Opinión

  • | 2016/10/02 00:01

    Oktoberfest

    Preservar y celebrar la cultura local puede contribuir de manera directa al crecimiento económico. Las ferias locales y los festivales son cada vez más importantes para promover el turismo, reforzar las tradiciones locales y estimular las economías regionales.

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El Oktoberfest en Múnich (Baviera, Alemania) es uno de los festivales más grandes del mundo, y ha logrado establecerse como una marca global con un muy posicionamiento, que incluso se replica (con adaptaciones locales) en algunas ciudades en Inglaterra, China, Brasil e incluso Colombia. Es la fiesta cervecera más famosa del planeta y se lleva a cabo en las dos últimas semanas del mes de septiembre en un espacio abierto al occidente de Múnich conocido como el Theresienwiese (Prado de Teresa). En cifras, el festival atrae anualmente alrededor de 6 millones de visitantes que consumen, en los 16-18 días que dura, cerca 7 millones de litros cerveza. Las ventas de sólo cerveza dentro del festival está cerca de 68 millones de euros, es decir $222 mil millones de pesos colombianos (equivalente a 3.700 casas de 60 millones de pesos cada una).

Este festival cuya versión 2016 culmina mañana 3 de octubre, (día de la reunificación alemana), se fomenta el mantener las tradiciones locales, e incluso se incentiva a los participantes a usar los atuendos típicos bávaros (Lederhosen y Dirndl). El Oktoberfest tuvo sus orígenes en octubre de 1810 cuando se hizo extensiva la invitación a los ciudadanos a participar de las festividades reales, a razón de las nupcias matrimoniales del Rey Luis I de Baviera con la Princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen.

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Esta celebración consistió en carreras de caballo en presencia de la familia real, y de estas resultó un gran evento regional en Baviera. Tan positiva fue la respuesta del pueblo, que al año siguiente tomaron la decisión de repetir las carreras y de instaurar el primer espectáculo agrícola para impulsar los productos del campo bávaro. Así comenzó la tradición del Oktoberfest.

Aunque las carreras de caballos fueron el principal atractivo del festival, estas no hacen parte hoy de la programación. La exposición de agricultura, por su parte, se hace cada tres años. En estos casi dos siglos de celebración ininterrumpida, ha habido algunas excepciones: entre ellas, las guerras napoleónicas de 1813 y ambas guerras mundiales.

Con los años fueron agregándose elementos al festival. En 1818, se instalaron un carrusel y unos columpios, y unos puestos pequeños con cerveza para refrescar a los visitantes. Ya en 1896 estos puestos de cerveza fueron reemplazados por carpas y recintos preparados por empresarios locales. Actualmente, el festival cuenta con 34 carpas en las que se venda cerveza desde las 10:00 a.m. hasta las 10:30 p.m.

En el Oktoberfest solamente se pueden servir cervezas que cumplan con el Reinheitsgebot (o ley de la pureza de la cerveza alemana que se estableció por el Duque de Baviera en 1516). Allí se determinan los ingredientes permitidos en su producción, la manera de almacenamiento, y solamente pueden ser vendidas cervezas producidas localmente en Múnich. Dichos criterios sólo los cumplen seis cerveceras (Augustiner-Bräu, Hacker-Pschorr-Bräu, Löwenbräu, Paulander, Spatenbräu, y Staatliches Hofbräu-München), que son las únicas a las que se les permite usar la marca registrada de Oktoberfest Beer. 

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La cerveza es el gran atractivo del Oktoberfest, y su importancia y popularidad data de tiempos de la peste y el cólera, cuando la calidad del agua era pésima y beber cerveza tenía menos riesgos para la salud, ya que muchos de los microrganismos se mueren en el proceso de fermentación. La bebida de cebada reviste también gran importancia para Alemania, que exporta 1,5 billones de litros por año, y que tiene un consumo per-cápita anual de 114 litros (cuatro veces más el promedio mundial por persona).

Sin embargo no todo ha sido maravilloso en esta fiesta. La noche del 26 de septiembre de 1980, explotó una bomba en un tarro de basura en la entrada principal del Oktoberfest en Múnich causando la muerte de 13 personas y dejando 225 heridos. El área afectada fue del tamaño de una cancha de futbol, y se convirtió en el segundo ataque terrorista más grande de Alemania, después de la masacre de los juegos olímpicos de Múnich en 1972 donde 11 atletas israelíes fueron asesinados.

De acuerdo a un reporte de la empresa Euromonitor, pese al Oktoberfest el volumen de ventas de cerveza han venido disminuyendo en Alemania, y se espera que sigan bajando. Las explicaciones para esta reducción de consumo que son dadas por la firma de investigación de mercados, son el aumento de las consideraciones de afectación a la salud (especialmente en la población de adultos mayores), y entre los jóvenes se presenta una tendencia hacia el consumo de bebidas más exclusivas en donde se abre espacio para cervezas artesanales de más sofisticación.

La invitación es sencilla: aprovechemos los festivales y carnavales que este mes de Octubre se celebran en Colombia y contribuyamos, a través de la fiesta, la celebración de lo nuestro al desarrollo económico local.

Ya vienen el Festival Nacional de Gaitas en Ovejas, Sucre; el Concurso Nacional de Dúos en Armenia, Quindío; el Encuentro Mundial del Coleo en Villavicencio; el Festival y Reinado Nacional del Carbón en Barrancas, Guajira; el Festival Latinoamericano de Danzas Folclóricas Guacarí, en el Valle del Cauca; y el Reinado Nacional de la Cosecha en Granada, Meta.

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