Opinión

  • | 2016/09/21 00:01

    Modere el uso del poder en su empresa

    La moderación del poder solo se consigue a través de los órganos de gobierno, así no esté obligado por la ley hágalo voluntariamente, los estudios demuestran que las empresas con juntas independientes logran mayor rentabilidad y mejor ánimo societario.

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Pocos propietarios o directivos son conscientes de las dificultades que puede acarrear en sus empresas ejercer el poder de manera autoritaria y de las enormes ventajas que trae moderarlo.  Si nos fuéramos a la definición más simple  “moderar” es no ejecutar algo de forma plena. Por tanto la primera aclaración es que cuando nos referimos a moderar el poder, la legislación confiere esta actuación a hacer un uso adecuado y no a evitar ejercerlo de manera plena.  

Son muchas las familias empresarias en Colombia que han dado ejemplo de moderar el poder con la implementación de un Gobierno Corporativo como la familia Carrizosa, Grupo IC; la familia Botero, Comertex; la familia Benítez, Construcciones Arrecife; la familia Urrea Jiménez, Le Bon o la familia  Santamaría  López, Constructora Apiros.

Todas estas, sin tener legalmente la necesidad de contar con Juntas Directivas con miembros independientes  porque no cotizan en la bolsa de valores, lo hacen precisamente como una manera de moderarse en el ejercicio del poder, de blindarse de los excesos, pues tienen claro que no necesariamente lo mejor para los propietarios es lo mejor para la empresa. La mayoría de los integrantes de estas familias que trabajan en las empresas se han formado y tienen la voluntad para hacer lo que aprenden, razón por la cual piensan más en la conveniencia de estar en la misma vía de todos los partícipes de la organización (Stakeholders). Existen cientos de estudios que han demostrado los beneficios económicos y societarios de las juntas directivas y estas familias que les he comentado son dignas de admiración.

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Como lo hemos venido comentando durante esta serie de columnas del especial titulado “El Poder para qué”, el ser propietario no equivale a poseer las capacidades para ejercer el poder ni tampoco presupone que las personas querrán y sabrán desarrollar necesariamente todas las capacidades necesarias. La legislación podrá darle poder al propietario, pero la autoridad necesaria para gobernar y dirigir la empresa debe ser personalmente alcanzada.

La razón principal es que existen muchos riesgos y el primero es embriagarse de ese poder y hacer cosas que no debo hacer, recordemos la frase: “El poder es el príncipe de los instintos”. Para ganar mayor autoridad es necesario ejercer actos de prudencia con la intención de limitar la racionalidad sesgada que tenemos. 

La legislación establece una distinción muy clara de los mecanismos de poder a los propietarios con la Asamblea General de Accionistas, donde cada acción tiene un voto y las mayorías son las que deciden. En la Junta Directiva cada miembro tiene un voto y por lo tanto es también la mayoría quien decide. A nivel general en la empresa es el Gerente o  director general quien bajo los límites establecidos en los estatutos internos tiene la autonomía y el poder en su actuar.

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Si estas diferencias que acabamos de ver si están bien definidas y bien ejecutadas se supone que conducen a una moderación del poder. Sin embargo son muchos los casos de empresas en que estos conceptos no son claros y no conducen a una verdadera moderación del poder porque son empresas unipersonales o de pocos propietarios o porque unas mayorías representan el capital social; con lo cual no existe  la separación entre Asamblea General de Accionistas, Junta Directiva y Administración, incluso  todas son las mismas personas y por lo tanto esas distinciones del poder no se dan.  

Adicionalmente a la norma, la legislación no anima a los propietarios de empresa, a los directivos o a los políticos a la moderación del poder, sumado a que muchas veces el objetivo de algunos es exclusivamente el de hacer rentable la empresa, sin tener en cuenta que maximizar el beneficio es lo que hace que las personas hagan bien las cosas. La auténtica moderación del poder se logra  conseguir con autoridad y por lo tanto sólo se logra de manera voluntaria.

Algunos ejemplos públicos y privados de moderación del poder. Frente al actual Acuerdo  de Paz con las Farc, legalmente el Presidente Santos no tenía la necesidad de hacer un plebiscito, lo hizo como una manera de decirle al mundo que la decisión final de su conveniencia o no fue consultada con el pueblo. La semana pasada el presidente de la división de Móviles de Samsung Electronics, Dj Koh, demostró su moderación en el uso del poder al recoger a nivel mundial todos los celulares de la referencia  Samsung Galaxy  Note 7,  porque un aparato se explotó al ponerlo a cargar, a pesar de su reciente lanzamiento casi al mismo tiempo de su más directo competidor, la firma Apple y su nuevo producto el IPhone 7. Él hubiera podido probar con algunos teléfonos para saber si se trataba de un caso aislado, pero prefirió pensar más en el bien común, a pesar de las consecuencias económicas que acarrea para su empresa esta decisión.     

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¿Cómo moderar el poder?

En cualquier profesión honesta hacer bien las cosas es una exigencia y para hacerlo hay que mejorar el conocimiento y aprender de las experiencias ajenas.  

Es necesario tener la voluntad de aprender a moderar el poder escuchando empáticamente a terceras personas de buena reputación, incluso que piensen diferente a Usted con el fin de poder tomar decisiones en torno al bien común.

Independientemente de la estructura legal o societaria que se tenga, es absolutamente necesario contar con una Junta Directiva con miembros externos e independientes. Así como tener un comité gerencial con ejecutivos de alto nivel e incluso invitados externos, donde el director general tome decisiones de manera colegiada, escuchando empáticamente a otros con la posibilidad de cambiar sus propias consideraciones por otras, mejor construidas, mejor explicadas.Más saber manifiesta el rectificar; en cambio, no hacerlo es propio de necios“ Sellés (2006).Nadie lo sabe todo, pero todos juntos sabemos lo que necesitamos saber”. Llano (2007).

Moderar el poder en su empresa significa aceptar la corrección de todos en pro de lograr el bien común. No es tarea fácil, pero el primer paso es intentarlo.

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