Opinión

  • | 2016/09/04 00:01

    Solo para mujeres

    Es importante hacer un llamado a la reflexión a las mujeres para que influenciemos en que la cultura cambie, dejemos un mejor legado de inclusión y diversidad y la importancia de que las mujeres ocupen cargos directivos y participen de las decisiones en las empresas y la vida pública.

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El tema del balance de género está muy de moda, pero los seres humanos somos tan radicales y dado que en Colombia particularmente estamos en que todo es SÍ o NO podría volverse un tema de tendencia cortoplacista, solo para hablar en cocteles y cenas interesantes o peor aún un tópico de feminismo arraigado que al final, como todo extremo, no lleva a nada sostenible.

Es importante hacer un llamado a la reflexión a las mujeres para que entremos a influenciar para que la cultura cambie, que dejemos un mejor legado de inclusión y diversidad y a la importancia de que las mujeres ocupen cargos directivos y participen de las decisiones en las empresas y la vida pública.

Hablar de machismo cultural en nuestros países de Latinoamérica es todavía una realidad pero hay que aceptar que está evolucionando. Colombia ocupa el tercer lugar en la lista de la Organización Internacional del Trabajo que muestra el porcentaje de mujeres directivas de empresas comparado con hombres, con un 53%. Esto muestra un gran avance ya que solo tres países aparecen en esta lista con mayor número de mujeres.

Con esto en mente es muy relevante que las mujeres seamos las líderes en construir un mundo que deje un legado a las generaciones venideras. Sin embargo no podemos caer en feminismos radicales porque eso aburre profundamente y la verdad un mundo sin hombres, dominado exclusivamente por mujeres, me parece muy aburrido.

Un par de puntos para pensar en cómo ayudar a construir este legado, sin verse feminista radical pero justa en el concepto de diversidad, inclusión y balance:

  1. Hablar del tema sin radicalismo. A la fuerza no se puede convencer a nadie. Hablar desde los ejemplos y la importancia de un grupo diverso ayuda.
  2. Evitar chistes machistas. Muchas veces las mujeres son las machistas. Nuestra cultura nos enseñó que los hombres se quejan de las mujeres con frecuencia y eso no está mal visto. Lo primero que hay que cambiar es en la propia mujer no generar estos chistes ni tolerarlos.
  3. En el trabajo ser mujeres. Escuché a alguien decir hace poco que las mujeres en altas posiciones se vuelven “hombres”. En ningún caso una mujer debe perder su esencia. El nivel de percepción, la sensibilidad la capacidad de ayuda y escucha a los demás que vienen en cada mujer como un chip, son lo que las hace diferentes al momento de tomar decisiones y liderar equipos.
  4. Pedir de manera directa. Las mujeres por naturaleza somos mejores dando que recibiendo. Más en nuestras culturas donde a veces echamos un poco a perder a los hombres por mimarlos tanto. Entonces mujeres, pidan lo que necesitan, digan lo que quieren y esperan, comuníquense de manera directa, de esta forma es más fácil que a nivel organizacional se haga una paridad entre lo que se quiere personalmente y lo que se puede obtener .

Sin radicalismos y sobre todo con el ejemplo, las mujeres estamos construyendo un legado interesante para las  más jóvenes. Antes se enseñaba a las niñas a ser dóciles y acompañar a la pareja aun sacrificando sus intereses, ahora lo importante es enseñarlas a ser valientes a entender cómo defender con respeto sus puntos pero sobre todo a ser felices.

Mujeres no hay que volverse hombres, hay que ser mujeres, madres, esposas, líderes, cantantes…lo que sea, pero siendo mujeres. Que bueno un mundo diverso, integrado y lleno de buenos seres humanos hombres y/o mujeres. Pensemos bien en no ser feministas sino más bien humanistas que aman la justa distribución, equidad y balance.

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