrimonio desde un punto de vista colectivo.

 

En términos económicos, la falta de una visión patrimonial puede traer consecuencias como la perdida de una parte del patrimonio en momentos en donde los países experimentan cambios económicos muy bruscos que traen como consecuencia, grandes pérdidas, sino se tiene la visión de prevenir, evadir e incluso aprovechar una crisis; por esto, es de suma importancia adoptar un ejercicio estratégico en cada elemento familiar, donde cada visión permita diversificar el manejo del patrimonio en medio de los distintos campos o “elementos” ya mencionados.

Desde un punto de vista más general, las dinastías hacen un ejercicio continuo de estrategia financiera, corporativa y patrimonial, en donde buscan que se profesionalice el manejo de la gestión del patrimonio a futuro.

 
Asesor patrimonial
rauls@fcwpc.com

 
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?