Opinión

  • | 2015/09/12 05:00

    Cosas que hacen los jefes formadores

    Un jefe formador es la persona que además de dar instrucciones y hacer seguimiento a las actividades que hace un estudiante en práctica dentro de la empresa, acompaña y sirve de mentor en el proceso de aprendizaje.

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El practicante ofrece el conocimiento, las habilidades técnicas y el cociente intelectual, pero también llega a la organización cargado de competencias emocionales que serán determinantes para su desempeño en la actividad laboral.

En la década de los setenta diferentes investigaciones arrojaron que la correlación existente entre el cociente intelectual (CI) y el nivel de eficacia de las personas en su profesión no llega a superar el 25%.

“El cociente intelectual no es una medida infalible, porque es muy frecuente que las personas que poseen un alto CI no desempeñen adecuadamente su trabajo y que quienes tienen un cociente intelectual moderado, o más bajo, lo hagan considerablemente mejor”, Daniel Goleman (1995).

Como el CI no determina que la persona va a triunfar o fracasar en el ámbito profesional o personal, el jefe formador es uno de los componentes más importantes en el paso del estudiante por la empresa. El jefe de un estudiante en práctica lo prepara para el futuro, reconoce sus capacidades, lo reta y escucha atentamente sus comportamientos y sus emociones.

Para que el estudiante aprenda a tener conocimiento de sí mismo, confianza en su grupo de trabajo y logre tener la capacidad emocional que le permita responder a situaciones incómodas que se pueden presentar en el ámbito laboral, el jefe debe acompañarlo en lo siguiente:

•    Autoconfianza: enseñar a tener seguridad en sus propias capacidades y a reconocerse como persona. Establecer objetivos claros para que el estudiante pueda darse cuenta que es capaz de cumplir sus metas.

Cuando logra confiar en sí mismo, está dispuesto a tomar riesgos que lo harán mucho más fuerte y decidido en la vida.

•    Entusiasmo: generar motivación e innovación en las responsabilidades. Lo que el estudiante hace es tan importante como lo que hace el presidente de la compañía. Los obstáculos pueden volverse pequeños cuando el deseo o el querer son lo suficientemente grandes.

•    Iniciativa: hacer, lo que se debe de hacer, bien hecho; sin esperar a que alguien le diga. El estudiante es capaz de proponer cuando tiene un guía que lo motiva. Se vuelve gratificante porque logra sorprenderse y disfrutar de lo que él realmente representa en la empresa.

•    Comprender los sentimientos de las personas: asumir que todos somos diferentes, no se trata de sentirse igual que los demás, es que aprenda a escuchar y hacer lo posible para no dejarse llevar por el primer impulso. Quien logra comprender al otro sin juzgarlo está un paso delante de la situación.

El jefe formador tiene a su cargo el talento joven que en algunos años llegará a ocupar puestos importantes dentro de las compañías, por eso su responsabilidad es sumamente valiosa en el trabajo que se realiza y en la persona que acompaña. Además de ser “el jefe” se convierte en una persona amorosa, responsable del otro, buen compañero, líder, asume sus emociones y reconocer las del otro, comparte experiencias y trabaja por objetivos y metas comunes.

¿Es o ha sido un jefe formador?
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