Opinión

  • | 2015/02/02 11:30

    Rompiendo los mitos del gobierno corporativo

    Una reciente Investigación titulada Prácticas de Gobierno Corporativo y su Influencia en el Desempeño de Empresas Familiares y no Familiares en Colombia, demostró que no todas las prácticas de buen gobierno exigidas por la ley o recomendadas por las cámaras de comercio favorecen la rentabilidad de las compañías. Opinión de Gonzalo Gómez Betancourt.

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En el 2015 deseo iniciar esta columna de Dinero.com, con una nueva temática a la que he denominado Rompiendo los Mitos del Gobierno Corporativo con el interés de evidenciar prácticas empresariales que si bien para los legisladores o para los propios empresarios son las adecuadas, en la práctica han demostrado poca efectividad o incidencia negativa sobre el desempeño de la empresa. El objetivo de este especial que desarrollaremos en 10 entregas, es romper con estos mitos y darles a los directivos una noción más clara de buenas prácticas de gestión a partir de la investigación y no de la intuición de algunos legisladores o empresarios.

En mi vida como investigador me he dado a la tarea de corroborar estadísticamente los mitos de los que estaremos hablando en este espacio. Con ese fin desarrollé en 2014 junto a los investigadores Jose Betancourt y Diógenes Lagos, la investigación “Prácticas de Gobierno Corporativo y su Influencia en el Desempeño de Empresas familiares y no familiares en Colombia", que será presentada este año en Hamburgo, en el marco de IFERA, uno de los eventos especializados en la temática de empresa familiar más importantes del mundo.

Antes de exponerles las conclusiones derivadas del estudio, voy a introducir el tema con el siguiente ejemplo: Tanto en las prácticas de buen gobierno exigidas por la ley, que en la literatura del área se les denomina “Hard Law”, como las sugeridas al empresario desde las cámaras de comercio, “Soft Law”, se establece que las Juntas Directivas deberían tener un número de miembros impar para que si existieran diferencias entre los miembros de junta se procediera a votar y así evitar que se frene la organización. No obstante, en mi experiencia tanto como presidente o miembro de junta, jamás he tenido que votar, es más evito llegar a esa instancia porque cualquier votación divide el gobierno, éste debe ser unánime para dirigir adecuadamente la empresa. Entonces nos enfrentamos a una dicotomía entre lo que los legisladores o empresarios dicen que es, o debería ser y lo que en realidad es adecuado en la práctica.

Este hecho me llevó a definir como objetivo de la investigación la relación entre la aplicación de prácticas de gobierno corporativo y el desempeño de las empresas Familiares y no Familiares en Colombia. Se definió como muestra las 115 empresas inscritas en el registro nacional de valores entre los años 2008 y 2012, de las cuales 64 son no familiares (ENF) y 51 empresas familiares (EF). Se analizó la información suministrada por estas compañías, con respecto a las 41 prácticas de gobierno corporativo establecidas en el Código País Colombia (Cuestionario de 80 preguntas) realizado por la superintendencia financiera a estas empresas.

La investigación determinó que ciertas prácticas de gobierno corporativo influían directamente en la rentabilidad de las empresas. Encontramos evidencia que las juntas directivas impares influyeron negativamente en el desempeño de las empresas de la muestra. Con lo cual es curioso que una práctica favorecida por la ley y por algunos empresarios de empresas no familiares influya negativamente en el desempeño de las empresas. Adicionalmente se encontró que hay una tendencia mayor hacia una rentabilidad negativa en las juntas con miembros impares de las EF que de las ENF, la razón fundamental es que en las compañías de carácter familiar, los miembros de junta necesitan consenso para no generar conflictos familiares.

