Opinión

  • | 2012/09/24 11:00

    ¿Realmente usted importa?

    ¿Su opinión es tomada en cuenta? ¿Se le escucha con profundo interés? ¿Recibe estímulos para generar nuevas ideas? ¿Siente el desafío de aportar su mejor versión como miembro del equipo? Opinión de Germán Retana.

COMPARTIR

¿Su opinión es tomada en cuenta? ¿Se le escucha con profundo interés? ¿Recibe estímulos para generar nuevas ideas? ¿Siente el desafío de aportar su mejor versión como miembro del equipo? ¿Su autoestima crece cada día al percibir que se le respeta y valora? ¿Le tratan con dignidad, según quien usted es y no solo por la posición que ocupa? Identifiquemos las cualidades de líderes que hacen sentir a los demás que realmente importan.

Primero, independencia de títulos o posiciones. Los seres humanos somos muy diferentes en las cosas irrelevantes, pero muy parecidos en las relevantes. En esencia, tenemos una naturaleza que nos hace crecer cuando nos tratamos como personas, sin recurrir o depender de los papeles que desempeñamos. Un gerente que trate a los miembros de la empresa desde su cualidad más humana, se acercará más a ellos y les hará sentir lo importante que son. "La presidenta de la empresa es una de nosotros", dirán los colaboradores.

Segundo, madurez con autonomía. Esa relación sencilla, directa, desligadas de rangos o jerarquías de poder, es factible entre personas que no se protegen de sus temores, complejos, dolor o resentimientos pasados. En el miedo a los demás a veces se proyecta el miedo a uno mismo, a ser quien realmente somos. Es difícil inspirar confianza si se padece desconfianza propia; lo logran quienes cultivan su paz interior pese a sus duras experiencias o contradicciones. La ecuanimidad es como un imán que acerca a otros, haciéndoles sentir que sí importan para estas personas.

Tercero, ceder el escenario. "Mi jefe siempre nos lanza hacia arriba, nos dice que nosotros merecemos los méritos, que él solo nos apoyó un poco", señalan los colaboradores de un líder que habla en plural, aplaude a su equipo, y exige resultados pero reconociéndole con gratitud sus aportes. El conocer con profundidad a las personas permite saber sobre su potencial y sus límites; al hacerlo se les hace saber que son mucho más que meros proveedores de un trabajo necesario. Saberse reconocido es un abono al sentimiento de pertenencia, sin el cual no hay esfuerzos supremos por una meta.

Cuarto, fluidez para avanzar. "Cuando dos personas no logran ponerse de acuerdo, la causa casi siempre se encuentra a nivel de los sentimientos: alguno está atorado", dice Deepak Chopra. Los conflictos surgen de la escasez o percepción de escasez de los recursos en disputa. La voluntad de un líder para desatorar sus "nudos" emocionales y entender el criterio de sus semejantes, aglutina a su alrededor a quienes perciben que sí importan a ese líder, pese a desacuerdos ocasionales que irán quedando en el pasado si predomina el compromiso común de lograr lo mejor para el equipo.

¿Hace usted sentir a los demás que sí importan o se ha limitado a querer importar a ellos?


* Profesor Incae Business School

                                                               
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?