Opinión

  • | 2017/10/23 00:01

    Teletrabajo y home office: ganancias por lado y lado

    El teletrabajo y la opción de home office son una novedosa oportunidad laboral, que bien orientada y enfocada, permiten maximizar bienestar y reducir costos. Estos modelos son un reto a implementar en Colombia, pues aún no han penetrado de la manera esperada en el país.

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El teletrabajo y el home office son alternativas de trabajo semipresencial que facilitan la integración de diversos ámbitos de vida de un trabajador, sea el familiar, personal, académico, o cualquier otro que se relacione con bienestar; aparte, trae cuantiosos beneficios para las empresas que lo implementan y logran equilibrar productividad, tiempo y organización, bajo el marco de la integralidad. Este es un éxito particular en las grandes firmas a nivel mundial.

Es más, la generación millennial es la que más destaca dentro de este modelo de empresa moderna. Esta movilidad empresarial puede llegar a tener exponenciales aumentos en su productividad, gracias a que da la posibilidad de cumplir las tareas desde distintas partes y en cualquier dispositivo, siempre con el factor de conectividad aunado. Por ende, las generaciones que tienen una mayor facilidad de adaptación a modelos de telecomunicaciones de vanguardia son, obviamente, las que llevan la delantera en este tipo de trabajo bajo la modalidad de empleado o de empleador.

En los últimos años las empresas han notado que ser flexibles en los horarios y espacios de trabajo les brinda múltiples beneficios: más productividad de sus colaboradores, economía en recursos e instalaciones y un mejor ambiente laboral.

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En Colombia los teletrabajadores o trabajadores en casa han mostrado un índice al alza. En el año 2012 el número de trabajadores que utilizaban esta modalidad eran 31.553 personas, llegando a triplicarse el año pasado a un valor cercano a los 95.400, según cifras oficiales. Esto ha sucedido como parte de los frutos de uno de los pilares del Plan Vive Digital para masificar el teletrabajo como instrumento para elevar los niveles de productividad de todas las organizaciones, hacer ciudades más sostenibles, promover la inclusión social y desarrollar las TIC’s en ambientes laborales eficientes.

Esto representa un importante reto que deben tomarse, no solo las personas que actúan como empleados, sino también en las organizaciones. Las firmas adquieren el desafío de tener la suficiente capacidad para generar, retener y poner a disposición toda la información pertinente que facilite la labor al trabajador estando a distancia de sus instalaciones físicas. La idea es dotar a los trabajadores de todas las herramientas e instrumentos que promueva un teletrabajo bastante eficiente.

Aunque si la oferta debe prestar todo lo requerido, la demanda también adquiere nuevas obligaciones que no pueden pasarse por alto. Según estiman varios expertos, en Colombia esta modalidad puede no funcionar por la indisciplina de los colaboradores; esto gracias a la libertad que se manifiesta al no sentir la formalidad de un jefe. En sí, nos cuesta despegarnos de la modalidad de trabajo tradicional.

Al estar acostumbrado a un estilo de trabajo jerárquico y por cumplimiento de horarios, los retos son sumamente grandes para poder cambiar el chip de los trabajadores e insertarles uno nuevo, que les estimule la disciplina fuera de los puestos de trabajo. Para ello, es claro que reconocer los beneficios es el primer paso para resaltar sus bondades y percatar a los empleados de que estas opciones son oportunidades laborales que no se deberían desaprovechar.

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Uno de los más relevantes es, sin lugar a duda, el tema de la movilidad dado que elimina los largos desplazamientos que muchas personas tienen que lidiar para poder llegar a sus lugares de trabajo. Esto contribuye a mejoras en la salud, la productividad de la tarea realizada y la calidad de vida de las personas. Así, se tiene el suficiente tiempo para descansar, comer adecuadamente, compartir con seres queridos, y adoptar obligaciones del hogar mucho más fácil. Y esto sólo a manera de ejemplo.

Asimismo, bajo la noción de la movilidad, las ciudades se tornan mucho más sostenibles, con impactos directos en congestión vehicular, movilidad/tráfico y calidad del aire. Aspecto que muchos podemos visualizar como un modelo ideal en materia de transporte, dado el caos que se mantiene como pan de cada día, incluso en materia de ahorro.

Por parte de las empresas, la disminución de gastos también se hace evidente, aparte de tener, en paralelo, una mayor productividad y mejoras en su cultura organizacional. Por ende, unas mayores rentabilidades se obtienen gracias a la implementación de este tipo de opciones, que debe ser respaldada por un compromiso claro y firme de respeto a horarios, organización y eficiencia, todos estos enfocados a ser eficientes y eficaces en las tareas a desarrollar y los problemas a resolver.

Sin embargo, la batalla para la asimilación e implementación efectiva también abarca aspectos de adecuación de tecnología, la pérdida de networking y la dificultad para hacer contactos, la falta de integración del trabajador, entre otros aspectos a superar. Como puntos de referencia y casos de éxito podemos tomas a empresas como Apple con puestos como el de home advisor para atención al cliente o a Disney con cargos como el guest services representative, una especie de asesor para las tiendas.

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Aunque los desafíos son enormes, adoptar teletrabajo y home office puede ser una excelente oportunidad para promover la inclusión laboral en personas que, por diversos motivos, podrían dejar de para trabajar de forma presencial, ya sea temporal o parcialmente. Ello contribuye también a una formación profesional, sin necesidad de sacrificar partes importantes de la vida de una persona como la familiar. El mundo nos ofrece formas más fáciles de hacer las cosas y es indispensable dotar al personal y a las empresas de todas las capacidades para adoptar estos nuevos modelos que le apuestan fuertemente a la tecnología, al bienestar y a la productividad.

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