Opinión

  • | 2016/11/18 00:01

    Salpicón automotriz

    A nivel mundial se está generando una alta expectativa de crecimiento de ventas en el sector automotriz, en donde no sólo cuentan los nuevos diseños automotrices, sino la sostenibilidad ambiental de los mismos.

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Por ahora Colombia se visualiza como un mercado potencial, pero deficiente en cuanto a las ventas, la estructura vial metropolitana y su parque vehicular bajo en renovación, las apuestas tecnológicas de transporte tipo Uber, el aumento de ventas de motos, mezcla de un salpicón con muchos ingredientes, pero sin sabor definido.

La innovación es uno de los criterios fundamentales para que la industria automotriz sea sostenible en el tiempo. Incluso, mantiene estrecha relación con la sostenibilidad ambiental en donde se busca la migración hacia los vehículos híbridos o eléctricos, evaluando así diferentes alternativas que puedan sustituir los combustibles fósiles en el largo plazo.

En un país como el nuestro, en donde la renta petrolera ha experimentado una tendencia a la baja en los últimos años, las ventas de automotores se han visto seriamente afectadas. La coyuntura económica, afectada además por la inestabilidad en los precios del dólar y en el índice de confianza del consumidor a la baja, ha influido en el deterioro de las ventas de la industria automotriz.

La foto sectorial se lee complicada para las ventas futuras, y esto pone ácido al salpicón; según estimaciones de la Asociación Nacional de Vehículos Automotores-Andemos, Colombia mantiene un parque de automotores de aproximadamente 12 millones de vehículos, en donde el 57% corresponde a motocicletas. Bogotá abarca el 50% del total de automotores ocupando el primer lugar regional, siguiéndole Medellín con un 16%. De igual forma, se mantiene un promedio de uso de los vehículos de 16 años, lo que no está mal, pero se conservan segmentos en donde se registran vehículos con más de 40 años especialmente de camiones, volquetas y algunos buses de servicio público.

Esto último debería reflejar una seria preocupación del sector privado, junto con el gubernamental, por los índices de contaminación que se ven alterados negativamente, y que repercuten en un costo social verdaderamente alto. Asimismo, se debe evaluar la estructura del espacio vial y estudiar las posibilidades de renovación y reestructuración, especialmente en las áreas más concurridas como las metropolitanas que se ven en un crucial deterioro en su malla vial.

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Sin embargo, se debe resaltar que la baja en ventas de las compañías de vehículos no es sólo en el mercado colombiano. La inestabilidad política que ha generado la reciente elección de Trump como presidente de Estados Unidos también es un factor a considerar, especialmente en lo que concierne a las posibles modificaciones sobre los tratados de libre comercio y las alianzas preestablecidas por el gobierno anterior, aspecto que impactará considerablemente a México, país en donde las ensambladoras juegan un rol importante, con los posibles cambios sobre tratados como el TLCAN.

Mientras tanto, las empresas del sector automotriz se han tomado el reto de lanzar iniciativas con alto grado de innovación, en donde las principales novedades se ven en los autos eléctricos e híbridos, buscando impactar en nuevos nichos de clientes. Por ejemplo, BMW ha lanzado su camioneta híbrida X5, en la cual coordina el motor de combustión y el motor eléctrico para entregar una mayor potencia. Aunque, a pesar de haberle apostado a este tipo de vehículos desde 2014, la compañía se mantiene a la expectativa de lo que sucederá en políticas arancelarias el siguiente año, afirmando que para aumentar la oferta, se necesita que Colombia haga un mayor esfuerzo, por concepto de aranceles, para facilitar las importaciones.

Por otra parte, Chevrolet, una marca que se ha destacado en el segmento medio-alto, ha lanzado el modelo Bolt EV, caracterizado por ser totalmente eléctrico y contar con una autonomía promedio de 383 kilómetros con una carga completa. Aunque oficialmente este modelo no ha entrado al mercado nacional, la marca igualmente se mantiene una expectativa sobre el mercado local para evaluar su potencial consolidación en el mismo.

Otra de las iniciativas a destacar es la gran apuesta de Uber para la creación de automóviles autónomos, un proceso que involucra una profunda reestructuración y transformación de la industria, gracias a la revolución tecnológica que ello implica. Su flota de autos autónomos se ha desplegado inicialmente en Pittsburgh, Estados Unidos; Uber ha llegado a evaluar, incluso, la creación de autos voladores para las ciudades que cuentan con gran congestión vehicular, aunque la regulación del tránsito será uno de los retos más complicados de superar a futuro, junto con la legalidad del servicio. De igual forma, es una de las compañías que le ha apostado fuertemente a la generación de modelos amigables con el medio ambiente, sin dejar de lado la novedad en sus diseños.

Este revuelto tropical de tantas y tantas perspectivas tan volátiles, tiene en Bogotá un epicentro que se está presentando en la XV edición del Salón Internacional del Automóvil, en donde se exhibirán los modelos más recientes de las marcas más reconocidas en la industria automotriz, buscando espacio en un entorno de baja en las ventas. El sector de ventas en vehículos debe reinventarse de la mano medioambiental, de regulación, de gustos y preferencias, y de competencia de muchos focos. Aunque a muchos les gusta el salpicón, no todos lo consiguen fácil, o fresco, o variado… toca buscar bastante para encontrar el que nos guste.

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