Opinión

  • | 2015/08/28 05:00

    Todos somos una marca: cómo aprovechar el "branding" personal

    Estamos acostumbrados a la visibilidad de marcas personales como James, Barack Obama y otros famosos. Pero en cada uno de nosotros existe una marca personal que puede desarrollarse a menor escala.

COMPARTIR

Hablamos de branding personal cuando creamos una serie de connotaciones alrededor de una persona, famosa o no. La marca personal no se reduce a la utilización de un nombre para una boutique o unos perfumes. Va más allá y comprende lo que irradia una persona en su entorno profesional. En palabras de David Aaker, se trata de una ‘identidad extendida’.

Como la marca personal reúne atributos que se condensan en un patrimonio intangible de asociaciones, cada uno de nosotros puede crear su propia marca personal y ponerle un límite. Mientras algunos cuentan con equipos de asesores de imagen y siguen un script, otros tienen que idearse como marca en el mercado laboral. Por eso, dos principios y varios consejos pueden ayudar a empezar a crear su propia marca.

Primero, es esencial mantener el principio de la consistencia con todo lo que se haga. Si un político del partido verde salmodia la protección del medio ambiente y a la vez cuenta con una colección de F350s en su garaje, daña su consistencia de marca y su credibilidad.  Segundo, es necesario mantener el compromiso (commitment), tal como lo escribía J.C Levinson en Guerrilla Marketing. Si empiezo con un esfuerzo y no hago nada en el corto y mediano plazo, probablemente no consolidaré mi marca personal.

Cada persona necesita encontrar su receta personal y, tal como se hace en un plan de marketing, hay que ligar la realidad presupuestal (dinero, tiempo, etc.) a la estrategia general (qué hago para lograr mis metas).

Estas ideas pueden ayudar a forjar una marca personal:

1.    Email: si usualmente me comunico por email, crear una firma permanente bajo cada mensaje sirve. Es importante no exagerar y pensar más allá de poner el número del celular. Si uno es músico, nadie tiene que saber en todos los conservatorios donde estudió ni el nombre de los profesores. Para eso existe la hoja de vida.

2.    Firma digital: luego de crear la firma digital, se puede incluir en documentos que usualmente se firman y escanean. Al enviarlos por correo, da una mejor impresión enviarlos en PDF  y no en versiones editables.

3.    Dependiendo de los intereses de cada uno, se pueden crear perfiles profesionales en redes como XING, LinkedIn, etc. De nuevo, es mejor no exagerar con la información. Si tengo varios perfiles conspicuos (personal, profesional), es importante tratar de mantener cierta coherencia o distancia si los perfiles personales pueden incidir en problemas laborales. No se trata de negarse a sí mismo, sino de sopesar las consecuencias personales de aquello que se expresa en redes sociales.

4.    Círculo social: constituir un grupo de contactos profesionales permite generar identidad. Desde alianzas estratégicas hasta contactos de mera conversación y reflexión ayudar a optimizar el proceso introspectivo de la marca personal. Tal como sucede con una marca de producto, la interacción con el cliente y el entorno es fundamental para construir su identidad.

5.    Hoja de vida: si bien se ha escrito por doquier sobre la hoja de vida ideal, para brandearse personalmente hay que mantener la coherencia y la sinceridad. Cuando veo hojas de vida, valoro más la sencillez y la sinceridad que las hojas de vida infladas de idiomas inventados y familiares cooperativos. 

Una marca personal es el reflejo de la visión y de los esfuerzos por irradiar lo mejor de uno.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?