Por tanto el primer mito a derrumbar es: Las juntas directivas deben tener miembros impares. La razón de este mito por parte de los legisladores, que en su mayoría son abogados, es dirimir para encontrar votación, lo ven como el camino normal para llegar a un acuerdo, es un mito que se ha mantenido durante muchos años. Una de las primeras reglas del management es la de llegar a consensos, justo todo lo contrario a la posición de los legisladores. Desde mi experiencia considero que lo más conveniente es promover la creación de comités de junta para casos específicos, de manera que se discutan previamente y se aclaren las dudas, para que al final cuando haya que tomar la decisión, los miembros de junta lleguen de manera consensuada. Cuando los miembros de junta no están de acuerdo, las decisiones se convierten en una batalla campal. Si tres están a favor y dos en contra, estarán buscando siempre las diferencias, cuando el objetivo es un fin común. La praxis de la empresa es que de lo último que se debe valer para la toma de una decisión empresarial es de la legislación.

El segundo mito a derrumbar desde el punto de vista de los empresarios es creer que el gobierno corporativo (juntas directivas y asamblea general de accionistas) no influye ni positiva ni negativamente en el desempeño de la empresa. La investigación encontró que si hay prácticas que influyen de manera positiva y de manera negativa en el ROA (Rentabilidad sobre activos), en el ROE (Rentabilidad sobre patrimonio) y en el Endeudamiento.

El tercer mito a derrumbar es que los comités de junta son una pérdida de tiempo. La investigación reflejó que los comités de junta permanentes si influyen positivamente, siendo más efectivos en las empresas no familiares.

El cuarto mito a derrumbar es que no es necesario hacer juntas directivas. La investigación encontró que a menor número de juntas directivas, menor rentabilidad sobre activos.

El quinto mito a derrumbar es que a menor información al accionista, mayor rentabilidad. Lo que se encontró en el ROA es que éste es mayor cuando se da suficiente información a los accionistas.

El sexto mito a derrumbar es que para lograr mayor rentabilidad hay que mantener la empresa en tamaño pequeño porque es mejor controlar su crecimiento. Esta afirmación resultó ser falsa en la investigación, a mayor tamaño, mayor rentabilidad, especialmente para empresas familiares.

El séptimo mito a derrumbar viene por parte de los legisladores quienes exigen tener suplentes de junta directiva. Hay evidencia de que los suplentes influyen de manera negativa en la rentabilidad de las empresas. Los suplentes no están casi siempre informados para tomar decisiones y por tanto influyen de manera negativa.

El octavo mito a derrumbar es crear de manera excesiva códigos y reglamentos en la empresa para mejorar su desempeño. Esta recomendación por parte de los legisladores influye de manera negativa en la rentabilidad.

El noveno mito a derrumbar es que el endeudamiento es negativo para la empresa, Encontramos en la investigación que los empresarios familiares, principalmente, son muy dados a evitar el endeudamiento. La investigación determinó que el endeudamiento es una variable fundamental para el crecimiento de las empresas, con lo cual no podría decirse que el endeudamiento ayuda a generar rentabilidad hasta el límite que el costo de la deuda sea inferior al costo ponderado del capital.

El décimo mito a derrumbar está relacionado con la importancia de tener miembros de junta independientes. Lo que encontramos en el análisis sectorial es que en Colombia ni siquiera es una práctica relevante. Para el país no ha sido importante, aunque en el resto del mundo si lo sea.

Además de exponerles con mayor profundidad cada una de los mitos y la importancia de derrumbarlos para trabajar en pro de lograr empresas más rentables, deseamos también trasmitir prácticas de buen gobierno de las empresas que no cotizan en la bolsa, que son la mayoría, con el fin de establecer, cuáles influyen positivamente en su desempeño.

Deseo invitar a los empresarios a que lean estos artículos para analizar los aspectos conceptuales de las prácticas de gestión, para luego participar en una encuesta que nos lleve a determinar las que resultan más efectivas para lograr un mejor desempeño empresarial.


Ph.D. Director de Executive Education Inalde Business School, Universidad de La Sabana
gonzalo.gomez@inalde.edu.co


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