Opinión

  • | 2014/03/11 10:00

    Nuevas generaciones, el liderazgo y el voto en blanco

    ¿Por qué se presenta este fenómeno que genera tanta incertidumbre? Un número importante de países escogerán al líder que regirá el rumbo para dirigir el destino de sus ciudadanos, entre ellos Colombia, Panamá y Costa Rica. Opinión de Raúl Serebrenik G.*

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En el día a día de la asesoría para Empresas de Familia, realizamos tareas en miras de concentrar gran parte de los esfuerzos en preparar y potenciar a las nuevas generaciones de líderes dentro de las Empresas Familiares. Si bien he explicado en varios de mis artículos, que uno de los principales retos que tienen este tipo de empresas es el entender la complejidad a la que se van a tener que enfrentar en la medida en que las generaciones de jóvenes van entrando a trabajar en la empresa y la manera en la que tienen que prever estas circunstancias desde la perspectiva empresarial, pero también desde la perspectiva familiar y en especial, cuando las generaciones de relevo deben prepararse para tomar el liderazgo de sus empresas los próximos años.

Un gran número de empresas en diferentes países de Latinoamérica se crearon en los años 70´s y 80´s, lo que significa que en los próximos 5 a 10 años veremos cómo varias de estas empresas efectúan el traspaso intergeneracional dentro de las estructuras de dirección de sus organizaciones, lo cual sugiere que ha de haber un cambio de mando, de la misma o similar manera, a lo que ocurre cuando hay un cambio constitucional de Presidente en un país, que se traduce prácticamente en un cambio de liderazgo.

Uno de los factores de complejidad en el lado de la familia, no solo trata de atender un mayor número de miembros de familia en la medida que van pasando las generaciones, sino también, cómo estas nuevas generaciones perciben los temas de liderazgo de una manera diferente a como lo hicieron las generaciones anteriores, entendiendo e interiorizando cuáles son los atributos que debe tener hoy en día un buen líder, desde la perspectiva de la generación X y los llamados Milenios, quienes son un gran porcentaje del electorado en muchos de los países que están este año en un proceso electoral. Tomando esta base, podemos entonces entender el fenómeno de por qué en varias encuestas en la que se mide el ambiente general sobre las elecciones presidenciales, vemos por primera vez que el voto en blanco tiene un peso que anteriormente no había tenido en el momento de escribir sobre este tema coyuntural.

Varios son los estudios que sugieren, que la generaciones de los Baby Bommers, la generación X y los Milenios, tienen varias diferencias reales como consumidores, entre ellos los diferentes estilos de música, frente al mercado de la información y sobre todo, las diferencias de comportamiento. Estas diferencias de comportamiento, influyen de manera directa en la percepción y la escogencia de sus líderes.

La mayoría de la fuerza laboral de nuestros países está en las empresas familiares, que están representadas en su gran mayoría por estas tres generaciones: Baby Boomers, aquellos que nacen entre 1.946 y 1.963, la generación X, los que nacen entre 1.964 y 1.979 y los llamados Milenios quienes nacen después del año 1.980, algunos de ellos votantes por primera vez.

Si bien la generación de los Baby Boomers le tocó vivir los años posteriores a la II Guerra Mundial, ellos fueron testigos de la recuperación de las economías y del milagro europeo, desarrollando características de emprendedores, independientes y lograr trabajar bajo un estructura jerárquica. Por otra parte, la generación X se caracteriza por venir de una época de abundancia, lo cual le da características de más individualistas, emprendedores, que toman riesgo y aceptan una mayor diversidad cultural, aprecian una vida balanceada y se cierran ante las estructuras de orden jerárquico y autoritarias en comparación a la generación de los Baby Boomers.

