Opinión

  • | 2012/03/23 09:00

    Procesos de producción ambientalmente sostenibles : ¿barreras no arancelarias u oportunidades de mercado?

    Los procesos y métodos de producción de bienes, conocidos como PMP al interior de la Organización Mundial del Comercio (OMC), han sido objeto de un enorme debate jurídico. Su legalidad o ilegalidad en el contexto del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT por sus siglas en inglés) han sido por años motivo de controversia . Opinión de María Alejandra Calle-Cook.

COMPARTIR

Los procesos y métodos de producción de bienes, conocidos como PMP al interior de la Organización Mundial del Comercio (OMC), han sido objeto de un enorme debate jurídico. Su legalidad o ilegalidad en el contexto del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT por sus siglas en inglés) han sido por años motivo de controversia . La tensión sobre el derecho que tienen los Estados a regular las cualidades de los productos que ingresan a su territorio versus la obligación de preservar las expectativas comerciales de terceros Estados generadas al interior de las negociaciones multilaterales, son elementos evidentes en un debate que aun no es pacifico en la doctrina del derecho económico internacional.

Reiteradamente se han resaltado las barreras no arancelarias subyacentes en los PMP, especialmente para los países en desarrollo. Los PMP condicionan el acceso a un determinado mercado según el impacto del método de producción en el producto final. Ciertos PMP se fundamentan en la cuestión de si el método empleado en la producción puede alterar propiedades nutricionales, de salubridad, calidad o de funcionamiento esperada en el producto. Un ejemplo pertinente y controversial al interior de la OMC (especialmente por la histórica disputa entre Europa, Estados Unidos y Canadá) es el uso de hormonas en la producción de cárnicos, al igual que el uso de biotecnología y de organismos genéticamente modificados. Dichos procedimientos tienen relevancia los PMP en al medida en que puedan alterar las características de un producto (incluso si el método empleado no es fácil de detectar). El método de producción puede situar el producto en diferentes mercados, como en el caso de los productos orgánicos y los no orgánicos. Sin embargo, corresponde a la ciencia y a la técnica el determinar si el proceso ha dejado una impronta tal en el producto hasta el punto de alterar sus propiedades.

Existe otra clase de PMP en donde las características esperadas del producto no son tanto físicas o de calidad sino de estándares ambientales (PMP-no relacionados con el producto). En cuyo caso el proceso de producción no incide en propiedades exteriores del bien y su funcionalidad sino que da cuenta de valores sociales y ambientales esperados por el consumidor final. Por ejemplo, un producto forestal maderable elaborado a partir de bosques talados de una manera no sostenible o de un atún capturado con redes de cerco (en donde los delfines se quedan atrapados). En esta hipótesis, si bien el producto elaborado sin estándares laborales o ambientales es virtualmente idéntico al que si los conserva, las cualidades del proceso de producción puede hacerlo más o menos deseable para el consumidor o incluso, motivar una prohibición total a la importación por parte de Estado.

Los PMP pueden encontrarse en reglamentos técnicos de origen gubernamental y cuyo cumplimiento es obligatorio para el exportador, al igual que en estándares de cumplimiento voluntario de origen gubernamental o privado. La gran mayoría de estándares ambientales es de origen privado y más allá de su estatus jurídico al interior de la OMC y de las posiciones encontradas en los Estados Miembros, influencian la forma en como las empresas compiten internacionalmente por capturar nuevos mercados.

Los PMP propios de las etiquetas ecológicas y sus inherentes procesos de certificación adquieren una profunda relevancia no solo en el procesos de negociación de acceso a mercados, las disputas comerciales internacionales y la forma de hacer negocios. De poco le sirve a un exportador colombiano tener la expectativa de acceder al mercado europeo en gracia de un tratado de libre comercio si desconoce no sólo los reglamentos técnicos de un determinado producto, sino los estándares ambientales y los procesos de certificación que su canal de distribución pueda requerir. Cada vez puede ser mas común que un distribuidor requiera de una certificación del Forest Stewardship Council (FSC), Global Footprint Network, Biotrade, Rainforest Alliance o Fair Trade. Esto en la medida en que dichos sellos cuentan con una creciente relevancia para los consumidores.

En tanto, existen organizaciones como el Centro de Comercio Internacional (ITC) en Ginebra, cuyo objetivo es el de apoyar las PyMEs de países en desarrollo en materia de exportaciones sostenibles y así superar muchas de las barreras arancelarias de los mercados que ofrecen los países desarrollados (especialmente de la Unión Europea). El ITC construye competitividad y proporciona capacitación técnica en diversos sectores en donde son muy comunes los PMP medioambientales: agro-alimentos y agro-negocios, bienes provenientes de comercio justo y respetuosos del medio ambiente (moda ética, productos culturales y étnicos, productos ecológicos, requisitos de mercado en biodiversidad, cambio climático y tecnologías verdes).

Los PMP ambientales incorporados procesos de certificación o etiquetas ecológicas ofrecen oportunidades más allá de su calificación de barreras no arancelarias. Las PyMES colombianas cuentan con fortalezas para la incorporación de atributos deseados por consumidores de países en desarrollo en una gran variedad de productos: mano de obra artesanal, el uso de conocimientos tradicionales e indígenas en el manejo de la biodiversidad, productos agrícolas provenientes de granjas no industriales y de cultivo orgánico, entre otros. Exportar no necesariamente en grandes cantidades (lo que implica una mayor presión en los recursos naturales) pero con un valor agregado traducido en mayor precio, menos químicos, más sabiduría ancestral e incorporación de la identidad cultural y de la biodiversidad, son aspectos que no debería subestimar la PyME colombiana. La competitividad y el acceso a mercados encuentra en la sostenibilidad una gran oportunidad.


*Profesora del Departamento de Negocios Internacionales. Universidad Eafit

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?