| 9/2/2015 5:00:00 AM

¿Qué estilo de directivo es usted?

Gonzalo Gómez Betancourt, Columnista Online.

Los criterios con que se toman las decisiones definen el tipo de directivo que se es: ejecutivo, estratega o humanista.

por Gonzalo Gómez Betancourt

Todos los empresarios tienen un estilo de dirección que resulta fundamental porque es el que define la cultura de la organización, genera sus dinámicas e imprime su  velocidad o retroceso. Dependiendo del estilo del presidente o gerente de una compañía, existen empresas  afables y con vocación de servicio o empresas con imagen negativa y deficiente servicio.

Al tomar una decisión empresarial, los directivos siempre tienen en cuenta en mayor o menor medida los criterios que hemos venido explicado en las columnas anteriores: eficacia, eficiencia y consistencia. La diferencia en magnitud con que los directivos los trabajen, da lugar a una variedad de estilos de dirección.

A los empresarios que aplican más el criterio de eficacia en sus decisiones y se preocupan por generar recursos económicos, se les llama estrategas. A aquellos que utilizan más el criterio de eficiencia se les llama ejecutivos y a aquellos que utilizan el criterio de consistencia se les denomina humanistas. El verdadero líder empresarial es quien utiliza los tres criterios al mismo tiempo en todas sus decisiones y además es capaz de generar unidad de todos los partícipes, atractividad y rentabilidad para su organización.

Sin duda, estos estilos de dirección pueden o aportar mucho a la organización o pueden acabar con ella, cuando se ubican en los extremos. Por ejemplo, recientemente una encuestadora me preguntó cuál era mi opinión frente a las empresas de telefonía que existen actualmente en el país, que cuál me parecía la mejor, la verdad dudé en escoger, pues considero que todas tienen un espíritu monopolístico, se maltrata al cliente, porque la información que brindan no es suficiente y porque cada vez quieren  mayores beneficios para la empresa.

Finalmente seleccioné una y cuando me preguntó cuál era la razón para seleccionarla, sin duda pensé que el presidente de esa compañía es el más afable, el más centrado en su propósito, es humanista. Por ejemplo, un directivo como Donald Trump, por más exitosas que sean sus empresas, genera todo tipo de desconfianzas entre la gente, porque a leguas se sabe que su intención es su propio beneficio económico, sumado a sus actitudes xenofóbicas y a su poca afabilidad, por lo cual lo podrá catalogar como un ejecutivo tirano.

Si bien el ideal es que las organizaciones cuenten con directivos de corte humanista, capaces de integrar en sus decisiones todos los criterios, es un tema difícil de vender porque sigue primando el interés por directivos que muestren resultados económicos. Recientemente, como miembro de junta directiva, estábamos seleccionando perfiles para nombrar presidente de una compañía. Entre los candidatos, había uno de gran trayectoria con experiencia en múltiples empresas, mostrando importantes resultados, sin embargo al entrevistarlo, se mostró arrogante, dejando claro que si no lo convencía la actual estrategia de la empresa, no le interesaba el cargo.

Otro de los candidatos, por el contrario, mostró gran interés en trabajar de la mano con la junta directiva, construyendo una cultura de trabajo en equipo. El primero tenía mayor capacidad de logros y el  otro, una mayor dinámica y aprendizaje de la organización. La actitud de los dos frente al manejo de los clientes era totalmente diferente, el primero proponía sacar todo el inventario, independientemente si fuera atractivo o no para el cliente, mientras el segundo, comentó que lo importante era medir qué tanto le servía o no al cliente ese inventario. La decisión de a quién de los dos escoger, dividió a la Junta Directiva, porque unos tienen orientación al logro, mientras los otros creemos firmemente en la importancia de contar con un directivo de visión humanista.

Si bien en un directivo es posible encontrar características de los tres estilos de dirección: Ejecutivo, estratega o humanista, en la medida en que se presenten en los extremos, dan paso a una serie de combinaciones en el estilo de dirección.  En la próxima columna presentaremos los ocho perfiles extremos de directivos: mediocres, tiranos, demagogos, manipuladores, bonachones, prestigiosos, persuasivos  y líderes.
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