Opinión

  • | 2015/09/25 05:00

    El futuro del aprendizaje es social, ubicuo y atemporal

    “La inteligencia colectiva es una inteligencia repartida en todas partes, valorizada constantemente, coordinada y movilizada en tiempo real”, Pierre Levy.

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Intentaré, analizar y comprender el futuro que nos espera en la gestión de aquel gran tesoro que alojan todas las empresas, las personas.

En un mundo que avanza de forma tan acelerada y que se transforma constantemente, las grandes preguntas radican en cómo los cambios en el entorno, la relación con las nuevas tecnologías, el uso de las redes sociales, la penetrante globalización y las cambiantes situaciones económicas de los países en desarrollo, pueden ejercer influencia en la gestión del talento. Y si podemos determinar cómo estos factores afectan directamente las empresas, lograríamos prepararnos con antelación a los cambios y sus consecuencias dentro de la organización.

Estoy seguro que a todos aquellos que nos concierne la gestión del talento, nos interesa saber cuáles son los factores externos que afectarán a los procesos de la gestión humana en los próximos años. Así mismo los procesos o áreas que transformarán de manera trascendental la dinámica de la fuerza laboral, las tendencias más relevantes y el rol que tendrá recursos humanos en el futuro de los profesionales.

Serán muchos los cambios que afectarán a las personas, pero es importante ir desglosándolos uno por uno, por esa razón iniciaré con la que considero será el de mayor influencia dentro de las empresas: el impacto en el aprendizaje por la tecnología digital, ¿qué significa? una nueva forma para desarrollar y formar a las personas, nuevas técnicas para la selección y atracción de talento, y una fuerte flexibilidad en la forma de retribuir, compensar y relacionarse contractualmente con la fuerza laboral.

Al referirnos a la formación y el desarrollo, nos centramos en la influencia de las tecnologías sociales como parte de las actividades diarias de los diferentes profesionales y la interacción con las diversas plataformas de aprendizaje como e-learning, esto significará mayor fomento al autodesarrollo y la independencia en el acceso a la formación. Aunque, esta dependencia de las tecnologías sociales está generando ciertas dificultades de adaptación a directivos o gerentes de generaciones precedentes.

Aún así el aprendizaje social desplazará al resto de modalidades de entrenamiento en las empresas por su innovación y posibilidad de interacción. El adiestramiento será en red, ubicuo, atemporal; trascendiendo así los límites organizacionales. Teniendo clara esta nueva forma de empoderamiento del empleado, la responsabilidad del crecimiento profesional será personal e intransferible. Las comunidades virtuales de intercambio  e innovación constituirán los nuevos entornos de aprendizaje social.


Los profesionales están más y mejor informados que nunca, definitivamente, la tecnología ha cambiado la forma y velocidad con la que las personas se comunican y conectan. De esta manera, el conocimiento sobre el comportamiento humano será más completo. Al saber en qué tareas es excelente un profesional, individual y grupalmente. Al entender las dinámicas del talento mejor que nunca.

De esta manera, el nuevo rol del líder se convierte en gestor de comunidades y gestor de la inteligencia colectiva.  Las redes sociales corporativas son el marco idóneo para que se desarrollen las comunidades, esto significa que nos dirigiremos entonces a modelos organizativos de liderazgo distribuido en comunidades. Es decir, habrá tantos líderes como comunidades. El liderazgo visionario, da paso a un liderazgo itinerante. Porque las comunidades son entornos de aprendizaje e innovación donde se genera el liderazgo transformador.

La complejidad del entorno empresarial obliga a dinamizar la inteligencia colectiva, lo que implica liberar perspectivas, enfoques diversos y  pensamientos divergentes. Obligando a Recursos Humanos a flexibilizar tareas y responsabilidades, dando espacio a procesos de toma de decisión conjunta y colaborativa. Porque la inteligencia es colectiva.

De esta manera, las comunidades serán potenciadoras de nuevas funcionalidades de recursos humanos. Las comunidades son entornos de conversación con foco en el negocio. Entonces la gestión del talento dejará de ser un administrador de la comunicación interna para ser un arquitecto de conversaciones. Recursos humanos evoluciona como coach del aprendizaje social, tal y como hoy lo hace un “community manager”. Es decir, que el área que hoy se encarga del talento deberá evolucionar hacia el rol de “gestor del conocimiento humano”, un profesional que conoce y monitorea comunidades y aprendizajes que producen, con ayuda de la tecnología.
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