Opinión

  • | 2015/09/22 05:00

    Con la venta de Isagen perdemos los colombianos

    Dejamos de recibir las ganancias de Isagen y perdemos el control de la segunda generadora de energía que produce el 20% de la electricidad que necesita Colombia.

COMPARTIR

El pasado jueves 10 de septiembre el Consejo de Estado falló a favor de la venta del 57,61% de las acciones de Isagen que son propiedad de la Nación. La venta de Isagen entregará el control de esta estratégica empresa ya sea al Gobierno de Francia que es el dueño del 33,29% de GDF Suez; o a la familia Matte de Chile que es dueña del 49,16% de Colbun, y posee fuertes vínculos con el Estado chileno puesto que varios de sus miembros han sido ministros, candidatos presidenciales, y parlamentarios; o a Brookfield Asset Management, una firma de administración de inversiones que aunque tambien ha escuchado decir al Ministro de Hacienda que las 4G rentan más que Isagen, prefiere invertir en la empresa, aun cuando su objetivo tambien es invertir en infraestructura.

La iniciativa de venta ha sido impulsada por el Gobierno desde el Ministerio de Hacienda porque ven en Isagen simplemente una fuente de recursos para financiar el programa de infraestructura 4G, sin prestar atención a las múltiples alternativas que le han sido planteadas al Gobierno para evitar la venta de esta empresa que es estratégica para el país.

Entre las alternativas están permitir más participación de los fondos de pensiones autorizándolos a comprar una mayor proporción de activos relacionados con infraestructura, distinguiendo entre activos de infraestructura que estén en etapa de construcción, y aquellos que estén en etapa de mantenimiento; el riesgo en esta última etapa es menor porque se trata de inversiones que se encuentran en su fase de explotación, por tanto deben tener un tratamiento diferente. Otra alternativa es movilizar recursos desde los fondos de inversión colectiva (FIC) que administran las comisionistas de bolsa y las fiduciarias, las cuales pueden crear vehículos de inversión dedicados a la infraestructura.

Mientras los fondos de pensiones administran $182 billones, las comisionistas y fiduciarias administran $50 billones, lo que significa que los $5,5 billones que el Gobierno pretende obtener por la venta de Isagen solo representa el 2,37% de lo que estos inversionistas institucionales administran, lo que permite ver que pueden involucrase más en infraestructura sin concentrar riesgos en los portafolios a su cargo.

Queda claro que el obstáculo a la financiación de la infraestructura no es falta de recursos, sino la ausencia de un vehículo de inversión adecuado, que distribuya los riesgos de forma eficiente y mitigue con garantías aquellos que no puedan asumir el Estado ni los inversionistas. En ese aspecto la FDN está en deuda porque no ha cumplido su rol de banca de inversión del Estado para crear nuevos vehículos y levantar capital desde fuentes diferentes a los recursos de la Nación, todo un contrasentido frente a Isagen que financió su plan de inversiones de $8 billones sin aportes de la Nación y en cambio le ha transferido dividendos por cerca de $1 billón en los últimos años.

Con la venta de Isagen perdemos los colombianos porque dejamos de recibir las utilidades que paga, este año entregó al país $481.315 millones – cerca del 10% de lo que será vendida – y cedemos el control de la segunda generadora de energía que provee el 20% de las necesidades del país. Perdemos porque siendo la Nación accionista la empresa asumió los riesgos del plan de inversiones y ahora que dará sus frutos la empresa será vendida, y las utilidades que empiezan a generar esas inversiones se quedarán en el bolsillo del nuevo dueño.

Perderemos una empresa que año tras año supera su desempeño, por ejemplo los ingresos del primer semestre de este año fueron de $1,3 billones, mientras el Ebitda fue de $642.000 millones presentando un incremento del 16% y 73% respectivamente, mientras que los costos operacionales se redujeron 11%, la empresa registra una ganancia acumulada en el primer semestre de $211.000 millones a pesar de que los impuestos a la riqueza y a la renta han causado un mayor aprovisionamiento para estos rubros, y  pagó $163.048 millones como intereses del crédito con el que financió autónomamente la construcción de Hidrosogamoso.  Por último, se verá amenazada toda la conservación ambiental de los bosques y espejos de agua que hace Isagen donde habitan cientos de aves, reptiles, mamíferos y anfibios.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?