Opinión

  • | 2015/08/26 05:00

    Cómo integrar los criterios de eficacia, eficiencia y consistencia para tomar decisiones más completas

    Cuando los directivos tienen claros estos criterios y aprenden a evaluarlos integradamente al tomar una decisión empresarial, logran mayor rentabilidad, unidad y nuevas opciones de negocio.

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A lo largo del especial sobre Toma de Decisiones Empresariales, hemos hablado del criterio de eficacia que corresponde a todos los aspectos de carácter económico, estratégico y operativo; del criterio de eficiencia que corresponde al aprendizaje interno para mejorar  las ventajas  competitivas  de la empresa y hacerla atractiva;  y el de consistencia que son todos los aspectos que atañen al aprendizaje de terceros, es decir, a los partícipes de la organización (clientes, accionistas, proveedores, Estado y sociedad).

¿Cómo integrarlos para tomar decisiones lo más completas posibles?


Bajo cualquier circunstancia empresarial, lo primero que usted como empresario debe preguntarse es  ¿cuál es el problema raíz?, y buscar las causas de la situación. Si encuentra las causas reales del problema, con seguridad tiene el 80% de la solución.

Voy a explicarlo con un ejemplo. Una compañía del sector petrolero utiliza ácido sulfúrico en su proceso de limpieza de impurezas de gasolina, kerosene, etc. El problema se presenta porque la compañía no sabe como deshacerse del ácido sulfurico impuro, ya  que el proveedor no tiene cómo transportar ni almacenar el ácido sulfúrico puro.  Una alternativa puede ser comprar una máquina para purificarlo, sin embargo ésta lo logra sólo en el 75%, quedando un 25% impuro. Frente a esta situación,  el directivo de esa compañía debe tomar la decisión de comprar o no la máquina, sabiendo de antemano que no le resuelve el problema en un 100%, o ver otras alternativas.  Para ayudar a la toma de esta decisión vamos a aplicar los tres criterios mencionados, ponderando su importancia por encima del criterio económico, éste no puede ser más importante que las personas, sobre todo cuando la decisión las afecta directamente, como es en este caso.

Al entender el problema raíz, es posible  evaluar qué criterio pesa más.  "¿Cómo puedo deshacerme del ácido sulfúrico impuro, si mi proveedor no lo puede recoger o almacenar?". Ese es el problema raíz. Muchos  empresarios pueden pensar que este parece ser un problema del proveedor y no de él. Desde mi experiencia he comprobado que a un alto porcentaje de empresarios se les dificulta encontrar  varias alternativas para resolver problemas, porque hay una tendencia natural a pensar que los empleados o proveedores no traigan problemas, sino soluciones.  Personalmente, creo todo lo contrario, es clave que los directivos encuentren el problema.

Continuando con el caso, si el problema raíz es el almacenamiento y transporte del ácido sulfúrico impuro, las alternativas de solución podrían ser:

1) Crear un almacenamiento temporal del ácido.
2) Comprar camiones cisterna para su transporte.
3) Crear una base, mezclarla con el ácido para que se vuelva neutro y votarlo por el desagüé.
4) Votar el ácido sulfúrico por el desagüe directamente.
5) Hacer una alianza con el proveedor para crear una empresa dedicada a la purificación de ese acido.
6) Comprar la maquinaria comentada. 

Para saber cuál es la alternativa correcta, lo ideal es que el empresario haga una matriz y cree una escala de valoración de -3 a 3, en la cual cita las alternativas al lado izquierdo y los criterios a evaluar  en el lado derecho: eficacia, eficiencia y consistencia. A cada criterio de decisión, le da un puntaje,  dependiendo de su grado de afectación.
 
Por ejemplo, desde el punto de vista de eficacia,  la alternativa 1, realizar un almacenamiento temporal del ácido sulfúrico tiene  un costo bajo, por tanto le pongo -1, porque igual es un costo. En cuanto a la eficiencia, hay un aprendizaje de la organización, le pongo 1 punto y como estoy aprendiendo con mi proveedor y no estoy afectando a terceros, le doy 3 puntos al criterio de consistencia. Este proceso debe realizarse con cada una de las alternativas planteadas. Por  cuestiones de espacio, no las podemos analizar  todas, así que les hago algunas recomendaciones para que les sea más efectivo realizar este proceso.

El profesor Juan Antonio López Pérez, creador de este modelo, recomendaba que dentro de las alternativas que se nos ocurran, de entrada eliminemos las inconsistentes, es decir  las que estamos seguros que afectan a terceros. En el caso expuesto, yo eliminarían la 4, botar el ácido al desagüe, la 6, comprar la máquina, pues estaríamos dejando fuera al proveedor.  Del resto de alternativas, sin duda la 5 es la más completa, crear junto con el proveedor un mecanismo para purificar el ácido impuro. 

Con este ejemplo buscamos que los empresarios puedan interiorizar el modelo para ganar dinero, aprender, lograr unidad, sin ser paternalista y ver las posibilidades de generar nuevos negocios. Lo que antes era un costo ahora es una oportunidad de negocio. El éxito de todo está en la libertad de acción. Ese el gran valor de aprender a manejar este modelo integral de toma de decisiones.
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