Opinión

  • | 2015/09/21 05:00

    La mano visible y las grandes distorsiones en los mercados financieros

    Estamos viviendo en una época singular en la economía mundial donde hay grandes dislocaciones que crean oportunidades y riesgos no convencionales.

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La mano visible se siente cada día más. Los bancos centrales y gobiernos han intervenido frecuentemente y en grandes cantidades. Las fuerzas naturales de la oferta y la demanda se ven opacadas por la mano visible de los gobiernos, creando una falsa realidad sustentada únicamente en la liquidez de los bancos centrales que poseen una moneda de reserva.

Cuando la liquidez se acaba, la ilusión termina. El mercado se choca con la realidad de una economía global sin reformas y de baja productividad.

En MACROWISE, una casa de investigación macro independiente, hemos contactado  diferentes gerentes de fondos de cobertura alrededor del mundo con el fin identificar cuáles han sido las distorsiones más importantes de los mercados globales.  Podemos resumirlas en tres:

  • El extremo bajo costo de capital en el mundo desarrollado desde el 2008. Debido a las fuertes presiones deflacionarias de la gran crisis financiera del 2008, los bancos centrales en el mundo desarrollado optaron por una política monetaria ultra expansiva con el fin de estimular la economía. Las tasas de interés han sido del orden de 0% en Estados Unidos, la Zona Euro, Japón y el Reino Unido por casi una década.
  • Los bajos precios del petróleo. Arabia Saudita está usando los bajos precios  del petróleo como una estrategia con doble propósito. El primer propósito es defender su posición en el mercado petrolero en contra de la naciente industria de petróleo y gas de esquisto en Estados Unidos. El segundo propósito es defender la supremacía Sunita en la región en contra de su archirrival Chiita Irán. El gobierno Iraní necesita un precio del crudo por encima de 100 dólares  para tener en balance sus finanzas públicas.
  • El anclaje del Renminbi al dólar americano desde el 2000.  El gobierno Chino ha anclado  el Renminbi al dólar americano con el fin de evitar la volatilidad en la moneda y como ventaja competitiva en  un periodo donde China crecía continuamente por encima del 8%. Actualmente, la situación es totalmente opuesta. El bajo crecimiento económico es una de las mayores preocupación del gobierno Chino. Su economía necesita una devaluación del orden del 15 al 25% para permanecer competitiva en términos de comercio internacional.
Consecuencias de estas tres distorsiones:

Dependiendo en qué parte del mundo, las preocupaciones para los gestores de inversión son diferentes. Para un gestor de inversiones del mundo desarrollado, estas tres distorsiones tienen consecuencias deflacionarias.

Si bien, la política monetaria  expansiva alivia la economía, no resuelve el problema estructural del mundo desarrollado, que son los altos niveles de endeudamiento. Esta política debe estar acompañada  de reformas que busquen la austeridad y las mejora de la productividad de con el fin de desapalancar la economía.  

Cuadro1: La falta de desapalancamineto de los países desarrollados y deflación.
 Fuente: Tradingeconomics y OECD


El cuadro No. 1 muestra que los niveles de deuda en EEUU, la zona EURO, Japón y el Reino Unido siguen en máximos históricos.  No obstante, el gran estímulo monetario en el mundo desarrollado se ha traducido en un boom en el mercado de acciones  con ciertos episodios de volatilidad como lo muestra la figura 1.
 

Figura 1 Índices de acciones US, Alemania, Japón en contraste con el índice de Volatilidad VIX.

A partir del 2013, los bajos precios de la materias primas y una posible devaluación del Renminbi Chino han sido las nuevas fuerzas deflacionarias que están más allá del control de los bancos centrales desarrollados. Con un dólar americano extremadamente fuerte la transición de un “boom” deflacionario a un “bust” deflacionario es el riesgo que más preocupa  a los gestores de inversión en el mundo desarrollado.

En contraste, para los gerentes de inversión del mundo emergente, la preocupación es la extrema devaluación de las monedas e inflación en sus economías. La transición de la economía China de un modelo basado en las exportaciones a uno de consumo interno enfocado en los servicios, sumado al colapso de las materias primas, ha creado aversión a las inversiones en el mundo emergente.  Altos “yields” en la deuda corporativa emergente, las profunda devaluaciones de las monedas y el colapso de los mercados de acciones son un reflejo de dicha aversión.

Conclusión:  Corto Crecimiento Económico, Largo Liquidez y Cambio

En el argot financiero invertir en corto es apostar en contra de algo. Invertir en largo es apostar a favor de un activo particular. Estamos en un mundo de bajo crecimiento económico tanto en el mundo emergente como en el desarrollado. La oportunidad estructural de inversión es evitar los sectores típicos relacionados con el crecimiento económico e invertir en los sectores donde están la liquidez y  los cambios  en la economía mundial.

Por ejemplo, en el mundo desarrollado las acciones de tecnología y compañías de baja capitalización se benefician de las expansiones monetarias. Adicionalmente, también se benefician de las disrupciones tecnológicas que crean cambios en la  productividad de la economía global.  En momentos de volatilidad en los mercados se abren oportunidades tácticas de compra como lo muestra la figura 1.

Alemania, es uno de grandes ganadores en el corto plazo. La gran liquidez generada por el banco central Europeo, junto a altos niveles del dólar hace bastante competitivo a los conglomerados exportadores Alemanes. Si las compañías alemanas eran competitivas a 1,4 USD/EUR , sus ganancias corporativas serán mucho mejores  a los actuales niveles de  1,1 USD/EUR.

En el mundo emergente el gran cambio está en China. El riesgo está en las compañías exportadoras de bienes transables y la oportunidad está en las compañías de servicios. Adicionalmente, los países como Vietnam, Filipinas, Myanmar, Polonia, Rumania, Hungría y Republica Checa  se van a beneficiar del cambio de modelo Chino y los bajos precios del petróleo.

En el mundo del petróleo, la apuesta está en la creación destructiva.  La industria del petróleo se necesita reinventar. Es un periodo de quiebras, fusiones, adquisiciones y re-estructuraciones.  Las compañías que aprendan a sobrevivir con un petróleo por debajo de 40 USD/bbl  y altos costos de capital, son una gran inversión de valor en el largo plazo.
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