Opinión

  • | 2011/06/14 09:00

    Cloud computing: una nube que se acerca a gran velocidad

    En cinco o seis años, todas las empresas y parte de los hogares usarán la tecnología cloud computing. Es hora de empezar a esclarecer lo que esa ‘nube’ tiene para todos nosotros. Opinión de Eduardo Rueda, Gerente General de Hewlett Packard Colombia.

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Si existe un punto de inflexión tan importante como lo fue, por ejemplo, el nacimiento de la arquitectura cliente-servidor que aún hoy en día rige nuestras comunicaciones tecnológicas en las empresas, Internet, etc., es precisamente aquel conocido como ‘computación en la nube’ o cloud computing.

Esta arquitectura, para entendimiento de todos, no es más que la misma plataforma que ya existe en todo el mundo de servidores de datos, comunicaciones y redes, pero que ahora se ajustan a un modelo de prestación de servicios remoto, ajustable y dinámico. En palabras sencillas, todos los programas, la información, el lugar donde se guarda esa información, etc., ahora estará en la ‘nube’, en Internet, en un lugar que puede ser público o privado de cada empresa, en el que los encargados de la tecnología podrán administrar y asegurar más fácilmente, en beneficio de las empresas y las personas. Con ‘cloud, por ejemplo, ya no será necesario comprar paquetes de software para instalar en cada PC de una empresa. Se alquila el servicio por uso, una suscripción mensual que significará un ahorro y una eficiencia impresionantes. La información estará disponible para cualquier persona de una compañía, desde un navegador en su PC o celular, sin límites.

El término de ‘nube’ representa flexibilidad, además de transmitir múltiples facetas u opciones que se pueden escoger en los diferentes niveles de servicio, de la misma manera en que las nubes tienen millones de formas.

Esta tecnología ayuda a las empresas a administrar y automatizar la información, además de tener respuestas más rápidas de solicitudes a los requerimientos que haga el negocio: si se requiere un programa para que un grupo de vendedores pueda optimizar su labor de ventas en la calle, con Cloud se puede hacer con dos clics. El mercado nos ofrece distintas teorías y servicios de cloud computing. Existe una denominada “Plug and Play” o ‘Cloud in a box’ que permite a una empresa, sea una Pyme o una multinacional, adquirir una solución que incluya lo necesario para estar en la nube, y lo único que tienen que hacer es conectar, instalar las aplicaciones y empezar a usar la tecnología cloud, para administrar la información de una manera optimizada, saber en qué se está invirtiendo el almacenamiento, activar servicios nuevos y automatizar varios procesos, los cuales antes debían ser realizados por varios operadores.

Existen 3 tipos de nube: pública, privada e híbrida. En la nube pública se paga por el tiempo de uso de una aplicación o por la ocupación de un espacio para almacenamiento. En otras palabras, es un servicio que funciona como el pago del agua, la energía o el gas.

En la nube privada, las áreas de negocio dentro de la empresa pagan cada una por los servicios que estén utilizando, ya que hay una forma mejor de administrar el uso de los servicios de la nube, debido a que trae herramientas para poder identificar quién y qué recursos está utilizando de la nube; por ejemplo, existe la posibilidad de discriminar que el área de recursos humanos utilizó una cantidad de espacio, que el área de Producción utilizó una cantidad especial de memoria o que el área Comercial usó unas horas específicas una aplicación para su oficio.

Ésta es una manera óptima para poder cargar a cada una de las áreas de la empresa los costos de uso de la tecnología. Por último, las nubes híbridas contienen nubes públicas y privadas. La principal recomendación para empresas que opten por usar estos servicios de nube híbridas es tener muy presente que, en un comienzo, la nube pública será de aplicaciones básicas que no demanden procesos complejos.

Uno de los puntos sensibles de Cloud Computing, y al cual le temen muchos de los tomadores de decisiones en las organizaciones, es el tema de la seguridad. Los retos de seguridad son los mismos que los actuales, solo que ahora se concentran en la nube. Tienen que existir productos de seguridad especializados para la nube, ya que es un ambiente virtual y no es lo mismo tener un producto que vigile un servidor físico a un producto que vigile los 20 servidores virtuales que habitan en un equipo físico en la nube. Deben ser productos nuevos y especializados en el tema de virtualización. También se deben asegurar las aplicaciones virtuales y los datos para asegurar que únicamente los usuarios autorizados puedan ver la información que es de su incumbencia.

En cinco o seis años todos estaremos en la nube, se podrán conseguir equipos y sistemas como las que utilizamos hoy en día, pero éstos tendrán que pagar más de 300 dólares por una aplicación o programa que en la nube podría costar 10 dólares mensuales. Ese es el tiempo que tienen las empresas para montarse en un concepto de nube híbrida, que incluya una nube privada para su Core de negocio y una participación en nubes públicas para administrar otros servicios más sencillos como el correo electrónico, los sistemas de mensajería y las herramientas de colaboración.

No perdamos de vista la nube, así la veamos más lejos que las nubes en el cielo, en menos de 5 años estará muy cerca.

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