Opinión

  • | 2015/11/15 00:05

    Los flujos de efectivo y la ilusión de las medidas de utilidad

    Si quiere impresionar a su banquero con un informe que sea fácil de entender y a la vez de alta utilidad, preséntele el flujo de caja para la firma y proyéctelo a futuro de acuerdo a su conocimiento del negocio.

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Hace 15 días hablamos sobre el costo de capital y levantamos algunos puntos de reflexión con relación a lo que se tiene que tener en cuenta al momento de evaluar el costo del riesgo para una inversión. Esta semana le tocó el turno a los flujos de caja. Estos representan la capacidad de una empresa para generar efectivo con el objetivo final de cumplir sus obligaciones con la sociedad como pagarle a los empleados, pagarle a los proveedores, cubrir las deudas financieras, pagar dividendo a los accionistas o inclusive realizar actividades benéficas como las donaciones. 

En mi opinión el informe financiero más importante es el estado de flujos de efectivo, el cual, desafortunadamente tiende a quedar relegado por sus primos más faranduleros, el balance y el estado de resultados. Insisto en que este informe es tan importante que las clases de contabilidad (por lo menos en las escuelas de negocio) deberían llamarse “análisis de la gestión de efectivo”. Una empresa no quiebra por tener utilidad negativa, una empresa quiebra por insolvencia, definida como la incapacidad estructural de generar efectivo para cubrir sus obligaciones a futuro. 

Nuestra sociedad está obsesionada con la utilidad y otras medidas de rentabilidad, sin embargo, como dicen autores tales como Damodaran y Fernández la utilidad neta es una ilusión y el EBITDA es una medida incompleta de la capacidad de generar fondos de una empresa. Al momento de que usted señor empresario busque adquirir cualquier obligación, al banquero o financiero que se le exponga el proyecto le va a importar 5 centavos el valor de la utilidad neta, después de todo las obligaciones se pagan con efectivo, no con una línea del estado de resultados. 

La utilidad neta es una “ilusión” ya que está fuertemente influenciada por normas y manejos contables, es posible encontrar empresas con utilidad neta positiva que se encuentren cercanas a la insolvencia financiera y estratégica. Un ejemplo puede ser una compañía en donde las cuentas por cobrar se encuentren aumentando mucho más rápido que las cuentas por pagar o en donde no se hagan inversiones de capital arriesgando la posición competitiva futura del negocio. El otro lado de la moneda son las empresas sostenibles que podrían presentar “pérdidas” netas, por ejemplo, compañías en donde los gastos de depreciación sean muy altos (recordemos que estos aunque se anoten como gastos no son salidas de efectivo), o empresas en donde la gestión de pagos han permitido disminuir el periodo de pago de las cuentas por cobrar y aumentar el de las cuentas por pagar. Como un pequeño paréntesis, si le parece interesante las diferentes formas en que la contabilidad se ha utilizado para enmascarar problemas le recomiendo el libro Financial Shenanigans de Schilit & Perler.

El EBITDA por su parte es incompleto y puede llevar a errores muy grandes puesto que no tiene en cuenta la necesidad de inversiones de capital y las variaciones operativas de una compañía. La única razón por la cual yo utilizaría el EBITDA seria talvez para hacer comparaciones con múltiplos en empresas muy maduras, aunque podría encontrar varios argumentos para no hacerlo. 

Por lo tanto y dado que estamos hablando en su mayoría de empresas pequeñas o medianas permítanme definir el efectivo del siguiente modo:

Efectivo desapalancado, también conocido como Flujo de Caja para la firma: Es el dinero disponible para todos los dueños de capital (accionistas comunes, bancos, bonistas, accionistas preferenciales y el resto de la fauna) después de cubrir las obligaciones operativas, obligaciones con el gobierno, adicionar los gastos que no son salida de efectivo, los fondos utilizados para pagar intereses, tener en cuenta las inversiones estratégicas de capital(CAPEX) y las inversiones operativas de funcionamiento(OPEX) que no hacen parte del estado de resultados.

Algunos financieros parten desde la utilidad neta, sin embargo, si usted quiere mostrar la realidad operativa de su compañía y quitar el ruido de los ingresos y gastos no operacionales la mejor alternativa es empezar desde los flujos de caja operativos, al cual le volvemos a sumar el pago de intereses teniendo en cuenta el beneficio tributario y sin olvidar restar las inversiones de capital (CAPEX).

El flujo de caja para la firma permite aproximarse de forma cercana a la capacidad de una compañía para responder a sus obligaciones. Por lo tanto, si quiere impresionar a su banquero con un informe que sea fácil de entender y a la vez de alta utilidad, preséntele el flujo de caja para la firma y proyéctelo a futuro de acuerdo a su conocimiento del negocio. Bueno, ya tenemos reflexiones sobre el costo de capital, sobre los flujos de efectivo, creo que el próximo paso para dentro de 15 días es opinar un poco sobre las proyecciones financieras. Nos vemos en 8 días con un artículo de opinión.

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