Opinión

  • | 2015/09/09 05:00

    ¿Es usted un directivo manipulador, demagogo, mediocre o tirano?

    Estos cuatro perfiles se dan cuando el directivo no incorpora mayores criterios de dirección, su visión es especialmente economicista porque su interés principal es que la organización obtenga resultados en el corto plazo.

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Los perfiles que están dentro de la clasificación no humanista son: el manipulador, el demagogo, el mediocre y el tirano. Para hacer la adecuada clasificación utilizaremos los conceptos de Estratega con (S) mayúscula para aquel que cumple con ese concepto y (s) minúscula para aquel que no tiene esa  competencia. Ejecutivo con (E) mayúscula para quien cumple con ese concepto y (e) minúscula para quien no tiene esa competencia y humanista (H) mayúscula para aquel que incorpora ese concepto y (h) minúscula para aquel que no tiene esa virtud.

El manipulador (S,E,h).
Este tipo de ejecutivo suele ser muy exitoso desde el punto de vista económico porque son grandes estrategas y visionarios. Son al mismo tiempo excelentes ejecutivos porque logran incorporar ventajas competitivas a su organización, son persuasivos, con un poder coactivo. El gran peligro de este estilo de directivo es su falta de humanismo, en realidad le importa muy poco los partícipes de la organización, primero él y después el mundo.

El Demagogo (s, E,h). Este tipo de ejecutivo tiene grandes capacidades ejecutivas, logra alcanzar una excelente estructura de responsabilidades, desarrolla la organización, sin embargo no tiene un norte claro ni una capacidad estratégica de cómo alcanzar un posicionamiento diferencial. No solamente no le importan los demás sino que los utiliza para sus fines políticos. Su nombre se debe a que promete muchas cosas, pero como no le importan los demás, finalmente no los convence.

El Mediocre. (s,e,h).  Para mi es el estilo de dirección más peligroso, es una persona que no tiene ninguna habilidad y lo peor es que tampoco le importan lo demás. Este no reconoce que le faltan competencias, cree sabérselas todas pero no tiene conocimiento, ni aptitudes, ni actitudes. Nunca se deja ayudar porque no confía en los demás.

El Tirano. (S, e, h). Es una persona que estratégicamente es un ajedrecista, tienen claro el movimiento de sus competidores, del entorno, de cómo alcanzar ese éxito en el corto plazo, sin embargo no es un buen ejecutivo, no baja a la operación, no conoce sus directivos, no tiene empatía alguna y mucho menos es humanista, con lo cual le importa muy poco sus proveedores clientes, se le denomina tirano porque utiliza su poder coercitivo en toda ocasión y su principal forma de alcanzarlo es mediante el miedo que infunde en los demás.

El grupo de ejecutivos con estos estilos de dirección tienen una gran dificultad para alcanzar el verdadero liderazgo en las organizaciones, debido a que el líder es el que realmente genera unidad en todos los partícipes de la organización. La mayoría de éstos por alcanzar el éxito económico sustituyen el medio por el fin, lo económico se vuelve fundamental, incluso llegan a ser temas muy cuestionables desde el punto de vista ético, pasan por encima de los demás.

Las personas pueden cambiar. Aquellos que no tienen las competencias del conocimiento, especialmente el mediocre y en algunos aspectos el demagogo, se les puede mejorar  competencias mediante la formación directiva, sin embargo para todos ellos, incorporar criterios humanistas en sus decisiones exige un cambio de valores que usualmente sólo se alcanza cuando se han vivido circunstancias extremas que lo hacen reflexionar sobre el verdadero sentido de la vida

Lea también: ¿Qué estilo de directivo es usted?
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