Opinión

  • | 2015/08/15 05:00

    Política de comercio exterior al tablero

    En momentos de incertidumbre económica como los que estamos viviendo es crucial que el Gobierno Nacional haga un alto en el camino y le apueste a la exportación.

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El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo terminó la reciente rendición de cuentas ante el presidente Juan Manuel Santos comprometiéndose en llevar las exportaciones no minero-energéticas de US$14.102 a US$30.000 millones para el 2018. El reto parece importante si se compara con el pobre crecimiento de este tipo de exportaciones entre el 2010 y el 2014, que apenas fue del 19%, pero se queda corto en el propósito de frenar la crisis exportadora que nos ha dejado la caída de los precios del petróleo y el carbón.

Aunque había signos de alerta que hacían más que previsibles los tiempos difíciles que estamos viviendo, cifras como las del crecimiento del PIB de los últimos años nos sumieron en la falsa creencia de que en nuestra economía todo marchaba bien. Mientras las exportaciones totales del país venían creciendo en los últimos 10 años a una tasa del 13,8% anual promedio, jalonadas por los precios del petróleo y el carbón, lo cierto es que las exportaciones no mineras apenas lo hacían al 5,6%. En la última década el sector minero-energético terminó acaparando alrededor del 70% de las exportaciones nacionales, nos hicimos en extremo dependientes.

Ahora que el boom de los commodities es cosa del pasado, se revela lo poco que se ha hecho por diversificar y sofisticar nuestras exportaciones. Colombia cuenta con trece acuerdos comerciales vigentes, que le brindan acceso preferente a alrededor de 1.500 millones de habitantes, pero aún no se vuelca a exportar. Al momento de negociar dichos acuerdos se nos dijo que era imposible que la negociación de los TLC dejará contentos a todos los sectores económicos pero que el balance final sería positivo para Colombia.

Hoy sin embargo, vemos como la falta de estrategias claras para el aprovechamiento de estos tratados nos arroja una balanza comercial deficitaria con cinco países con los que tenemos acuerdo y entre los cuáles están los mercados más importantes para Colombia. En millones de dólares, el déficit en 2014 con México fue de 4.176, Estados Unidos 3.303, Canadá 416, Brasil 742 y Argentina 735.

Es importante ahondar en el caso del TLC con Estados Unidos, debido a que fue el tratado que suscito más polémica al interior del país durante su negociación y porque los Estados Unidos es nuestro principal socio comercial. Después de tres años de entrada en vigencia, el balance de este TLC es negativo pues no ha traído los beneficios que las exportaciones colombianas esperaban.

Si bien la mayoría de las importaciones de los Estados Unidos son de bienes no producidos, materias primas e insumos que son utilizados en Colombia para darle valor agregado a nuestra producción o para mejorar nuestro aparato productivo, y esto revela que los colombianos estamos encontrando mejores oportunidades para adquirir materias primas y bienes de capital; lo cierto es que la balanza comercial cerró deficitaria en el 2014 por 3.303 millones de dólares.            

Aunque podríamos discutir hasta el cansancio que tanto pesó la revaluación del peso en las exportaciones hacia Norteamérica en los últimos años, es innegable que el país ha sido muy lento en desarrollar estrategias para dinamizar sectores con potencial exportador al mercado norteamericano. No hemos hecho la tarea, aún no contamos con una línea de acción para insertarnos en cadenas globales de valor y para obtener certificaciones de origen y de calidad, trámites claves para posicionar productos específicos de nuestras confecciones, alimentos y agroindustria en los que aún seguimos esperando el auge exportador que en su momento se anunció.     
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