Opinión

  • | 2016/01/18 00:01

    La nueva realidad de 2016

    Las vísperas de año nuevo fueron suficientes para advertir que el 2016 sería un año diferente a lo que hemos visto en la última década.

COMPARTIR

La coyuntura económica es sin duda diferente, con el colapso en los precios del petróleo, la depreciación del yuan, y la divergencia en la política de los bancos centrales del mundo en su provisión de liquidez. 

Mohamed El-Erian, autor del libro “The Only Game in Town”, describe que los bancos centrales encontrarán cada vez más difícil pedir prestado crecimiento económico y retornos financieros a través de la política experimental actual. China, Europa y Japón, e incluso el mismo EE.UU. son muestras claras de que para los bancos centrales es cada vez más difícil estimular crecimiento con los niveles actuales de deuda global, además de los problemas estructurales en material fiscal. A esto se suma la preocupación principal de China: su devaluación y el impacto colateral sobre otros países.

Para los inversionistas, 2016 será un año que requerirá mucha precisión y poca tolerancia a las pérdidas, ya que es difícil predecir si estamos al borde de un colapso mayor al que ya hemos visto. La divergencia entre los bancos centrales, incluyendo la política monetaria restrictiva de la FED, generan mayor volatilidad al tiempo que reducen el atractivo en activos de riesgo, y por ende, una mayor presión bajista sobre los mercados accionarios. Asimismo, vemos que la FED ya no está en el negocio de reducir volatilidad en los mercados, sino por el contrario, reducir el combustible que generó el bull market de los últimos 7 años.

Desde la perspectiva del mercado accionario global, sigo apostando por el posicionamiento de Japón y la Eurozona, donde las políticas monetarias expansivas seguirán favoreciendo a estos mercados.

Para el posicionamiento sectorial en EE.UU., es importante resaltar dos fenómenos que hemos visto en el segundo semestre de 2015. Por un lado,  la rotación sectorial ha mostrado una preferencia por los sectores defensivos, principalmente por el desempeño pobre de los sectores de energía y materiales. Por otro lado, las acciones de crecimiento han experimentado un mejor desempeño en relación a las acciones baratas desde julio de 2013, principalmente por la política de ´tasa cero´ que soporta las acciones de crecimiento.

Esperamos que ambos fenómenos muestren un cambio en 2016, teniendo implicaciones para el posicionamiento sectorial en EE.UU. Por lo tanto, espero que veamos apreciación en el sector financiero y el sector de salud en EE.UU.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?