Opinión

  • | 2014/06/06 09:00

    Preguntas a´Z´

    Que no, que el candidato Zuluaga ya no suspenderá los diálogos con las Farc pero sigue socavándolos con la estrategia de desinformación y miedo, odio y venganza. Anuncia una evaluación de los tres acuerdos pero los precalifica de castro-chavistas. Opinión de Socorro Ramírez.*

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¿También califica así al Papa, a los gobiernos europeos, de Estados Unidos y latinoamericanos que han celebrado los avances de la mesa en La Habana y acaban de resaltar el tercer acuerdo, el de drogas? Como éste quedó opacado por la polarización electoral, amerita plantearle unas preguntas a ´Z´.

¿Es o no de la mayor conveniencia que el Estado en lugar de criminalizar a los pequeños cultivadores se gane su voluntad y llegue a sus territorios con infraestructura, instituciones y desarrollo rural? El acuerdo ayuda a los campesinos a liberarse de los cultivos para mercados ilícitos y los vincula a circunscripciones especiales de paz, asambleas comunitarias y al Plan Nacional de erradicación y sustitución integral. ¿O ´Z´ prefiere que sigan sirviendo de base social de las Farc y que éstas sigan echando plomo en lugar de ayudar a concretar la sustitución de cultivos y el desminado de esos territorios?

¿Qué piensa ´Z´ de la fumigación con glifosato? Aunque en el acuerdo ésta ya no aparece como eje de la estrategia, el gobierno se reserva la posibilidad de erradicar cultivos en forma forzosa, manual o aérea, si hay resistencia; las Farc apoyan la petición de eliminarla formulada por las comunidades negras, indígenas y campesinas que la padecen y por los movimientos ambientales que comprueban sus efectos. ¿Está ´Z´ en contra del Consejo de Estado que, a finales de 2013, pidió suspender la aspersión aérea porque viola el principio de precaución y causa daños irreversibles, graves y desproporcionados a ecosistemas ricos y frágiles? ¿Apoya el fallo de la Corte Constitucional, que, en marzo de 2014, conminó al MinAmbiente a controlar sus efectos?

Candidato ´Z´ ¿por qué rechazar el acuerdo que pide no ensañarse contra los sectores más débiles y dejar de perseguir el consumo para tratarlo como asunto de salud, derechos humanos e inclusión social? ¿Le molesta acaso construir un sistema de prevención y tratamiento del problema a partir de diagnósticos regionales pactados?

¿Por qué impedir que las Farc rompan sus nexos con ese negocio ilegal y cumplan su promesa de “esclarecimiento de la relación entre el conflicto y el cultivo, la producción y la comercialización de drogas ilícitas y el lavado de activos derivados de este fenómeno, para que jamás el narcotráfico vuelva a amenazar el destino del país”? ¿Por qué frenar un acuerdo que fortalece el desmonte de lo que propicia el narcotráfico: la corrupción, los vínculos de militares, empresarios y políticos con el negocio, las redes criminales que retan al Estado y la sociedad?

Aunque el acuerdo va en la misma dirección del debate internacional, se le critica que deja por fuera varios temas: el microtráfico, los mercados regulados, las alternativas al encarcelamiento para delitos no violentos asociados con drogas. Pero el acuerdo no reemplaza la redefinición de la política de drogas; más bien la estimula al reconocer los problemas que ha causado y al cambiar el enfoque para hacerles frente. Candidato ¿cómo la redefiniría usted?

Con hechos de paz -como el cese unilateral y verificable al fuego, el reconocimiento de los derechos de las víctimas y la petición de perdón por sus 50 años de acciones violentas- las Farc harían creíble su voluntad de negociar. Además, empujarían los dos puntos restantes y ayudarían a poner pronto final al enfrentamiento. El voto por Santos ayudará a concluir una buena negociación que le evite al país seguir pagando el impagable costo de la guerra.

* Investigadora en relaciones internacionales y política


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