Opinión

  • | 2015/12/20 00:05

    Formación de Day Traders: ¡Ojalá fuera tan fácil como lo prometen!

    Es común ver varios institutos en internet merodeando a estudiantes de universidad con ambiciones de ser traders, incluso algunos llegando a mostrar en Youtube los beneficios de ser trader profesional transando desde una piscina en Cartagena.

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Por alguna razón me acordé esta semana de un episodio de hace unos años en donde se acercó a la Universidad en donde dicto clases un personaje que aseguraba ser un day trader exitoso. Este señor de unos 40 años ofrecía cursos de formación para traders, posiblemente porque se aburrió de ganar tanto y una luz proveniente de la divina providencia lo convenció que su misión era compartir el don de hacer dinero.

Este gurú aseguraba que podía convertir a sus futuros alumnos en traders profesionales utilizando metodologías que le permitieron a él ser exitoso. Es común ver varios de estos institutos en internet o merodeando a estudiantes de universidad con ambiciones de ser traders, incluso algunos llegando a mostrar en youtube los beneficios de ser trader profesional transando desde una piscina en Cartagena. Me gustaría esta semana hablar un poco sobre este tema.

En los años 80s Richard Dennis y William Eckhart dos traders de commodities que eran grandes amigos hicieron una apuesta. Dennis creía que la capacidad de especular en los mercados financieros podía ser enseñada, mientras que Eckhart por su parte, consideraba que era algo que nacía con la persona.

El grupo elegido por medio de clasificados en los periódicos fue conocido como “las tortugas”, Dennis les enseño sus métodos, les dio un periodo de prueba y finalmente a quienes pasaron dicho plazo se les asignaron recursos para transar. En el transcurso de 5 años, los traders que continuaron con el proceso generaron utilidades cercanas a los 150 millones de dólares, como era de esperar, Denis se quedaba con la mayor parte de los retornos.

Los elegidos juraron mantener un voto de silencio y hasta el momento la información que se tiene sobre la estrategia utilizada es muy limitada. De acuerdo al libro The Complete Turtle Trader de Michael Covel muy posiblemente “los tortugas” utilizaban algún tipo de metodología para medir la fuerza de la tendencia del mercado, seguirla y gestionar el riesgo por medio de un incremento triangular en los montos.

La historia de las tortugas ha sido utilizada de forma reiterada por quienes ofrecen este tipo de cursos para demostrar que cualquiera puede transar su camino hacia la independencia. Sin embargo, hay algo importante a tener en cuenta: Dennis muy posiblemente les hizo entender a sus alumnos por las buenas o por las malas que si una estrategia es exitosa y empieza a ser utilizada por un gran grupo de personas pierde su capacidad de ganarle al mercado. Por lo tanto, aquel gran patrón de las artes que decide compartir sus probadas y exitosas estrategias con miles de personas por una módica suma está sacrificando la capacidad de generar futuros retornos.

El hermetismo es tan importante para los traders que existe el rumor de que en los años 80s Paul Tudor Jones uno de los operadores más exitosos de la historia compró todas las copias de un documental que él protagonizó por temor de haber revelado demasiado.

Por otro lado, académicos como Brad Barber de la Universidad de California at Davis utilizando las conclusiones obtenidas en su paper “¿Do Day Traders rationally learn aboout their ability?” Aseguran que el 80% de los day traders pierden dinero y que solamente el 1,6% son rentables al cubrir todos los gastos y costos de oportunidad, no esperarán que creamos que el total de ese porcentaje pertenece a cursos que ellos dictan.

Otro punto clave es que el activo más importante de cualquier mercado es la información. En algunas ocasiones he podido ver como traders que lograban resultados sobresalientes en bancos y fondos de pensiones migraron a comisionistas o a operar de forma independiente. Este cambio con el objetivo de utilizar sus habilidades para ganar lo que ellos consideraban justo llevó a muchos a chocarse con la realidad al darse cuenta de que su ventaja eran los flujos y la información de la entidad en la que operaban.

Si alguien que ha tenido la formación y la posibilidad de aprender en el trabajo tuvo un aterrizaje tan complejo ¿Qué cree usted que le puede pasar al trader equipado con un curso de “trader profesional” y un libro de Alexander Elder?

Para cerrar, me parece importante resaltar que mi crítica no es hacia todos los proveedores de cursos ya que existen algunos que son muy serios. Una empresa seria en ningún momento le va a prometer un método que lo lleve a la riqueza y a la independencia, pero sí le va a proponer brindarle herramientas que le permitan gestionar mejor el riesgo, entender lo que el resto del mercado está esperando y comprender todos los costos relacionados con la operación diaria para hacer una correcta gestión del capital.

Por otro lado, y esto es importante recalcarlo, el hecho de que los especuladores pierdan dinero no quiere decir que los inversores de largo plazo lo hagan. Es importante que se estimule la formación de inversionistas y que se permita la asesoría independiente, en especial si se espera que la compra de acciones migre al mercado electrónico y que se recupere la confianza en el mercado.

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