Opinión

  • | 2015/10/09 05:00

    Materias primas: futuro de los exportadores

    Los precios de las materias primas están cayendo con fuerza desde hace más de tres años. Esto ha pasado factura en términos de crecimiento y expectativas a los países exportadores de commodities.

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Los precios de las materias primas están cayendo con fuerza desde hace más de tres años: el índice CRB ha retrocedido más de un 40% desde abril de 2011.

Esto ha pasado factura en términos de crecimiento y expectativas a los países exportadores de commodities. El FMI considera que un país es “exportador de materias primas” cuando, en media del periodo 1962-2014, las exportaciones de materias primas son más del 35% del total y sus exportaciones netas de materias primas representan, al menos, el 5% de su comercio total (exportaciones más importaciones).

Con estos parámetros, el FMI considera “exportadores de materias primas” a 52 países (entre ellos Colombia, donde las materias primas suponen un 58,5% de las exportaciones), 20 de los cuales son emergentes de renta baja.

El FMI estima que la caída acumulada por las materias primas y el escenario de precios bajos en el horizonte de previsión se traducirán en un ritmo de crecimiento para los exportadores de materias primas en el 2015-2017 casi un 1% inferior al alcanzado en 2012-2014. Este recorte sería de un 2,25% en el caso de exportadores de petróleo.

Las cotizaciones de las materias primas tienen un impacto significativo en el componente cíclico del crecimiento y algo menos sobre el estructural (casi la mitad). De hecho, el crecimiento económico en las fases de subidas de precios fue entre 1-1,5% superior al registrado en los periodos de corrección, mientras que el crecimiento potencial fue sólo entre 0,3-0,5% superior. La clave de esta diferencia radica en la elevada sensibilidad de la inversión a las fluctuaciones de las materias primas.

Los países exportadores, no obstante, se encuentran hoy en mejores condiciones para limitar el impacto sobre el crecimiento de la corrección de las commodities que en anteriores episodios. La política fiscal ha sido menos pro cíclica (permitiendo generar “colchón fiscal” en periodos de bonanza), se han generalizado los sistemas de tipo de cambio flexibles y se han desarrollado los mercados financieros.

En concreto, el FMI señala que los países con regímenes de tipo de cambio flexibles, con políticas fiscales menos pro cíclicas y con mayores ratios de crédito sobre el PIB (tomado como estimación del desarrollo del mercado financiero) son los que presentan las menores fluctuaciones en el crecimiento por la variación de las materias primas.

Además, las autoridades deben ser realistas acerca del crecimiento potencial de sus economías. En periodos en que la caída de las materias primas provoque fuerte desaceleración de la actividad, las autoridades no deben limitarse a aplicar medidas expansivas para alcanzar el crecimiento observado en fases de encarecimiento de las materias primas. Deberían centrarse en reformas estructurales que eleven su crecimiento potencial y les hagan menos vulnerables a las fluctuaciones en precios de las commodities (dotar suficientes infraestructuras, mejorar el clima empresarial y aumentar la calidad de la educación).

Sin embargo, recientemente el Banco de la República tomó una curiosa decisión: subió un 0,25% las tasas de interés hasta el 4,75% debido al repunte de la inflación que en agosto se situó en el 4,74% (nivel más alto desde junio de 2009), explicado por el incremento en los costos de las materias primas importadas y la menor dinámica en la oferta de alimentos, y que tiene como estrella el traslado de parte de la depreciación del peso a precios del consumidor.

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