Opinión

  • | 2015/02/02 12:30

    Precio de la gasolina, vuelve y juega

    Los precios continuarán altos, conforme las opciones para disminuirlos no se pueden materializar fácilmente. Opinión de Camilo Díaz Urrea.*

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Aunque los precios internacionales del petróleo se han contraído más del 50% desde junio de 2014 cuando alcanzaron US$105,37 su mayor cotización de los últimos doce meses, los precios de los combustibles a nivel nacional no han experimentado una rebaja similar. Las razones para que esto no haya ocurrido son varias, pero se explican principalmente por los criterios que utiliza el Ministerio de Minas y Energía para fijar los precios de la gasolina, los cuales están contenidos en la resolución 18 – 1602 de septiembre de 2011.

Según la resolución existen tres criterios clave para determinar el precio. El primero de ellos, es el precio paridad de exportación de un galón de gasolina producido en el país – ósea lo que Ecopetrol recibe en dólares americanos si decide vender el combustible en el mercado internacional, menos el valor de los fletes – el segundo es la tasa de cambio vigente al momento de calcular el precio, y por último se tiene en cuenta la tendencia de los precios de paridad internacional y su diferencia con los nacionales, este factor final es el de mayor relevancia, porque de la dirección de la tendencia y su diferencia con los precios internos depende que el precio aumente o disminuya, si la tendencia es descendente y el diferencial de precios positivo el precio disminuye, y viceversa.

Aunque los precios internacionales del petróleo y sus derivados han descendido marcadamente desde octubre pasado, - lo que hace pensar que los precios locales deben reducirse - en contraprestación el peso colombiano se ha depreciado también de manera acelerada frente al dólar, pasando de $1.875 pesos por dólar en julio de 2014 a los $2.439 precio de cierre del viernes pasado. El resultado termina siendo que mientras los precios internacionales disminuyen, un dólar más caro contrarresta la caída, con lo cual los precios se mantienen en niveles similares. Además la resolución también incorpora un esquema donde el ingreso al productor no puede tener una variación mensual superior al 3% ya sea al alza o a la baja.

El precio interno de los combustibles también incluye varios rubros diferentes al costo de oportunidad, la estructura colombiana de precios toma en cuenta cuatro rubros para establecer el precio al consumidor final. El primero es el ingreso al productor que es tasado de la forma ya mencionada, el segundo son los costos de transporte por poliductos para llevar los líquidos a las plantas mayoristas y su traslado en camiones cisterna a las estaciones, el tercero son los impuestos que se pagan por el combustible, y el cuarto es el margen de ganancia para los distribuidores mayoristas y minoristas.

Ecopetrol además del ingreso como productor, es remunerado por las inversiones que realiza para garantizar el abastecimiento a través del margen por plan de continuidad que equivale a $71,51, en total el productor recibe cerca del 57% de lo que cuesta un galón en la estación de servicio es decir $4.540, los costos de transporte suman $415 o el 5%, mientras un 27% del total son impuestos, global que es recibido por la nación y la sobretasa que es cobrada por los municipios y ciudades y que llegan a $2.366, finalmente el margen de los distribuidores mayoristas y minoristas equivale al 11,3% incluyendo las perdidas por evaporación es decir $937 para ambos agentes.

Aunque varias voces abogan por una rebaja sustancial de los precios parece que esa rebaja no es fácil de materializar, reducir los impuestos en apariencia es un atajo para ese propósito, sin embargo el Estado recibe en promedio $1,6 billones anuales por el impuesto global a la gasolina, mientras que los municipios en conjunto recaudan $1,8 billones por sobretasa.

Para el Estado no es viable renunciar a ese ingreso porque tendría que remplazarlo con otra fuente, y menos ahora con necesidades fiscales para mantener el ritmo de inversión, y viniendo de una reforma tributaria reciente. Para la municipios tampoco lo es, porque no disponen de fuentes para reemplazarlo, también son conscientes que las transferencias por regalías se contraerán conforme lo hacen los ingresos de la Nación, por lo que deben cuidar sus fuentes de ingresos para seguir ejecutando sus presupuestos públicos, además pocos congresistas apoyarán una iniciativa que recorte ingresos a sus regiones.

Otra opción es disminuir el ingreso al productor, no obstante el Estado no puede obligar a Ecopetrol que es una empresa de capital mixto a subsidiar el combustible, porque hacerlo es contraer la capacidad de generación de caja de la empresa por sus operaciones de refinación, lo que llevaría a un menor precio de la acción en bolsa que ya acumula una desvalorización del 44% con respecto a febrero del año pasado, así como mayor tasa de interés por su deuda, y menores utilidades. Hay que recordar que en 2014 Ecopetrol transfirió a la Nación $10.7 billones en dividendos.

La conclusión es que los precios de la gasolina en Colombia posiblemente continuarán por encima de $7500 el galón, conforme las opciones para disminuir su precio no se pueden materializar con facilidad dado que afectan las arcas de la Nación – por dividendos o impuestos – y las de los municipios, o afectan los intereses de los accionistas minoritarios conformados principalmente por Fondos de Pensiones que administran el ahorro pensional, y personas naturales que han invertido sus ahorros comprando acciones de Ecopetrol.

Por último llama la atención que los grupos ambientalistas no se pronuncien sobre las iniciativas de disminución de precios de la gasolina, ni sobre su calidad, es claro que un menor precio incentiva un mayor consumo y el uso de vehículos menos eficientes en su combustión, también desincentiva el uso del transporte masivo, la bicicleta y las conversiones a Gas Natural es que es más amigable con el medio ambiente. La calidad de la gasolina Colombiana que es 82 octanos para la corriente, contrasta con la de Europa y Estados Unidos donde la calidad mínima es de 92 y 91 octanos para la referencia regular. Un combustible de mayor calidad protege el medio ambiente y cuesta menos por kilómetro recorrido.


*Coordinador Unidad de Análisis del Mercado Financiero UAMF.
Facultad de Ciencias Económicas. Universidad Nacional de Colombia.
dcdiazu@unal.edu.co


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