Opinión

  • | 2016/03/08 00:01

    Los familiares políticos, tema tabú en las empresas familiares

    “No hay cosa más peligrosa que un yerno con iniciativa propia, reza el dicho popular”

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Varias son las novelas que se han producido, sobre la relación de los cónyuges y de sus pretensiones de heredar el patrimonio familiar o inclusive llegar a manejar la empresa de la familia.

En general a los cónyuges y a la familia extensa (en diversos casos), se les perciben como elementos conflictivos, donde claramente buscan el beneficio personal por encima del beneficio colectivo de la familia.  

Muchas familias los marginan de los manejos empresariales y patrimoniales, la verdad es  que muchas veces, esta situación es el reflejo de los conflictos subterráneos de los que ocurre en la propia familia. Probablemente se han cometido varias injusticias al respecto.

Los acuerdos que algunas familias empresarias implementan vía sus  protocolos familiares con respecto a este tema son muy controvertidos, pues en algunos casos, se cuenta con un buen capital humano en este grupo de familiares, pero se les margina de poder participar en las empresas de la familia.

¿Aliados o enemigos de los procesos?

Los cónyuges y la familia política, obviamente son personas que se han criado y educado en “familias extrañas“ a la nuestra, y como tal pueden tener valores, principios y virtudes, así como también defectos dependiendo del punto de vista que se analice, inclusive muchas veces esos valores y principios que ellos tienen, son dignos de incorporar en los nuestros, ya que pueden ser un aporte positivo. El tema es que no todos tienen la inteligencia, ni la capacidad de análisis para discriminar cuáles deben ser las políticas al respecto, opacados por los conflictos y el quehacer del día a día.

El problema surge cuando tenemos un miembro político de la familia conflictivo, entonces legislamos afectando a todos, donde algunos pagan por pecadores y en algunos casos perdiendo la oportunidad de tener una buena persona con talento trabajando por la familia.

En la práctica, el papel de los cónyuges y de la familia política en la empresa familiar, puede ser muy importante en la familia empresaria.

Algunos aspectos no menores como la educación de los hijos, el apoyo al cónyuge que trabaja en la empresa familiar, su compromiso con los valores de la familia, su prudencia y discreción en las reuniones familiares, su relación con los otros miembros de la familia, son  claves para potenciar la unidad y la armonía familiar, así como el compromiso con la continuidad del legado familiar.

Sin embargo hay que hacer varios esfuerzos de parte del familiar político, que van desde ganarse la confianza de la familia, tener éxito en su incorporación a la  familia y, si es el caso a la empresa, a través de buenas prácticas como:

  • No creer que por ser el yerno o familiar político del propietario tiene el derecho a dirigir la empresa.
  • No creer que porque ya trabaja otro familiar en un puesto de relevancia en la empresa, él o ella también tiene el derecho a ocupar una posición similar y en unas condiciones de trabajo similares, independientemente de su formación y experiencia previa.
  • Tener una colaboración estrecha con el líder de la empresa, inclusive si este no es familiar.
  • Cada vez se exige más, así como haber tenido una experiencia previa satisfactoria en otras empresas.
  • Mostrar una personalidad y una conducta adecuada.
  • Que esté comprometido con la empresa familiar; que no sólo vea los aspectos negativos y que aprecie sinceramente los aspectos positivos.
  • Que esté comprometido en la formación de los miembros de la familia.
  • Que sea un excelente profesional, cumpliendo con sus responsabilidades.
  • Que sea leal a la familia y a la empresa.

Adicionalmente, es muy importante tener un sistema de remuneración de mercado según las responsabilidades que asume, sus competencias y los resultados que obtiene la unidad que lleva como debería ser también, con cualquier otro miembro familiar que trabajase en la empresa.

También es muy importante que la familia desarrolle una cultura de incorporación de los cónyuges o de las nueras y de yernos de los nietos a la familia de manera proactiva, donde de alguna manera se les comunique, que dentro de la familia hay establecida unas normas y responsabilidades expresas dentro de los acuerdos de familia, pero por encima de estos una cultura de continuidad del legado familiar y la importancia que ellos tienen en lograr esta meta; de esto depende mucho si logramos que los miembros políticos sean nuestros aliados en este propósito o por el contrario los “graduamos de enemigos del sistema familiar”

Como recomendación adicional, es importante  que la planificación de la sucesión y del reparto de la herencia a cada hijo, evite situaciones que provoquen conflictos innecesarios con los familiares políticos, por esto es muy importante planificar de antemano estos procesos que en algún momento si o si se tendrán que sobre llevar.

Sin embargo en la práctica de consultoría, he tenido el privilegio de atender algunas familias que han logrado profesionalizar la empresa, donde mantienen políticas abiertas de incorporar miembros políticos a la empresa, previa aprobación del Consejo de Familia, siempre y cuando cumplan con los requisitos y hayan pasado el escrutinio que se requiere para asumir el puesto, previamente, esto con excelentes resultados

Si bien no son la mayoría, no hay que desaprovechar las oportunidades manteniendo claro que una de las dimensiones más importante de la riqueza familiar, está en su Capital Humano (Dinastías Empresariales; Serebrenik G., Raúl) y debemos aprender a potenciar esta dimensión, donde algunos hacen de la familia política verdaderos miembros de nuestra propia familia.

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