Opinión

  • | 2015/09/17 05:00

    Los 7 hábitos de la excelencia – parte 3

    ¿Cómo instalar los hábitos?

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Albert Einstein definió locura como: “Querer obtener resultados diferentes haciendo lo mismo”.

De poco nos servirá haber conocido los 7 hábitos de la excelencia en el primer artículo si seguimos haciendo lo mismo que hemos hecho hasta el momento. A continuación conocerá cada uno de los pasos que le permitirá  instalarlos. Antes de conocerlos, lo primero que le pido es que señale cuáles de los 7 hábitos tiene y cuáles no, para posteriormente continuar con el ejercicio.

1. Defina el hábito que busca instalar


Este primer punto hace referencia a que los personas que han logrado desarrollar los 7 hábitos son aquellas que han definido de manera específica el hábito que van a obtener, no el hábito que quieren obtener y aquí busco resaltar la diferencia que existe entre el quiero y el voy, el quiero hace referencia a desear y en muchas ocasiones se quedan ahí en deseos mientras que el voy implica la acción, compromiso, resolución. Existe una gran diferencia entre las siguientes frases:

1. Quiero tener más persistencia
2. voy a tener más persistencia


La primera es como si yo dijera lo siguiente: quiero tener más persistencia si no tuviera que hacer el mínimo esfuerzo.

La segunda implica la acción, el compromiso por medio de la palabra voy.

Tener claridad absoluta sobre el hábito que va a desarrollar es la clave. Recuerde “claridad es poder”.

¿Qué sucede si logra desarrollar el hábito definido en el primer punto y qué sucede si no lo logra?

Algo que he podido concluir es que la mayoría de las personas quieren cambiar, quieren ser mejores, buscan mejores resultados, sin embargo no se deciden a hacerlo o cuando “deciden” esta decisión dura muy poco. Realmente el cambio en una persona no puede ser basado en la razón debe ser basado en la motivación.

Cualquier cambio que queramos en nuestra vida y que a su vez sea duradero tenemos que aprender a usar el placer y el dolor como nuestra principal herramienta para lograrlo, debemos conocer de forma clara cuál es el precio que estoy dispuesto a pagar por no lograr desarrollar el hábito y que pasaría si lo logro.

¿Qué sucedería   en mi vida si sigo siendo una persona que no persiste y qué pasaría si logro desarrollar el hábito de la persistencia (5 hábito)?

Lea también: Los 7 hábitos de la excelencia - parte 2

Practiquemos un poco.

Vamos a hacer un ejemplo:

Piense en que su objetivo es convertirse  en una persona que siempre va a jugar a ganar en su vida  (3 hábito).
 
¿Qué pasaría si lo logra?  satisfacción personal, reconocimiento de su familia, sus jefes, admiración por las demás persona, por su familia, más ingresos y si tiene hijo/s el ser un ejemplo para ellos. Llénese  de muchos argumentos o razones que le impulsen, ¿cómo se sentiría emocionalmente?, ¿qué sucedería con su seguridad?, apuesto a que mejoraría, ¿no es cierto? Si se da cuenta, aparentemente el objetivo es desarrollar el hábito, sin embargo existen muchos más objetivos que se encuentran detrás de éste.

El precio que pagaría por no lograrlo.

Ahora bien en este instante nos corresponde hacer el mismo ejercicio cambiando el desenlace, imagine que no lo logro el hábito de ser una persona que juega a ganar por el contrario cada vez que establece un objetivo en su vida piensa en que no lo va a lograr (juega a perder) y esto ha hecho  que este  en un lugar que no es nada satisfactorio para usted  quizás el lugar número 23 o el 35 o el 47 entre 50 asesores de su empresa debido a su pobre desempeño. Observe su nombre en el ranking de la compañía ocupando un lugar bastante pobre  por no decir menos, ahora observe  su recibo de pago donde el ingresos bastante bajo y esto lo llena de inseguridad haciendo cambiar su enfoque ya que en este instante llegan todas las deudas que tiene y sabe que a duras penas podrá pagar el arriendo y comprar algo de mercado y como si fuera poco no podrá cumplirle a su hijo con el paseo que le prometió , llénese  de dolor vincule todas esas sensaciones , comience a sentir esa frustración como se apodera de todo su cuerpo esa sensación de inseguridad e incertidumbre acompañándolo con preguntas como: y ahora, ¿qué hago?, ¿no tengo con qué cubrir mis gastos?

Siente como se sumerge en un estado de depresión, soledad y angustia. ¡Repita este ejercicio las veces que sean necesarias!, de tal forma que logre vincular de forma automática todas las sensaciones de dolor insoportable al hecho de no lograr desarrollar el hábito que definió en el paso numero uno.

Haciendo estos dos ejercicios tendrás muy claro lo que significa el segundo paso.

2. Rompa el hábito


Albert Einstein dio la mejor definición al término locura: “Querer obtener resultados diferentes haciendo lo mismo”, nada más cercano a la realidad.

Seguramente en alguna ocasión ha podido ver una mosca en su habitación y también pudo ver cómo se estrellaba en el mismo lugar, buscando salir, y lo hacia una y otra vez, una y otra vez, obteniendo el mismo resultado hasta que le abrió una ventana y logró salir.

Muchas veces hemos actuado de esa forma, tenemos un hábito incorrecto (no tomar decisiones) que nos aleja de los resultados y lo usamos y lo usamos una y otra vez haciendo que nos  estrellemos. En este paso lo que busco es que tengamos presente que si queremos nuevos resultados debemos cambiar la manera como estamos haciendo las cosas.

3. Cambie el hábito incorrecto por el hábito correcto

Ahora bien, estamos en un punto en el cual ya has logrado comprender la importancia de tener claridad sobre el hábito que va a instalar  así mismo como hacer palanca por medio del uso del placer y del dolor y ya está consciente que si sigue con los mismos hábitos sus resultados será iguales entonces que tenemos en este instante, debe remplazar las pautas anteriores por una nuevas y que le garanticen al mismo tiempo seguir teniendo as mismas sensaciones que tenia con el anterior comportamiento.

4. Condicionamiento: practicar hasta crear el hábito

Para lograr un cambio duradero debe convertirse en un agente activo del cambio, de lo contrario delegará en mi la responsabilidad del éxito en cuanto a la instalación el hábito y aunque en gran media si lo soy también es igualmente cierto que no existe nada diferente a practicar y practicar hasta lograr desarrollar los hábitos.

El condicionamiento le asegura que de manera natural y automática aplicará los nuevos hábitos en todas las situaciones que se le vayan presentando a lo largo de su vida.
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