Opinión

  • | 2016/03/19 00:01

    La pausa del dólar

    Debilidad del dólar por expectativas de tasas negativas y pacto sobre el petróleo han reducido la presión sobre el peso.

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En los últimos días el tipo de cambio local ha presentado una variación a favor del peso colombiano la TRM pasó de $3.400 por dólar a los niveles vistos esta semana de $3.050, esto es una buena noticia para las empresas colombianas que tienen pasivos en dólares y para la economía en general porque el valor de las deudas ha bajado en términos de dólares y los precios de los bienes importados también mostrarán una pausa si se mantiene un menor precio de la divisa, ambas cosas deben aliviar la presión sobre la economía local especialmente sobre la inflación que se incrementó en parte por la acelerada depreciación del peso.

Ahora bien, la reciente ganancia del peso colombiano no se debe a mejores circunstancias de la economia nacional, no es que la inflación esté cesando, o que la producción industrial esté expandiéndose considerablemente, tampoco se debe a una aceleración del crecimiento económico desde otros sectores o por la corrección de los déficit fiscal y corrientes de nuestra economía.

La retracción del tipo de cambio ha venido por dos factores circunstanciales: el primero es el aumento del precio del petróleo, en las últimas semanas la Opep y otros productores importantes como Rusia y Noruega han acordado congelar su producción en los niveles de enero. Eso significa congelar pero no recortar la producción que fue de cerca de 94 mbpd, la Opep piensa mantener su nivel de bombeo aproximadamente en 32,5 mbpd, Rusia en 10,3 mbpd mientras que Irán e Irak ambos miembros de la Opep han expresado que solo se sumarán al acuerdo de congelación cuando su producción alcance los niveles previos a las sanciones de occidente en el caso de Irán, y antes de los conflictos internos en el caso de Irak. Entre estos últimos pueden agregar 2,5 mbpd antes de sumarse al acuerdo de congelación.

El segundo factor, quizá más importante que el primero, han sido las declaraciones de la presidenta de la FED Yaneth Yellen quien ha dicho que si no regresa el crecimiento económico a los Estados Unidos y la tasa de desempleo se incrementa o la inflación no se acerca al objetivo del 2% la FED no dudará en llevar las tasas de interés a terreno negativo siguiendo los pasos de Japón y el banco central europeo.

Si las tasas en Estados Unidos van a terreno negativo volveremos a ver el efecto de apreciacion de las monedas en el mundo emergente – Colombia incluida – que vimos durante el periodo de crisis subprime y deuda soberana de Europa, porque los flujos de capital fluirán hacia territorios donde obtienen una mayor rentabilidad. Por ejemplo en Colombia un bono del gobierno a 10 años paga un rendimiento al vencimiento del 8% frente al 1,88% del bono del gobierno americano, o del 0,21% del gobierno alemán, por supuesto tasas negativas incentivan a que los inversores internacionales busquen mejores rentabilidades desde sus propios territorios.

Los dos tópicos anteriores son los que han favorecido el movimiento positivo del peso en las últimas dos semanas. Expectativas de tasas negativas en Estados Unidos provocan que el dólar se deprecie frente a las demás monedas y que en el intercambio por materias primas se solicite una mayor cantidad de dólares para compensar su pérdida de valor, entonces el petróleo ha ganado valor no solo por el congelamiento de la produccion que sigue en niveles récord así como los inventarios comerciales, sino porque el dólar se ha debilitado frente a las monedas de los productores de petróleo.

El movimiento de corrección en el mercado local es circunstancial y puede revertirse en cualquier momento si el pacto de congelación de la producción se rompe o si la economía mundial no crece lo suficiente como para eliminar los excesos de inventarios que ya superan los 500 millones de barriles, es importante recordar que es un acuerdo por congelar la producción algo muy diferente a recortarla y todavía falta probar si todos cumplirán para allanar el camino para acordar recortes.

Sin embargo es una oportunidad para operar tomando posiciones compradoras de corto plazo en activos relacionados con el petróleo y monedas emergentes. La contrapartida a esas posiciones deben ser posiciones vendedoras de largo plazo en esos mismo activos, es poco probable un rebote del crudo hasta US$ 60 por barril en ese nivel productores de shale vuelven a ser rentables con los efectos sobre la oferta que ya conocemos, y un pacto prolongado de congelación y recorte es difícil de mantener, esta misma situación ya se vio en los 80s y fracasó.

Por último aquí debemos recordar que nuestro tipo de cambio es determinado por el precio del crudo y la situación externa, entonces el Gobierno debe trabajar en la corrección del déficit corriente antes que contentarse con la apreciación que ha tenido el peso y ese rebote técnico en el precio del crudo.

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