Opinión

  • | 2016/03/31 00:01

    Pronósticos económicos en Colombia: ¿Ciencia ficción o realidad?

    Ser economista significa muchas cosas, entre ellas ser el oráculo de bolsillo de tu familia y amigos. Llega el punto en que se hacen cotidianas las preguntas como: ¿Cuándo va a bajar el dólar? o ¿Cuándo va a subir Ecopetrol?

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Ser economista significa muchas cosas, entre ellas ser el oráculo de bolsillo de tu familia y amigos, llega el punto en que se hacen cotidianas las preguntas como ¿Cuándo va a bajar el dólar? o ¿Cuándo va a subir Ecopetrol?, la cosa se complica aún más cuando   algunos decidimos dedicarnos a la ciencia de pronosticar, dado que entonces los que preguntan para dónde va el dólar son nuestros colegas o incluso los medios de comunicación quedando expuestos ante el escarnio público, ante el moderado aplauso, si se cumplen nuestras predicciones o ante la iracunda crítica, si por el contrario, no damos en el blanco.

La ciencia de pronosticar es peculiar, dado que tratamos de predecir el comportamiento de una variable “aleatoria” (tipo de cambio, inflación, crecimiento, etc.) que por lo general está condicionada por las acciones colectivas de un gran número de personas e instituciones (traders, bancos, gobiernos, etc.). Para dicho análisis algunos utilizan complejas herramientas estadísticas y modelos que tardan años en desarrollarse; debo decir con tristeza que la gran mayoría de estos modelos fallan a la hora anticiparse a grandes movimientos del mercado. Es claro que muy pocos esperaban que el dólar en Colombia llegara a subir tanto, que las acciones se desplomaran o que la meta de inflación no se cumpliera. Se me viene a la cabeza aquel chiste cruel sobre economistas donde se dice que pasamos la mitad del año haciendo pronósticos y la otra mitad explicando por qué no se cumplieron.

A continuación algunos ejemplos:

Los gráficos son contundentes y dan cuenta de la extrema complejidad de pronosticar; muchas veces es más eficiente un pronóstico basado en deducciones fundamentales que en complejos modelos estadísticos, es decir, muchas veces prevalece el sentido común sobre los números.

Que la ciencia de pronosticar no sea exacta está lejos de ser una tragedia, simplemente es la realidad de nuestro mundo, donde algunos aciertan en ocasiones sin que esto garantice iguales resultados en el futuro. Pues bien, esto es incertidumbre y gracias a ella existen los mercados, gracias a ella alguien está dispuesto a comprar cuando otro está dispuesto a vender, gracias a ella los gráficos de precios no son una línea horizontal.

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