Opinión

  • | 2016/03/16 00:01

    ¿Tocando fondo?

    Los activos financieros de las economías latinoamericanas están liderando el repunte de los precios entre los activos de riesgo a nivel global.

COMPARTIR

El regreso del apetito por riesgo en semanas recientes, luego del preocupante inicio del año en los mercados financieros globales, llama la atención por una particularidad no observada en los episodios de volatilidad desde mediados de 2013: Los activos financieros de las economías latinoamericanas están liderando el repunte de los precios entre los activos de riesgo a nivel global.

Adicional a la recuperación en el precio del petróleo, otros commodities también han exhibido alzas significativas, mientras los índices accionarios de Perú (+15.8%), Brasil (+14.5%) y Colombia (+12.9%) se destacan por sus valorizaciones en lo corrido del año. Adicionalmente, las monedas también han recuperado un terreno importante frente al dólar, mientras que tanto en Brasil como en Colombia, las tasas de interés de los títulos de deuda pública han disminuido considerablemente a pesar de que los factores fundamentales siguen débiles e, incluso, empeorando.

El divorcio entre el comportamiento de la economía y los mercados financieros es bastante evidente en Brasil con la peor recesión en 25 años (PIB decreció 3.85% en 2015) acompañada de una inflación desbordada (10.7%), mientras que el nivel de desempleo está en máximos desde 2008 (7.6%). Así mismo, la baja popularidad de la presidenta Dilma Rousseff ante los escándalos de corrupción junto con la frágil posición de las finanzas públicas (déficit fiscal de 10.3% del PIB) han provocado la salida del gigante suramericano del club de países grado de inversión, configurando niveles de ingobernabilidad preocupantes, en medio de la necesidad de hacer reformas fiscales para enderezar el rumbo de la economía.

En momentos como el actual viene a la mente la famosa frase “los mercados descuentan todo”, lo cual significa que, probablemente, el castigo que recibieron muchos de los activos financieros en Brasil y en otras economías de la región ya han incorporado la situación económica actual e incluso una peor. Por este mismo patrón sicológico que muchas veces domina el comportamiento de los mercados financieros, algunos primeros indicios de cambio en los fundamentales (situación económica) podrían ser suficientes para inducir cambios de tendencia en los precios de los activos.

La concurrencia del repunte en los precios de los commodities, la condena de importantes implicados en los escándalos de corrupción en Brasil, el comienzo del viraje a la derecha en Argentina y Venezuela, se han sumado a factores extraregionales como el renovado impulso monetario en las economías desarrolladas (mayores estímulos en Europa y Japón con moderación en el ritmo esperado de incrementos en la tasa de la Reserva Federal), configurando así una nueva etapa de búsqueda por yield que podría continuar beneficiando a los activos latinoamericanos, aunque todavía es temprano para asegurarlo.

Un factor muy favorable en un escenario donde los inversionistas globales mantengan la percepción de que los problemas económicos de América Latina estén próximos a tocar fondo soportado en el agotamiento de un modelo político que comienza a cambiar, así como en la recuperación en los precios de los commodities es el valor relativo de los activos financieros de esta región frente a otras regiones en el mundo. Las monedas y la renta variable son los activos que continúan baratos, en términos relativos, frente a sus pares en el resto del mundo, sobre todo los que no dependen, o incluso, se benefician por los bajos precios de los commodities. La deuda pública puede verse beneficiada, aunque en menor medida, por la persistencia aún de presiones inflacionarias y de menores ingresos públicos que, paulatinamente, se van subsanando con la adopción de medidas monetarias y fiscales adecuadas.

Mientras la renta variable en las economías desarrolladas se ha valorizado en años previos de manera significativa, las dudas persisten para Asia por la desaceleración en China y la recesión en Japón. Entre tanto, la moderación del riesgo de mayores tasas de interés en EE.UU. para lo que resta del año y los mejores precios en las materias primas que benefician, esencialmente, a América Latina son los factores relevantes que pueden mantener el reciente apetito por activos financieros en la región.

Sin embargo, teniendo en cuenta que la actual situación puede ser apenas una fase temprana de la recuperación de los mercados financieros de la región, los inversionistas (locales y extranjeros) preferirán, al menos inicialmente, activos de alta liquidez como es el caso de los activos de Brasil. La volatilidad y la incertidumbre seguirán presentes, por lo tanto si éste es el inicio de las recuperación, hay que tener en cuenta que quienes tomen el riesgo querrán cubrir, al menos, el riesgo de liquidez. 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?