Opinión

  • | 2016/01/30 00:01

    Interactúo luego existo

    Durante mucho tiempo nos han hecho creer que en la naturaleza sobrevive el más fuerte pero realmente el que sobrevive es el mejor adaptado, el que es capaz de interactuar de la mejor forma con su entorno. El egoísmo ya no funciona como modelo de negocio.

COMPARTIR

Una de las primeras reuniones de trabajo este 2016 fue la sesion de Co-creación con las empresarias culturales de los círculos naranja de openartspty.comSiempre que me reúno con personas que están tratando de sacar adelante sus proyectos, aprendo más de lo que comparto.

Los circulos naranja hacen parte del esfuerzo que openartspty.com realiza para lograr cristalizar el cluster de las industrias creativas y cultuales de Panamá, tambien llamadas “economia naranja”. Esfuerzos como estos se realizarán en varios países de la región con más o menos éxito. Todos ellos nacen del reconocer que son las personas y nuestros patrimonio cultural, el principal insumo para reinventarnos.

En la sesión salieron a flote algunos de los problemas que estas empresarias (eran todas mujeres) enfrentan en el ecosistema local.

Más allá de la forma como se desarrolla el esquema con ellas, una de las cosas que este proyecto me ha revelado, es la importancia de unirse, de trabajar en grupos, de apostar por el esfuerzo colectivo.

Durante mucho tiempo nos han hecho creer que en la naturaleza sobrevive el más fuerte pero realmente el que sobrevive es el mejor adaptado, el que es capaz de interactuar de la mejor forma con su entorno.

Como empresarios debemos leer los signos de los tiempos, la economía de hoy requiere que generemos valor entre todos, los ecosistemas son tan complejos que nadie puede hacerlo solo.

Nuestros países están en un proceso de cambio de paradigmas, eso de temer que te copien las ideas o pensar que se puede hacer “el gran negocio” por el hecho de traerse una idea de afuera, ya no opera como antes. Todos tenemos acceso a la información, todos podemos ver la página web de ese negocio en su país de origen; el asunto es ahora crear algo que genere valor real, que haga que nos busquen desde afuera.

No podemos lograr este cometido si pensamos las cosas solos, debemos tener la mayor cantidad de “inputs” y visiones, esa es la única forma de aumentar las probabilidades de éxito.

El grupo de empresarias me comentó su visión de los retos que enfrentan hoy, es muy difícil que yo pueda verlo de la misma forma que ellas, no los sufro o por lo menos no desde el mismo ángulo. Por otro lado yo pude darles otra visión del asunto y luego entre todos crear una estrategia para solucionarlos.

Los cambios que veo en la región nacen de este tipo de espacios, aquellos donde las personas se atreven a conectar y compartir, yo los llamo “espacios de colisión”, donde las ideas, problemas, esperanzas y sueños se conectan.

Ultimamente se me acercan empresas “tradicionales” a preguntarme cómo es eso de la innovación abierta y como lo pueden implementar. Ya de hecho estamos trabajando con varias de ellas con la idea de ayudarlas a transitar el paso hacia la economía de la colaboración.

La única forma de enfrentar el futuro es juntos, es importante tenerlo claro. Así que ya lo saben el egoísmo ya no funciona como modelo de negocio.

Lea también: Aprender es cuestión de humildad

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?