Opinión

  • | 2016/08/29 00:01

    La verdad contraria: más allá de la bola de cristal

    Los mercados financieros son una inteligencia colectiva que trata de crear la mejor asignación de los activos financieros de acuerdo a las expectativas sobre el futuro.

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Frente a esto, la primera pregunta natural es ¿Cómo va a ser el futuro en los próximos 20 años? Y, como consecuencia directa de esta ¿Cuál es el futuro que están descontando los mercados financieros en sus precios? Más allá de la bola de cristal, en Macrowise vemos 4 posibles escenarios en el futuro:

Crecimiento Super-exponencial: En este escenario hipotético la economía global vive una era dorada donde las fuerzas de la globalización y el desarrollo tecnológico son los protagonistas de la dos próximas décadas. El hombre conquista Marte. La biotecnología alarga nuestro promedio de vida, las instituciones sociales evolucionan más allá de los Estados y los mercados. Contra todo pronóstico, los países islámicos viven una época de renacimiento  donde la religión se separa del Estado. El comercio internacional se desarrolla a través del Océano Índico.

Figura 1. Crecimiento Super- Exponencial. El eje Y progreso y el X tiempo

Antiglobalización:  En este escenario el crecimiento económico es creado  por los ciclos mundiales de globalización. Periodos de auge en los mercados emergentes vienen seguidos por periodos de declive. Las grandes potencias mundiales empiezan a adoptar medidas proteccionistas. La rivalidad geopolítica entre China, Japón, Europa y Medio Oriente activa grandes inversiones en desarrollo tecnológico y militar. En este escenario, pasaríamos de un sistema económico liderado por la hegemonía geopolítica de los Estados Unidos a un sistema multipolar. El Yuan chino se consolida como una moneda alternativa.

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Figura 2. Ciclos de globalización. El eje Y progreso y el X tiempo. Los periodos de declive indican crisis en los mercados emergentes.

Estagnación: La economía global queda atrapada en un juego de suma cero de bajo crecimiento económico. Los gobiernos adoptan políticas proteccionistas. Por otro lado desarrollo tecnológico está confinado a software y las demás áreas como biotecnología, internet de las cosas y robótica, fracasan. La demografía del mundo desarrollado se torna vieja, asi mismo se deterioran los patrones de consumo. Lo inversionistas se obsesionan por inversiones “seguras” en bonos gubernamentales. La grandes compañías luchan ferozmente en un especie de juego de monopolio de los hermanos parker a gran escala.

Figura 3. Estagnación. El eje Y progreso y el X tiempo. Situación que está viviendo Japón actualmente.

Extinción:  Este escenario casi descabellado, refleja una situación maltusiana donde la civilización humana consumió todos sus recursos naturales. El fracaso de la conquista de otros planetas hace que la raza humana quede atrapada en guerras sin sentido. La falta de confianza en la sociedad colapsa el comercio internacional. El fracaso de la biotecnología se ve reflejado  en la susceptibilidad de la especie humana a una pandemia. El colapso como civilización es algo que pensamos imposible, sin embargo, Jared Diamonds en su libro Colapso muestra cómo la sociedad elige fracasar o ser exitosa con múltiples ejemplos.

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Figura 4. Extinción. El eje Y progreso y el X tiempo

La antiglobalización es la verdad contraria

A pesar de la obsesión de los bancos centrales por manipular las tasas de interés a mínimos históricos con el fin de estimular la economía, han incentivado la creación de un  sistema financiero totalmente averso al riesgo, donde los inversionistas prefieren asignar sus recursos en bonos del tesoro con rentabilidades mínimas, y los emprendedores y empresarios prefieren tener caja a tomar riesgo en proyectos que puedan aumentar la productividad global.

Los inversionistas con más apetito por el riesgo, desesperados en búsqueda de ganancias, han invertido en bonos de los países de los mercados emergentes, que irónicamente son los países que más pueden sufrir en un escenario antiglobalización.

Eventos como el Brexit, y la posibilidad de que Donald Trump sea presidente de Estados Unidos, crean un escenario de proteccionismo, gasto fiscal y militar que se vería reflejado en una mayor prima de riesgo geopolítico global.  

La antiglobalización es válida en tres de los escenarios antes descritos.  Tasas de interés en mínimos históricos de alguna manera implica que la prima de riesgo geopolítico es 0, y ¡esto no es cierto!

Basta mirar los atentados terroristas en Europa, la rivalidad entre Arabia Saudita e Irán y la posibilidad de que Japón vuelva a tener un ejército para hacer contrarrestar el dominio geopolítico de China en Asia.

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La historia muestra que en los periodos antiglobalización, como 1987, 1994, 1998 o el 2008, los yields aumentan 500 puntos básicos  (5%) en los países emergentes, mientras que los Tesoros de Estados Unidos aumentan por lo menos 200 puntos básicos.

Figura 5. Variación año a año de las tasas de interés de los Tesoros de Estados Unidos

La antiglobalización implica un cambio de tendencia en las tasas de interés de los países desarrollados. Por más de 36 años las tasas de interés en los países desarrollados han tenido una tendencia a la baja y han convergido a mínimos históricos. 

Esto ha hecho que el apalancamiento de productos derivados en tasas de interés haya crecido a US$400 trillones. Para tener una idea del orden de magnitud, el producto interno bruto mundial  es del orden de US$60 trillones. La antiglobalización marca una tendencia al alza y también una divergencia en las tasas de interés de los países desarrollados. Esto implica un gran riesgo para los fondos inversión con apalancamiento en renta fija y bancos con alta exposición a productos derivados en tasas de interés.

Esto también tiene consecuencias negativas para los mercados emergentes, un incremento en la prima de riesgo en las deudas de sus gobiernos y corporaciones, devaluaciones más profundas en la monedas de los países exportadores de materias primas y debilidad en sus mercados accionarios.

El mercado aún no ha descontado el escenario antiglobalización, los bonos del tesoros de Estados Unidos están en mínimos históricos y en Alemania y Japón a niveles negativos. El índice de mercados acciones de EEUU S&P está en máximos históricos. En nuestro análisis la antiglobalización va crear alta volatilidad en las tasas de interés globales.

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