Opinión

  • | 2015/08/25 05:00

    Los protocolos patrimoniales, clave en la estrategia empresarial familiar

    Solo el 3% al 4 % de las empresas familiares lograran traspasar la barrera de las tercera generación.

COMPARTIR

El mundo está cambiando a velocidades importantes en todas las áreas de nuestras vidas cotidianas. Los avances tecnológicos, los ataques terroristas, las crisis financieras e inmobiliarias, los gobiernos aumentando las cargas impositivas, la pobre creación de grandes compañías en el mundo, han marcado un punto de inflexión en la historia.

En este contexto, los ricos del mundo se han dividido en dos categorías, los viejos ricos que representan un 15% de los ricos del mundo y heredaron fortunaen algunos casos fortunas que se forjaron varias generaciones atrás; y los nuevos ricos que representan el 85% de los ricos del mundo, según un estudio presentado en el ya conocido libro el Millonario del Al Lado de los autores Thomas J. Stanley, William  D. Danko.

Hace unos veinte años trabajo en el día a día con familias empresarias que apenas están en el paso de la primera a la segunda generación o de segunda a tercera generación, las cuales podrían clasificarse en la categoría de los nuevos ricos. Sin embargo, en su gran mayoría este tipo de familias no logra consolidar un legado que pueda ser traspasado a futuras generaciones.

En este sentido, las estadísticas son aterradoras pues al final solo el 3% al 4% de las empresas familiares lograran traspasar la barrera de las tercera generación. Son pocas las familias que logran insertarse a una realidad cada vez más compleja, en un mundo más complejo, con un cambio continuo de reglas, en un entorno más comunicado y globalizado, en el que las grandes potencias quieren y obligan al pago de impuestos a sus conciudadanos o a todos aquellos que se quieren resguardar en su territorio.

En el caso particular de Latinoamérica, algunos  países con un alto nivel de volatilidad política, económica y social como Venezuela y en los que ya se percibe desde afuera altos niveles de belicosidad y poca transparencia; y como Argentina en donde aparecen los funcionarios de la rama judicial muertos.

Todas estas situaciones generan inmigraciones de entornos inseguros a países como Estados Unidos, a donde llega un gran porcentaje de estas familias empresarias latinas buscando un refugio temporal mientras en sus países pasa el momento difícil. Algunos agradecen el ser acogidos, sin embargo el costo a la luz de lo que pretenden las autoridades fiscales es muy elevado, pues terminarán pagando impuestos por su fortuna no generada en ese país, lo cual y al parecer hoy ese es el juego pues ningún país quiere perderse esa tajada.
 
Todo lo anterior relatado, nos ha dirigido a un mundo donde ya es muy difícil esconder fortunas. Un ejemplo no lejano es el actual destape de las cuentas de HSBC sacadas públicamente por un ex funcionario de la misma institución. Aún si se lograra esconder la fortuna por algunos años más, la información queda registrada en algún lado y en el ejercicio más frecuente de cooperación entre autoridades fiscales de los diferentes países saldrán a la luz esos datos, esto generando posibles sanciones que se estaban tratando de evitar.

Los diferentes empresarios en países donde lo anterior es catalogado como un crimen de carácter penal, en otras palabras, el esconder o evadir impuestos de forma ilegal, han entendido que esto genera penas que lo pueden llevar a la cárcel, o en el mejor de los casos a multas exageradas, con lo cual el único camino es el de la adecuada planificación de los temas tributarios, utilizando las figuras fiscales que permite la ley a nivel local e internacional, respetando la ley en cada territorio.

Al abordar este tema en las empresas familiares longevas, la gran mayoría afirman haber aprendido de la lecciones del pasado y de los errores cometidos por la generaciones anteriores. A su vez afirman que el costo de aprendizaje los ha llevado a concluir que la planificación patrimonial no es un tema optativo sino obligatorio en cada una de las generaciones, que rodearse de expertos profesionales en estos temas los lleva a desarrollar reglas muy bien establecidas en relación a  los temas patrimoniales y a diseñar unas estrategias muy concretas, con unos objetivos definidos. Este ejercicio de diseñar estrategias adecuadas y de establecer reglas claras entorno a su patrimonio,  es lo que llamo “protocolos patrimoniales”

Al parecer la única opción en entornos complejos  es hacer el ejercicio de una planeación fiscal y desarrollar los protocolos patrimoniales, como parte de la sostenibilidad de la empresa y la familia empresaria.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?