Opinión

  • | 2016/02/02 00:01

    De la responsabilidad social empresarial al capitalismo consciente

    Cuando los empresarios notemos que somos parte de una gran transformación social y económica mundial, donde la ciencia y la espiritualidad se unen y no basta con ser responsables socialmente, comprenderemos que estamos llamados a entrar en el nuevo modelo económico, denominado capitalismo consciente.

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En los últimos tiempos hemos asistido a las dificultades y fracasos de los modelos económicos que han primado en el mundo: el comunismo y el capitalismo, sin lograr que ninguno de los dos logre resolver los problemas de la humanidad. El comunismo se creó con una buena intención pero desconoció al ser humano en sus motivaciones individuales y deseos de superación, demostrando históricamente que no logró erradicar de la pobreza a ninguno de los países que lo impuso. Por su parte el capitalismo, a mi modo de ver, es un sistema bueno pero que ha sido mal interpretado, desde su consolidación en tiempos de la revolución industrial a mediados del siglo XVIII hasta hoy, que ha logrado subir el producto interno per cápita de una manera exponencial.   

Creo que llegó la hora de buscar el punto medio entre el comunismo, el capitalismo de ultranza y el capitalismo salvaje. La opción es el denominado capitalismo consciente, término acuñado por John Mackey, creador de la compañía Whole Foods Market, una de las más exitosas del mundo y por el profesor Raj Sisodia, a quien se le considera cofundador de este nuevo modelo basado en fomentar un mayor nivel de consciencia en los negocios, con el fin de pensar no sólo en las utilidades, sino en el  beneficio común de todos los stakeholders (partícipes de la organización), como son los clientes, empleados, proveedores, Estado, medio ambiente competidores y accionistas.

Esta es la razón por la cual a partir de hoy quiero invitar a los lectores de Dinero.com a seguir este especial de 10 entregas, que tiene como objetivo dar a conocer el modelo, partiendo de hechos históricos y casos empresariales que han obligado a sus propietarios a comprender que el propósito de las empresas no puede ser sólo el de maximizar la función de utilidad, sino el de servir al otro, porque al hacerlo no solo se logra un modelo de desarrollo social muy fuerte, sino que es posible generar también rentabilidad, reconocimiento y servicio a la comunidad.  

Lo primero que debemos tener en cuenta es que los empresarios dependemos de muchos factores y personas para desarrollar nuestra labor y en esa interdependencia no podemos pensar que el cliente es más importante que el medio ambiente, o que éste es más que el proveedor, o que el trabajador es más importante que nuestra responsabilidad con el Estado.

La primera máxima del capitalismo consciente está basada en que el mundo no es lineal sino interdependiente y la gran mayoría de nosotros se acostumbró a pensar linealmente. Que además es paralelo y simultáneo y como tal debe ser el funcionamiento de la empresa. Esta es la forma de pensar que va a gobernar la nueva era.

Es decir, así como en el cuerpo humano funcionan simultáneamente todos los órganos, la empresa funciona de la misma manera, como un sistema en el cual deben trabajar de manera simultánea todo sus partícipes. Si bien es posible vivir sin un riñón, el funcionamiento del cuerpo no es igual que con los dos, todo es una interconexión. Si nosotros le hacemos daño al hígado o al riñón, desequilibramos todo el organismo. En la empresa no se puede complacer al cliente pero quitarle al trabajador, o demorar los pagos al proveedor para generar mayor flujo de caja, o no pagar impuestos para generar mayor utilidad a los accionistas o perjudicar al medio ambiente con productos no amigables.  

Por tanto, el modelo del capitalismo consciente está basado en una conciencia total y absoluta por parte del empresario de trabajar en pro del desarrollo de todos sus stakeholders, incluso de los  competidores, a quienes hay que dejar de mirar como enemigos pues con ellos pueden realizarse alianzas con las cuales es posible un ingreso de recursos mayores para todos.

Sin duda el modelo económico actual de la gran mayoría de los países con sistema capitalista es parcializado y limitado. Por esa razón, a través de este especial, intentamos que los empresarios comprendan que el modelo de dirigir empresas en esta nueva era es muy distinto al del siglo pasado. La responsabilidad social empresarial como la hemos concebido se quedó corta porque no involucra  a todos los stakeholders. Para empezar, es tan distinta la mentalidad de los trabajadores de tres generaciones atrás a los de hoy, es que un empleado de la generación ‘millennials‘ exige buen trato primero que máxima remuneración y no se sentirá orgulloso de trabajar en su compañía y pronto se irá si siente que usted no está dándoles la misma importancia a todos los partícipes de la organización.

Durante este especial de capitalismo consciente reflexionaremos sobre los modelos económicos que han marcado al mundo y sus grandes pensadores. Analizaremos el modelo de pensamiento lineal que ha caracterizado tanto a nuestros gobernantes y empresarios, en el cual se establecen prioridades generando desequilibrio entre los stakeholder, el modelo de desarrollo paralelo y no secuencial para subir por escalas, casos empresariales extranjeros y locales que demuestran las consecuencias negativas de muchos empresarios que trabajan bajo el modelo del capitalismo salvaje y los grandes avances empresariales de quienes han virado hacia el capitalismo consciente.

Estimados empresarios: el futuro empresarial está en aprender a integrar todo el sistema y esto solo se consigue cuando tomamos consciencia de que ningún partícipe de la organización es más importante que otro, que adelantarse no es quitarle al otro, sino presupuestar para que alcance para todos.

Lea también: Capitalismo, ¿hay alternativa?

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