Opinión

  • | 2015/07/13 05:00

    Planeación fiscal, qué evitar

    Algunos consejos a la hora de optimizar sus impuestos.

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Todo contribuyente tiene el sacrosanto derecho de optimizar el pago de sus impuestos, pero a veces la creatividad acompañada del arrojo llevan a más de un desengaño. Años de experiencia pueden enseñar que la planeación fiscal puede ser una actividad peligrosa si no se entienden ciertos límites qué respetar. Veamos.

1.    Elusión y evasión no son lo mismo. Aprovechar los beneficios que le ofrecen las normas fiscales es una planeación adecuada sin riesgo alguno. Aprovechar los vacíos de la ley en su beneficio, o asumir interpretaciones con fundamento jurídico para no caer exactamente en lo que la ley indica, es elusión y comporta ciertos riesgos.

Otra cosa muy distinta en hacer lo que está claramente prohibido y eso es evasión, con la cual se expone a pagar además de mayores impuestos e intereses a la tasa de usura, sanciones con importantes efectos económicos.

No olvide jamás que si bien en Colombia la evasión no es un delito, y seguramente no lo será dentro de las próximas dos generaciones, si para evadir distorsiona la realidad puede estar incurriendo en ciertos delitos como el de falsedad de documento privado, entre otros. Si bien no es común que procesos de fiscalización vengan acompañados de la actividad de la fiscalía, sí ocurre, especialmente cuando se trata de situaciones que resultan siendo de especial interés para los medios.

2.    Entienda y mida sus riesgos.
Es importante tener total claridad del riesgo que asume cuando planea sus impuestos. El riesgo puede ser medido no solo en términos de cuánto valen los mayores impuestos e intereses de mora a la tasa de usura, sino también las sanciones aplicables, algunas de ellas no necesariamente monetarias como las que imponen restricciones para contratar con el Estado, impiden acceder al régimen de zonas francas, o implican el cierre del establecimiento y pérdida de reputación comercial.

Si no sabe exactamente en qué se está metiendo, mejor quédese quieto y lea el siguiente consejo.

3.    Sepa en quién confía. Algunos desconocen el riesgo inmaterial de depender de quien le sugiere cómo planear sus impuestos o le prepara sus declaraciones creativamente.

La excusa de que su contador es quien le prepara sus declaraciones no sirve a la hora de una fiscalización. Un asesor creativo que no le indica qué esta haciendo, o que usted sabe que juega entre sus clientes (los del asesor) para crear ingresos, costos o gastos entre ellos, o que, en general, no ha dado muestras de total honorabilidad, puede no ser su mejor compañía a la hora de una investigación.

Por experiencia puedo confirmarle que algunos procesos de fiscalización exitosos inician con denuncias anónimas con informaciones que solo usted y su antiguo asesor conocen. Sepa por tanto en quién confía sus secretos.

4.    No subestime. Recuerde que la autoridad tributaria y las normas legales se sofistican cada vez más cerrando el espacio para la elusión y la evasión. Si bien es asumible el riesgo de interpretación de la ley o de interpretación de hechos o documentos reales, el riesgo que definitivamente usted no quiere asumir es el de que lo cojan con documentos inventados, omitiendo activos a su nombre o creando pasivos inexistentes sobre los cuales existen buenas posibilidades de ser cruzados con terceros, en fin, cuando existe el riesgo claro de que lo cojan sin defensa alguna.

De otro lado, recuerde que Colombia está empeñada en buscar intercambios de información con otros países para contar con información sobre sus activos en el exterior, de modo que verifique en qué jurisdicción se encuentran para valorar el riesgo de que la DIAN sepa más de usted de lo que deseaba.

5.    Actualice su planeación. Algunos esquemas de planeación que anteriormente eran comunes están hoy mandados a recoger. Por ejemplo, colocar sus bienes a nombre de terceros no declarantes ya no es una forma de eludir el pago de los impuestos. Con los nuevos límites para tener la obligación de declarar hoy casi todo el mundo con algún activo debe declarar y deberá justificar el origen de sus bienes y rentas. Hacer pagos a ciertas jurisdicciones que pueden ser calificadas como paraísos fiscales puede no ser una medida de planeación al futuro. En fin, revise dónde está.

6.    No espere milagros. Tenga en cuenta que su asesor no puede ofrecerle lo que no existe y claramente en hay que pagar impuestos y hacerlo de acuerdo con la ley. Cualquier otra cosa siempre tendrá riesgos y no crea jamás en quien le ofrezca algo diferente.

7.    Es su plata. Finalmente es suya y no de su asesor la decisión de si planifica o no sus impuestos con mayor o menor riesgo, dentro del marco o no de la ley. Cada cual es dueño de sus miedos y solo usted puede saber si dormirá o no tranquilo con lo que quiera hacer con su plata frente al fisco. Lo único cierto en la vida es la muerte y los impuestos.
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