Opinión

  • | 2016/02/05 16:41

    Cambio continuo, la clave es no dejar de mejorar

    Los músicos se entrenan todos los días sin parar, para que el día del concierto las cosas sean perfectas. Preguntémonos, ¿nos estamos entrenando para lograr la innovación?, ¿qué hacemos diariamente para lograr esos proyectos que deseamos crear?

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Cada cierto tiempo ocurre algún cambio “disruptivo”, alguien se inventa algo que le da la vuelta al juego y crea o destruye mercados. Este tipo de cambios son muy llamativos y reciben mucha atención, lo cual hace que todo los emprendedores e innovadores deseen ser el creador del próximo, pero en la vida real las cosas no se generan así.

Cada salto disruptivo que parece ser algo repentino, se alimenta de un lento trabajo paciente y juicioso de creación y mejoramiento continuo.

El plantearse ser mejor o ser más creativo todos los días así sea solo un 1%, será la garantía para lograr que en algún momento más adelante, el ambiente para crear un salto disruptivo esté dado.

Los músicos se entrenan todos los días sin parar, para que el día del concierto las cosas sean perfectas. Preguntémonos, ¿nos estamos entrenando para lograr la innovación?, ¿qué hacemos diariamente para lograr esos proyectos que deseamos crear?

El principal problema que encuentro en la gente que desea crear proyectos nuevos, es la falta de continuidad. Ser creativo no quiere decir ser indisciplinado, si así fuera ningún pintor famoso lo sería, todos ellos tienen un método con el cual “llamar a las musas”, Picasso decía que “la inspiración debe encontrarlo a uno trabajando” y como muchos emprendedores ya deben saber, “el selfie no crea el proyecto, a lo sumo lo potencia...pero no lo crea”.

La mejora incremental es la base del método de calidad total, el cual plantea la necesidad de ser mejor todos los días. La primera herramienta es la estadística, el hecho de tener indicadores claros y reales de lo que se está haciendo marca al verdadero creador. Sin indicadores reales somos adivinos tratando de acertar el futuro. Es verdad que el futuro es incierto y no se puede predecir con total confiabilidad, pero tambien es cierto que todas las cosas tienen un origen y si se esta pendiente de las señales, no se debe depender totalmente de la “suerte”.

Pocas personas llevan registros de las cosas que hacen, sean errores o aciertos. Sin registros estamos casi condenados a volver a repetir lo malo y a no entender cómo ocurrió lo bueno. En el mundo de hoy es mucho más fácil documentar, existen miles de aplicaciones, herramientas y Apps, así que si hoy no lo está haciendo, no es por falta de herramientas.

Estar comprometido con el cambio continuo es como practicar algún arte marcial: hay que plantearse una rutina y complirla, revisar lo que se hace una vez cada tanto y generar cambios, evaluar resultados y ajustar rumbo. Yo por ejemplo uso el final de las tardes para dar una mirada rápida a mi aplicación de tareas, todas las mañanas luego de hacer ejercicio reviso los CRM donde llevo mis procesos y verifico así la relación de las cosas entre sí. Lo hago todos los días siempre, llueva, truene o relampaguee, ya ni lo tengo que pensar. Con el tiempo he logrado mejorar mis errores, aprender de las personas con las que creo proyectos y entender que solo trabajando con constancia todos los días, en algún momento ese gran proyecto que se veía inalcanzable, estará al alcance de mi mano y será una realidad.

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