Opinión

  • | 2015/10/13 05:00

    La conexión dentro de la desconexión.

    Para nadie es un secreto que uno de los retos que tienen las ciudades de hoy es la movilidad. ¿Cómo deberíamos adaptar nuestro esquema de trabajo, al hecho de vivir en ciudades donde moverse es complicado?

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Ya he disertado varias veces sobre el tema en estos espacios, pero mi idea hoy más que hablar de la movilidad en sí, radica en pensar un poco en el cómo deberíamos adaptar nuestro esquema de trabajo, al hecho de vivir en ciudades donde moverse es complicado.

Muchas empresas aún hacen correr a sus empleados para llegar a primera hora a sus oficinas, donde en esencia lo que harán será ver correos, responderlos y hacer algunas llamadas. Esto en parte es lo que genera el congestionamiento de la mañana. Deberíamos analizar si es realmente necesario todo este desperdicio de tiempo, gasolina y recursos.

Ver una persona sentada en la oficina no es una garantía de productividad, de hecho a veces es todo lo contrario.

Las empresas deben plantearse la creación de nuevos mecanismos para generar seguimiento a los procesos y proyectos en su quehacer. 

En nuestro día a día muchos ya hemos creado mecanismos de este tipo para trabajar nuestras cosas personales, parecen ahora ser las empresas las que se han quedado atrás.

El teletrabajo es una realidad, las herramientas ya están aquí, el impulso de los móviles y las tecnologías de alta velocidad inalámbricas ya hacen posible que podamos hacer hasta videoconferencias, mientras caminamos por la calle. Proveedores como Google, Citrix y similares llevan años habilitando servicios empresariales en “las nubes” ( porque hay más de una), lo que nos falta ahora es dar el paso y “diseñar los procesos de negocio” para la movilidad.

Creemos esquemas donde los mismos clientes puedan hacer su pedidos, y CRM que permitan a los vendedoreshacer seguimientos efectivos, ERP que habiliten a las organizaciones a operar sin importar donde están sus ejecutivos. Usemos la conectividad en serio, instalemos apps que eviten el uso de papeles, creemos esquemas de medición de las operaciones, que midan eficacia y no cuantas horas estuvo alguien sentado frente a su computador en una oficina.

Creo que lo que ha detenido muchos de los cambios importantes en nuestras organizaciones, son los gerentes faltos de visión, con miedo a perder el control de su gente si no la tiene a la vista, créanme señores y señoras gerentes...el que no hace nada, lo hace en frente suyo. Los gerentes son los que deben dar el ejemplo y conectarse, ir más al campo cerca de los clientes, tener sistemas que les permitan acceder a la información importante sin importan donde estén, dar respuestas a los clientes en todo momento y en tiempo real.

Los gobiernos ya comenzaron algunos de los cambios, pero es ahora cuando gracias al gobierno abierto y el poder organizar de forma eficiente la participación ciudadana, se dará el siguiente paso, los gobiernos tanto locales como estatales se constituirán en verdaderas plataformas, donde todos podremos conectar nuestras necesidades, las futuras soluciones y la innovación social.

El futuro ya es...debemos actuar como lo que somos, la generación que vive en el.
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