Opinión

  • | 2015/12/01 00:05

    ¡Benditos problemas!

    Cuando se trabaja en el mundo de la innovación y se usan de forma continua herramientas como el “design thinking”, uno comienza a darse cuenta de lo importante que es el hecho de enfrentar problemas.

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Nuestros empresarios y emprendedores tienen años tratando con eventos que en otras economías se considerarían insalvables, problemas de logística, vías de acceso, presiones externas y un sinfín de cosas más.

Cada tipo de problema nos ha dado la capacidad de crear un tipo especial de solución, no es de extrañar que ahora cuando en muchos lugares del mundo se habla de crisis, nuestros emprendedores y empresarios se las ingenian para establecerse y crecer.

Años de solucionar problemas nos han generado un “conocimiento colectivo” que nos diferencia del resto de la región y nos permite crear soluciones que hoy podemos vender en forma de conocimiento o servicios.

Un ejemplo es el caso de Medellín, que luego de ser una ciudad prácticamente fallida, la forma como buscó solucionar sus problemas ha creado lo que hoy se conoce como “el modelo Medellín”, el cual es referente para muchas ciudades del mundo. Ahora el modelo se exporta y beneficia al mismo ecosistema de conocimiento de la ciudad.

Bogotá tuvo una época en la cual era visitada por delegaciones de varios países, para aprender de ejercicios como los parques lineales, los ejes ambientales o el transmilenio, soluciones que en su momento nacieron de la necesidad de generar cambios y que luego se convirtieron en conocimiento exportable.

El los últimos años yo mismo he acompañado personas de organizaciones tanto de gobierno como de la empresa privada, interesados en conocer de primera mano este tipo de experiencias. Cada solución encontrada es una oportunidad para generar nuevos negocios, cosas como la ley de cine o los proyectos de MinTIC, se vuelven nuevos espacios de generación de negocios, nuevas posibilidades para nuestros empresarios.

Pronto vendrá el post-conflicto y estoy seguro de que los problemas que tendremos que sortear nos dejarán de nuevo un campo abierto para que apliquemos toda la innovación y diligencia de la que seamos capaces. Ya imagino a todos nuestros innovadores y emprendedores sociales, a nuestros expertos en apps y consultores, pensando en formas ingeniosas para generar las soluciones que nos harán falta.

Por eso no temo a los problemas, sé que son herramientas que nos empujan para ser más creativos. Lo que no podemos dejar al azar es el documentar las experiencias, el conocimiento es experiencia que se documenta, solo siendo metódicos y organizados podremos “cosechar” todas esas soluciones, y así ofrecerlas al mundo, al fin y al cabo de eso se trata el emprendimiento y la innovación, de solucionar problemas.
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