También tenemos a la generación de los Milenios, aún subestimada en el campo político, educada en la era digital y de la tecnología, sedientos de innovación y manejo del cambio como forma de adaptación a las nuevas realidades, les gusta trabajar con personas de diferentes edades, bajo la premisa del mutuo respeto y manteniéndose al mismo nivel; estos son más dados al trabajo en equipo y tienden a ser mas colaboradores bajo esquemas claros y definidos, son elásticos con su tiempo y espacio; se educaron bajo sistemas de premiación colectiva, no solo premiando al mejor, sino a todo aquel que logre la meta o todos aquellos que se esfuerzan, con lo cual se estimula el deseo de superarse continuamente a ellos mismos.

Desde el año 2.008, se viene realizando un estudio con cerca de 6.000 personas en 15 idiomas, de cómo estas tres diferentes generaciones perciben los atributos que definen a un buen líder , que a continuación describo:

Jerárquico: El liderazgo debe abarcar un sentido de equipo, con una connotación social, inclusive ecológica; con una autoridad más moral que de posición de poder.
Autónomo: Su liderazgo es caracterizado por actuar y tomar decisiones autónomas e independientes.
Humanitario: Un buen líder se caracteriza por ayudar a otros, ser generoso y compasivo.
Participativo: Un buen líder se caracteriza por colaborar e incluir a los otros miembros del equipo.
Orientación al trabajo en equipo: Un buen líder sabe organizar y colaborar, pero también resolver conflictos de manera constructiva, desarrollando cohesión en su equipo de trabajo.
Carismático: Un buen líder es positivo y trabaja con entusiasmo, inspirando a otros.

La generación de los Milenios es la que mayor importancia le da a la hora de votar por un buen líder, basando su escogencia con criterios, características y atributos, por su capacidad de dirección, el respeto a las reglas y el respeto a las tradiciones en todo sentido, además dan mucha importancia a que el líder sea independiente y objetivo. La otra característica relevante en mi campo de acción de las Empresas de Familia y Dinastías familiares, es que son más propensos a trabajar en familia, sin embargo se observa que muchos de esta nueva generación, no se identifican con un líder que no sea carismático y sobre todo que no cumpla sus promesas.

Gran parte de lo que tiene a nuestros países atrasados, tiene que ver con su clase política, sin importar el partido o la tendencia, pero claramente hay una percepción de corrupción y falta de cumplir con lo que prometen y de cumplir con las reglas de manera correcta (no solo de manera legal, también moral). Estas nuevas generaciones que tienen mayor acceso a la información, la cual se multiplica cada vez más, en un entorno donde esto pudiera llegar a ser un factor que influencia directamente en la escogencia del voto en estos gobiernos, utilizando la tecnología y las redes sociales, muchas veces a falta de la credibilidad o la intervención en los medios tradicionales de comunicación y en la que cualquier persona con una cámara se vuelve reportero subiendo (como lo hemos presenciado) videos o fotos a las redes en tiempo real, sin tener que dar mayores explicaciones de lo que está ocurriendo en la realidad, por ejemplo, como lo fue la Primavera Árabe, que significó el levantamiento de las juventudes cansadas de los regímenes autoritarios y el final de varios caudillos en Libia, Siria, Yemen, etc.

Estos regímenes caracterizados por un mayor caudillismo, generalmente en detrimento de las instituciones, otra vez, para la muestra lo que está ocurriendo en varios países de nuestra región; lo malo de esto, es que no se tiene en consideración que las personas solo estamos de paso y las instituciones son las que perduran en el tiempo, he ahí la importancia de encontrar un equilibrio de estas dos tendencias.

Estas nuevas generaciones, tienen una percepción diferente en muchos de los aspectos que representan a los nuevos líderes. Desde la perspectiva de la Empresa Familiar y fundamentado en algunos estudios, las nuevas generaciones están habidas de incorporarse a sus empresas y están dispuestos a articular estrategias de trabajo en equipo, como también más propensos a una comunicación más fluida y ojalá asumiendo el reto de continuidad de una manera igual o mejor que las generaciones mayores.


*Asesor y conferencista.
Experto en temas de patrimonios, legados familiares y Dinastía Empresariales.
Autor del libro: Dinastías familiares, legado y riqueza.
Creador del Modelo de Consolidación de las Dinastías Familiares.
rauls@fcwpc.com





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