Opinión

  • | 2012/10/01 14:00

    9 meses sin subsidio ni créditos…por falta de una tarjeta

    10 empleados de una empresa de Telemedicina, deben esperar más de 9 meses para conseguir una tarjeta que les permita acceder al subsidio y los créditos que otorga. Opinión de Luis Fernando Botero C.

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El cliente de hoy mantiene su billetera llena de tarjetas que lo acreditan como beneficiario de los servicios de la empresa que lo matricula, ese hecho hace parte de su estrategia de mercadeo y la expedición de las mismas es hoy en día muy simple y expedita. No es posible estar vinculado a una empresa de medicina prepagada y acceder a los servicios médicos y sus asociados sin tener la tarjeta respectiva y por ello, la entrega de las mismas es casi inmediata. Las Cajas de Compensación Familiar hacen lo mismo con sus afiliados ya que muchos servicios dependen de la demostración mediante su tarjeta de la afiliación a las mismas.

Para Colsubsidio eso no parece importarle, más aun, no tienen ningún interés en facilitarle a sus afiliados el porte de su tarjeta y no hacen ningún esfuerzo por entregárselas. Cristina Mariño trabaja en Telemedicina de Colombia – ITMS -, junto a 35 personas más, pues bien, para 10 de ellas no ha sido posible que les entreguen desde la Caja su tarjeta multiservicios que los acredita como afiliados y les permite acceder a los diferentes servicios que ofrece. Llevan más de 9 meses – si todo el año 2012 – esperando que les sea entregado su tarjeta multiservicios y no han valido las continuas cartas enviadas por la empresa ni los múltiples contactos de los empleados: a través de la página web de Colsubsidio, en visitas a la sede de la Caja, en contactos telefónicos y la respuesta siempre es la misma, “dejaremos registro de su solicitud y en el transcurso de los próximos 10 días le daremos respuesta…” y la misma nunca llega. Con otro agravante adicional que termina de empeorar el mal servicio, siempre tienen que repetir su historia, entregar nuevamente sus datos personales y mencionar la empresa a la que pertenecen, lo que equivale a una manifestación expresa del desinterés absoluto de la Caja en la solución del problema.

Existen dos perjuicios muy sensibles para los afiliados de esta Caja que los llevan a insistir en la urgencia de conseguir su tarjeta multiservicios 1) no reciben el subsidio y 2) no tienen acceso a un cupo de crédito los empleados que los buscan por primera vez, ni pueden utilizar los cupos de crédito que tienen con la Caja – para aquellos empleados provenientes de otra empresa afiliada a la misma Caja y tienen cupos de crédito aprobados. En el caso de quienes ya tiene cupo y cambiaron de empleador, la Caja tomó una decisión a todas luces alejada del interés del empleado, su cliente, bloqueó las antiguas tarjetas grises y solo podrán utilizarlo, cuando reciban las nuevas de color negro.
Sobre el primero, nos parece inaudito que siendo el subsidio una de las razones básicas por las cuales los empresarios cumplen con sus pagos de parafiscales y las Cajas tienen una imagen excelente en la mente de los empleadores y empleados, Colsubsidio no diseñe los mecanismos para garantizar que los empleados nuevos tengan rápidamente su tarjeta multiservicios y de esa manera tan pronto como ingresan puedan disponer de ese pequeño pero significativo aporte.

Sobre lo segundo, es igualmente crítico que el empleado no pueda utilizar su cupo de crédito aprobado o aspirar a conseguir uno que le permita cubrir múltiples necesidades de los hogares porque bloquearon las tarjetas antiguas, no entregan las nuevas y tampoco lo hacen para los nuevos empleados.

No entendemos las razones por las cuales los procedimientos para acceder o conseguir un crédito y para recibir un dinero que al pagarlo el empleador ya pertenece al empleado, tengan que estar atados al hecho intrascendente de que el empleado demuestre con su tarjeta multiservicios su vinculación o de la empresa como afiliado, en estos tiempos de virtualidad absoluta y de información en tiempo real, el solo ingreso a la base de datos debería reportar que la persona con su cédula de ciudadanía está afiliada a Colsubsidio y así se facilitaría el acceso al crédito y la entrega del respectivo subsidio.
En esta misma empresa Deysi León quien tiene un hijo y se le perdió su anterior tarjeta, no pudo retirar el subsidio sino hasta 7 meses después de múltiples solicitudes, quejas y soportar las respuestas desobligantes de quienes le respondían con desinterés que “hiciera lo que quisiera” porque la Caja se tomaría 10 días para responderle, algo que nunca ocurrió. Afortunadamente, cuando lo pudo reclamar se lo entregaron completo.

Los procedimientos en las empresas deben tener sintonía con las necesidades de sus clientes y en esta época que vivimos tienen que ser fáciles de cumplir, rápidos en su gestión, serios en sus respuestas, amables en su trámite y nunca deben exigir acciones que no agreguen valor al mismo. Pues bien, este es un caso típico de lo que no debe hacerse con los clientes, de trámites y procedimientos caducos y alejados de las facilidades que otorga la tecnología. Por ello insistimos que las empresas deben hacer una reingeniería total a sus procedimientos para amoldarlos a los tiempos que vivimos, tiempos de clientes digitales, virtuales, conectados, y nos parece que Colsubsidio deberá emprender un análisis profundo de los mismos no solo para garantizar la entrega inmediata de las tarjetas multiservicios, sino para que los procedimientos no afecten tan gravemente su imagen y la vida de sus empresarios y empleados afiliados.

lbotero@mikrocrm.com
Twitter @lfboteroc

                                                               
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